Denuncian red de dispensas fiscales falsas en Honduras

Desde dirigentes deportivos hasta políticos hondureños forman
parte de los beneficiarios de una red que mediante la falsificación
de documentos, se habría dedicado a vender dispensas fiscales
para la importación de vehículos.

De acuerdo con un reporte del semanario El Libertador, la
denuncia sobre el presunto tráfico de dispensas fue presentado
ante el Ministerio Público por el director de la Dirección Ejecutiva
de Ingresos (DEI), Armando Sarmiento.

El funcionario explicó que los movimientos irregulares fueron
detectados hace algunas semanas, por lo que se procedió a
recabar la información necesaria para que dilucidar el caso y



















sentar las debidas responsabilidades.

Entre los documentos presentados figura un listado de personas
que se habrían beneficiado de las acciones irregulares, entre
ellos el presidente del Club Motagua, campeón del futbol
hondureño Pedro Atala y el dirigente del Partido Demócrata
Cristiano, Arturo Corrales.

Los informes de la DEI señalaron que una empresa distribuidora
de vehículos ubicada en Tegucigalpa vendió cerca del 60 por
ciento de los automotores que entraron al país exentos de
impuestos mediante la falsificación de documentos.

El secretario general del Ministerio de Finanzas, Alan Pineda,
aseguró que desde cerca de un año descubrieron ciertas
irregularidades en el uso de las dispensas fiscales y mencionó
que varios ex empleados de la institución estarían implicados en
el caso.

Como parte de las acciones judiciales, el semanario señaló que
varios de esos vehículos fueron decomisados a personas como
Rodrigo Midence Laínez, primo del ex presidente de Honduras
Ricardo Maduro y a los dirigentes Mario Pineda del opositor
Partido Nacional y a Pedro Servellón, del gobernante Partido
Liberal.

El reporte consignó que el uso de la documentación falsa
permitió a algunos de los involucrados la evasión del pago de
hasta 12 mil dólares en ciertos vehículos de lujo.

Las leyes hondureñas autorizan las dispensas para el ingreso de
vehículos a los diplomáticos, iglesias y organizaciones privadas
de desarrollo, entre otros organismos, y requiere de todo un
estudio para valorar su entrega.

La publicación señaló que algunos de los que adquirieron
automóviles con las dispensas falsificadas declararon ser
"compradores de buena fe", pero sólo podrán recuperarlos
cuando paguen los impuestos de introducción.

Sin embargo, de encontrar una actitud dolosa en la compra, los
supuestos beneficiarios podrían ser juzgados con la legislación
tributaria y penal de Honduras y se verían expuestos a ser
condenados a cumplir penas de hasta nueve años de cárcel.