El Billy Elliot hispano de Broadway tuvo que aprender inglés para
el papel

El bailarín de origen cubano David Álvarez tuvo que aprender
inglés y simular acento británico para ponerse en la piel del
protagonista de la obra "Billy Elliot", que triunfa estos días en
Broadway con música de Elton John.

"Tuve que aprender inglés bien, porque mis lenguas son el
español y el francés", reconoció en una entrevista a Efe el joven
de 14 años, uno de los tres bailarines que protagonizan la versión
musical de "Billy Elliot", cinta en la que el director británico
Stephen Daldry contó en 2000 la lucha de un niño por dedicarse
al ballet.



















Nacido en Montreal en 1994 en el seno de una familia cubana,
Álvarez no hablaba con fluidez el inglés cuando le surgió la
oportunidad de debutar en Broadway, por lo que para preparar su
audición, tuvo que incluir, además de clases de claqué o
ejercicios acrobáticos, lecciones de ese idioma.

El bailarín reconoció que formar parte del proyecto fue "toda una
sorpresa" para él y se mostró convencido de que su presencia en
el reparto de "Billy Elliot, el Musical", se debe en mayor medida a
una apuesta personal del director.

"No tengo ni idea de por qué me escogieron, pero sé que fue
gracias a Stephen, que tuvo fe en mí y me dio esta oportunidad",
dijo Álvarez en referencia al director de películas como "Las
Horas" (2000) o la reciente "The Reader", y que se encarga
también de dirigir la versión teatral de "Billy Elliot".

Según Álvarez, quien es alumno de la escuela del American Ballet
Theater en Nueva York, para entrar en los parámetros de Billy
Elliot necesitaba "aprender claqué, actuación, canto y todas esas
cosas que nunca había hecho".

"Estar en este musical me encanta, porque nunca antes había
hecho algo como esto. Siempre eran cosas más pequeñas, de
ballet o piano, pero nada tan grande", explicó Álvarez, quien
confesó que el consejo que siempre le da Elton John es "el de
persistir y siempre ver las cosas de una manera positiva".

El joven amante de la danza, a quien le sorprende tener
seguidores de su trabajo que lo esperan a la salida de cada
función, se reconoce en parte representado por el personaje de
Billy Elliot.

"Nos parecemos en que él siempre quiere bailar y yo también, y
él siempre persigue su sueño, y yo solo trabajo para conseguir el
mío", aseveró Álvarez, quien reconoce que buena parte de su éxito
personal se debe a la ayuda de sus padres que lo han apoyado
de forma constante.

Al contrario que el Billy Elliot del musical y de la película, Álvarez
aseguró que jamás tuvo que luchar para dedicarse al ballet y que
su familia se mostró en todo momento comprensiva con sus
necesidades artísticas.

"Para mí es imposible llegar a algún sitio sin que tu familia te
apoye al cien por cien. Es muy duro y siempre necesitas a una
familia que te apoye en todo, y la mía lo ha hecho", explicó el joven
bailarín, tras reconocer que el hecho de que su madre, Yanek
González, fuera actriz en su Cuba natal puso las cosas más
fáciles.

El joven, sin embargo, aseguró que, cuando acabe "Billy Elliot, el
Musical", no planea seguir en el teatro ni probar suerte con otras
obras musicales, ya que, aunque se haya tratado de "una
experiencia única y muy buena", quiere seguir estudiando danza y
convertirse algún día en coreógrafo.