Elabora IPN tamales con fibra para mejorar la digestión.

A fin de mejorar la digestión de la población mediante un
alimento tradicional mexicano, estudiantes del Instituto
Politécnico Nacional (IPN) elaboraron tamales con alto contenido
de fibra para favorecer el equilibrio de la flora bacteriana intestinal.

El proyecto fue desarrollado por Rosa María Ibarra García, Belinda
Garay Ramírez y Julio Adán López Alderete, alumnos de la carrera
de Ingeniería Bioquímica de la Escuela Nacional de Ciencias
Biológicas de esta casa de estudios.

En un comunicado destacaron que por su contenido de fibra
soluble e insoluble, los tamales son un alimento prebiótico que
además de dar aporte energético al organismo tienen


















propiedades que contribuyen al mejoramiento de la salud.

Explicaron que contienen fibra soluble o inulina de maguey que
estimula la digestión y favorece el desarrollo de la flora intestinal
benéfica, que evita problemas de estreñimiento y mantiene el
intestino grueso en condiciones sanas.

El producto está elaborado con harina de maíz adicionada con
harina de salvado o fibra insoluble en proporciones
determinadas, para obtener un tamal de consistencia firme y cuya
textura sea agradable al paladar.

Los responsables del proyecto destacaron que la base para
elaborar los tamales es harina de maíz que se obtiene mediante
el proceso de nixtamalización.

Rosa María Ibarra García explicó "cuando tenemos lista la harina
de maíz se le incorpora la harina de salvado, la inulina de
maguey, caldo de pollo y especias para sazonar el alimento, se
mezclan los ingredientes en forma tradicional para obtener una
masa homogénea y proceder a elaborar los tamales".

Además de las propiedades alimenticias de la masa utilizaron
pollo y espinacas para rellenar los tamales para obtener un
producto balanceado.

Subrayaron que a diferencia de otros productos adicionados con
fibra insoluble, los tamales tienen una textura lisa, por lo que las
personas que participaron en las evaluaciones sensoriales no
detectaron la diferencia entre un tamal convencional y los creados
en el Politécnico.

Para evitar el uso de conservadores, el producto fue envasado al
alto vacío, lo que permite mantenerlo en buen estado hasta por
tres semanas.