Advierte El Vaticano de la presencia del "neopaganismo"

*La Universidad Pontificia lo califica de movimiento de
"descristianización"

El "neopaganismo" es el verdadero responsable del éxodo de
fieles de la Iglesia católica, una ideología que intenta cancelar al
cristianismo de la sociedad moderna, advirtió el teólogo
Francisco Fernández Labastida.

En entrevista con Notimex el especialista de la Pontificia
Universidad de la Santa Cruz de Roma advirtió que esa
"descristianización" provoca el "secularismo", serie de acciones
para acabar con toda referencia religiosa en el mundo.



















Como lo demuestran las estadísticas y estudios del Vaticano,
esta corriente de pensamiento ha afectado a la Iglesia en los
últimos años más que los escándalos por la pederastia
sacerdotal, el proselitismo de las sectas cristianas o la
incongruencia de los obispos.

"Dios ya no es el enemigo que hay que eliminar: simplemente es
algo irrelevante. Este proceso se encuentra muy avanzado en las
sociedades del norte de Europa (Escandinavia, Alemania, Suiza o
Francia)", indicó el religioso.

El "secularismo", explicó, es una realidad que distingue en la
actualidad a la cultura occidental contemporánea y cuya
característica principal es la desaparición total de Dios del
horizonte en el cual se desarrolla la vida del ser humano.

Advirtió que esta corriente de pensamiento da "grandes pasos"
en muchos países de Europa como España, Portugal, Italia y
Grecia así como también en los Estados Unidos, a pesar de la
religiosidad de esa nación.

"Concretamente el proyecto político que Barack Obama promueve
contiene muchos puntos los cuales apuntan hacia un
recrudecimiento de este proceso en la sociedad norteamericana",
ponderó.

Según lo constatan diversas investigaciones ese fenómeno ha
causado la debacle más importante de la Iglesia en el llamado
"viejo continente" llevando a esa parte del mundo, antiguamente
considerada como el baluarte de los valores católicos, a renegar
de ellos.

Las cifras de los últimos años de las asociaciones religiosas han
demostrado un descenso del número de cristianos en Europa,
los templos cada vez reciben menos feligreses, los seminarios
menos vocaciones y las congregaciones menos religiosas.

El "secularismo" provocó en unos años lo que no habían logrado
siglos de guerras religiosas, crisis políticas y sociales o los
modernos escándalos clericales.

Así lo ha constatado en diferentes ocasiones Benedicto XVI cuya
prioridad número uno es encender de nuevo la "llama de la fe" en
esta región del mundo, la más visitada durante sus viajes
internacionales desde su llegada al pontificado en 2005.

Fernández Labastida ponderó que las sociedades
latinoamericanas no están exentas del "peligro del secularismo",
cuya inspiración se nota en proyectos culturales y políticos que
pretenden reducir a mero hecho de vida privada todas las
manifestaciones religiosas.

"(Estos pretenden) eliminarlas de la plaza pública y negar que las
convicciones religiosas de los ciudadanos tengan derecho a
influir en la configuración de la vida social de los pueblos", apuntó.

"Ese fenómeno de descristianización y neopaganismo en general
es más evidente en las sociedades de tradición protestante, pero
actualmente afecta también a las culturas de raíz católica",
concluyó.