Robert Mulligan, un ejemplar director de actores

La muerte de Robert Mulligan significa el adiós a uno de los
directores más populares de las décadas de 1960 y 1970 en
Hollywood, capaz de extraer lo mejor de sus actores
protagonistas, como fue el caso de Gregory Peck en "To Kill a
Mockingbird".

Aunque este cineasta estadounidense únicamente recibió una
candidatura al Óscar como mejor director por esa misma cinta,
fue gracias a su labor por la que hasta cuatro mujeres (Mary
Badham, Natalie Wood, Ruth Gordon, Ellen Burstyn) lograron ser
candidatas al premio de la Academia de Hollywood bajo sus
órdenes.



















Pero fue Gregory Peck, en la que muchos consideran la mejor
actuación de su carrera, quien se llevó el Óscar por su inolvidable
papel de Atticus Finch, ese abogado y padre de familia ejemplar
que defiende a un hombre negro acusado de violación en una
ciudad del sur de EE.UU., durante la Gran Depresión.

Badham recibió una nominación al Óscar como mejor actriz
secundaria por esta película, que fue testigo de una de las
primeras apariciones de Robert Duvall en la gran pantalla.

Por su parte, Wood y Burstyn consiguieron sendas candidaturas a
la mejor actriz por "Love with the Proper Stranger" (1963) y "Same
Time, Next Year" (1978), respectivamente, mientras que Gordon
recibió una nominación como actriz secundaria por "Inside Daisy
Clover" (1965).

Además de su mano maestra a la hora de dirigir a sus actores, a
Mulligan se le reconoce su capacidad para plasmar con
delicadeza las sensaciones de los menores cuando afrontan
situaciones problemáticas, como ocurría en "Summer of '42"
(1971), en la que el director actuaba también como narrador, o en
"Clara's Heart" (1988).

"No sabía en qué consistía la vida hasta que fui un adolescente,
cuando te das cuenta de que, tarde o temprano, vas a tener que
cruzar la puerta de casa. Mamá y papá no van a estar ahí, no vas a
estar protegido. Esas cosas se convirtieron en algo excitante y
terrorífico a la vez para mí", dijo el director en 1991 al periódico
Dallas Morning News.

Aunque también los críticos le achacaban una falta de "estilo
propio" en su labor, algo con lo que se mostró en desacuerdo el
francés François Truffaut, admirador de su filmografía. "No sé
nada acerca del 'estilo Mulligan'", admitió a la revista Village Voice
en 1978 el propio realizador. "Si lo encuentran, bueno, es su
trabajo".

Procedente del mundo de la pequeña pantalla, Mulligan comenzó
a trabajar en Nueva York a comienzos de la década de 1950 y
ganó un premio Emmy por la película para televisión "The Moon
and Sixpence" (1959).

Para entonces este neoyorquino ya se había hecho cargo de la
dirección de varios episodios de diferentes series de la época,
como "Suspense" o"Studio One", del canal CBS, e incluso había
debutado como director de cine con "Fear Strikes Out" (1957), la
historia de un jugador de béisbol con una enfermedad mental,
protagonizada por Anthony Perkins.

Mulligan dirigió otras 19 películas, incluidas "Summer of '42", un
drama sobre tres jóvenes deseosos de perder su virginidad, o
"The Other", su aproximación al cine de terror, antes de cerrar su
carrera en 1991 con "Man in the Moon", la primera película de
Reese Witherspoon.

Pero su obra más recordada será "To Kill a Mockingbird",
adaptación de la novela de Harper Lee, ganadora del premio
Pulitzer, que además del Óscar para Peck recibió los galardones
al mejor guión adaptado y a la mejor dirección artística, de entre
las ocho candidaturas que logró.

Esa fue una de las siete películas en las que Mulligan colaboró
con el productor Alan J. Pakula entre 1957 y 1969.

A Mulligan le sobreviven su esposa Sandy; tres hijos de un
matrimonio anterior, Kevin, Beth y Cristopher; dos nietos y un
hermano, James.

Su hermano Richard, premio Globo de Oro como mejor actor en
una serie de comedia o musical por "Empty Nest", murió en 2000.