Anticipa Bursamétrica apreciación del peso frente al dólar.
El tipo de cambio oscilará en 2009 de un nivel mínimo de
12.3200 pesos a un máximo de 14.1500 pesos, para cerrar el
año en 12.5220 pesos por dólar, lo que implicará una apreciación
del peso de 9.36 por ciento, anticipó Bursamétrica.
En 2008 la cotización mínima del peso frente al dólar fue de
9.8900 pesos y la máxima de 14.2100 pesos, para cerrar en
13.8150 pesos por dólar, lo que implicó una devaluación del peso
de 26.52 por ciento, en un mercado caracterizado por una alta
volatilidad, indicó.
En un análisis, explica que su pronóstico para la paridad
peso-dólar se sustenta en que la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público (SHCP) y el Banco de México (Banxico)
refrendarán su política cambiaria de libre flotación.
Así, el precio del peso frente a otras divisas seguirá determinado
por las libres fuerzas de oferta y demanda, justificando que el tipo
de cambio esté sujeto a un alto grado de volatilidad ante eventos
fundamentales y coyunturales de carácter interno y externo.
Sostiene que las autoridades mantendrán vigente el proceso de
desacumulación de reservas internacionales del Banxico, donde
espera que proceda la subasta de 400 millones de dólares en
etapas de alta especulación, para evitar desbocamiento
irreversible del tipo de cambio.
Como fundamento para la apreciación del peso también toma
que durante 2009 la inflación se ubicaría sobre 4.0 por ciento, lo
que implica una importante corrección a la baja, aunque el Banco
Central estará muy lejos de lograr una tasa de inflación cercana a
su meta oficial de 3.0 por ciento.
Estimó que las reservas internacionales del Banxico aumentarán
en unos cuatro mil millones de dólares, considerando que se
recurra a la contratación de créditos externos para hacer frente al
efecto de la recesión de Estados Unidos, con lo que el saldo al
cierre del año giraría alrededor de 90 mil millones de dólares.
La consultora consideró el movimiento de los flujos de divisas del
exterior hacia el país como un elemento de mayor importancia
para la debilidad del peso, en particular por ingresos petroleros,
inversión extranjera, remesas, e importes por concepto de
maquila.
A estos flujos se sumará la baja concentración de posiciones
largas a favor del peso en el mercado de futuros de Chicago, que
en el cuarto trimestre de 2009 sumarán unos mil 200 millones de
dólares, cuando en la primera parte de 2008 superaron los seis
mil millones de dólares.
Bursamétrica anticipó que en 2010 la volatilidad del tipo de
cambio cederá en forma significativa, en virtud de que se
regularizarán las condiciones de las economías nacional e
internacional.
En ese contexto, proyectó que la paridad peso-dólar cerrará ese
año en 12.6200 pesos por dólar, lo que implicará un nivel de
sobrevaluación del peso de 14.72 por ciento.

