Los españoles viven con ilusión y esperanza la víspera del sorteo
de Navidad

La suerte está ya echada. Faltan pocas horas para que los
bombos comiencen a arrojar números y premios de la Lotería de
Navidad, un sorteo que este año repartirá más de 2.300 millones
de euros (3.200 millones de dólares) y que los españoles viven
con ilusión y con la esperanza de que les toque "el Gordo".

Millones de personas, a través de la radio y la televisión, seguirán
mañana en España el sorteo extraordinario de Navidad, el más
esperado y popular del año, el más repartido también, aunque el
que menos millonarios suele crear.

Además de los millones que se repartirán, el día del sorteo tiene



















unos protagonistas especiales: los 36 niños del colegio de la
Residencia Internado San Ildefonso elegidos para repartir suerte
y felicidad entre los españoles.

El Colegio de San Ildefonso es una institución del Ayuntamiento
de Madrid dedicada a la acogida y educación de niños, que
colaboran desde hace más de dos siglos extrayendo y cantando
los números de la lotería española, una de las más antiguas del
mundo.

Este año la suerte llegará envuelta en el acento de los dieciocho
jóvenes inmigrantes que cantarán, junto a niños españoles, los
números del sorteo, que como cada año marca el comienzo de
las fiestas navideñas en España.

Hay niños procedentes de Ecuador, Bolivia, Colombia, Marruecos,
Venezuela, Bielorrusia y Senegal.

Este sorteo repartirá mañana más de 2.300 millones de euros
(3.200 millones de dólares), pero todos tienen depositadas sus
esperanzas en "el Gordo", un primer premio dotado con tres
millones de euros (4,1 millones de dólares), lo que supone que
el poseedor de un décimo se embolsará 300.000 euros (417.000
dólares).

De los bombos saldrán un segundo premio dotado con un millón
de euros (1,3 millones de dólares) y 100.000 euros (139.000
dólares) al décimo, así como un tercero, dos cuartos y ocho
quintos premios.

Varios especialistas coinciden al apuntar que las probabilidades
de ganar en la Lotería Nacional son menores que en otros
sorteos ordinarios, concretamente del 5,68 por ciento.

Sin embargo, este sorteo está muy arraigado en la sociedad
española y jugar y compartir lotería forma parte de la tradición.

Es costumbre entre los españoles regalar participaciones de
lotería y de probar suerte cuando se viaja a otra ciudad, lo que
hace que los premios estén muy repartidos.

Este año se ha celebrado una campaña de promoción del sorteo
que ha tratado, bajo el eslogan "Anímate", de que los ciudadanos
apostaran por jugar y por tratar de sortear así la crisis económica.

Antes del sorteo, a lo largo del día de hoy, se examinarán y
recontarán las bolas de los números y los premios que se
utilizarán mañana, y, una vez acabada esa operación, se
desalojará el salón y se asegurarán con cerrojos interiores todos
sus accesos, a excepción de la "puerta del estrado", cuyas llaves
quedarán en manos de tres personas después de ser cerrada y
precintada.

El salón volverá a abrirse mañana a las 8.00 horas (7.00 horas
GMT) para que acceda el público y media hora después se
constituirá la mesa que presidirá y autorizará el acto.

Antes de que las bolas con los números y los premios se
introduzcan en los bombos, los asistentes podrán comprobar,
con autorización del presidente, la existencia de cualquier bola.

Una vez volcadas todas las bolas y después de voltear
simultáneamente los dos bombos, los niños del colegio de San
Ildefonso empezarán a cantar y a insertarlas en los alambres.

El sorteo de Navidad, que es retransmitido en directo por la
televisión pública y obtiene una amplia cobertura informativa de
todos los medios de comunicación, concluye cuando en el
bombo de premios no queda ninguna bola.

En 2007 el 6.381 cambió la vida de muchos que compraron un
décimo de este número. "El Gordo" navideño dejó numerosos
premios en media España, exactamente en once provincias, con
lo que se convirtió en uno de los más repartidos de la historia del
sorteo.