Suicidio: uno de los rostros de la crisis económica
Cada grave crisis económica viene acompañada de tragedias
personales, muchas veces de intentos de suicidio por la pérdida
del trabajo, como en la tragedia familiar que se abatió sobre una
familia quebequense.
El viernes pasado, la policía de Chicoutimi, en el centro de la
provincia canadiense de Québec, recibió una llamada de socorro
de una mujer, y al llegar la encontraron con heridas en los brazos
y las venas cortadas.
Kathy Gauthier-Lachance, de 36 años, se encuentra ahora entre
la vida y la muerte en un hospital de Saguenay, ciudad vecina a
Chicoutimi, y este lunes será acusada de haber participado en un
"pacto de suicidio" junto a su esposo, Marc Laliberte, de 46 años.
En el interior de la casa la policía halló a su esposo Marc, muerto,
y a sus tres hijos, Joelle de 12 años, Marc-Andre de siete y
Louis-Philippe de cuatro años, también muertos, posiblemente
por estrangulamiento.
Este crimen no tiene nada de banal. Los abuelos de Kathy dijeron
que ella había perdido su trabajo de vendedora la víspera de la
Nochebuena, y que su esposo Marc había perdido el suyo, como
agente de venta de casas.
Hace unos meses seis meses ambos llegaron a Saguenay y
compraron la casa en que vivían y la familia de Kathy piensa que
las dificultades financieras "deben haber contribuido" a ese
horrendo pacto de suicidio.
Huguette Bolduc, antigua compañera de trabajo de Marc Laliberte
en la región de Abitibi, en el noroeste de Québec, dijo al diario Le
Soleil de Québec que hace unos meses Marc "estaba totalmente
agotado", y que había retornado a Saguenay para estar junto a su
madre, que sufría de cáncer.
"Es horroroso a lo que la desesperación puede llevarnos", dijo la
señora Bolduc.
Muchos especialistas de enfermedades mentales y trabajadores
sociales, en Estados Unidos y también en Canadá, vienen
alertando desde hace meses de los estragos que la crisis
económica y financiera están causando en cientos de miles de
personas.
En esta crisis que se perfila como la más grave desde la Gran
Depresión de los años 30, al menos en Estados Unidos,
millones de personas se encuentran frente a una total
incertidumbre porque han perdido sus empleos o sus casas, o
ambas cosas a la vez.
De manera anecdótica los expertos en salud mental afirman que
notan un aumento en los intentos de suicidios, y de manera
oficial las cifras de los organismos patronales, como el
Conference Board, muestran que la depresión se convirtió ya en
la primera causa de ausencia laboral por razones de enfermedad
en Canadá.
La depresión no hace distinción y afecta desde el trabajador o la
empleada hasta los profesionales de la medicina o las finanzas,
y esa enfermedad mental no sólo es una causa de ausencia
laboral, sino de suicidio.

