Lamentan falta de programas para fomentar juguete tradicional.

En vísperas del Día de Reyes, diputados perredistas lamentaron
que el Fondo Nacional para las Artesanías (Fonart) y la Comisión
Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (Conadepi)
no cuenten con un programa de fomento del juguete tradicional.

Los diputados Fausto Mendoza y Humberto Alonso Razo, del
Partido de la Revolución Democrática (PRD), señalaron que no
hay política, ni programa, ni ferias organizadas por el gobierno
federal para fomentar la fabricación, comercialización y uso de los
juguetes fabricados por artesanos e indígenas.

"La tradición de fabricar carros de madera, baleros, muñecas de
trapo, trompos, aviones de hojalata y cientos de juguetes más


















que se fabrican prácticamente en todos los rincones del país,
está desapareciendo ante la falta de promoción y apoyo", aseveró
Alonso Razo.

El también secretario de la Comisión de Asuntos Indígenas
informó que la fabricación de juguetes tradicionales beneficia a
casi tres millones de indígenas en el país y a un número similar
de artesanos.

"No hay interés en el rescate de esta ya casi extinta tradición en
las grandes ciudades. Los juguetes populares sólo son
utilizados en las comunidades más alejadas y pobres del país y
se exhiben en  museos nacionales y del extranjero", agregó el
legislador por Michoacán.

A su vez, el secretario de la Comisión de Economía, Fausto
Mendoza, dijo que al parecer instancias como Fonart, que
depende de la Secretaría de Desarrollo Social, y la Conadepi no
están interesados en dicho tema, ya que no hay una campaña de
difusión para su comercialización.

"Estamos avasallados por las grandes transnacionales que
venden juguetes electrónicos, incluso algunos con denuncias de
que contienen plomo y aquí en México los organismos que
pueden rescatar el juguete tradicional, están de vacaciones",
lamentó el legislador federal.

Mendoza Maldonado destacó que a la par se observa una
invasión de productos de origen asiático que entran como
contrabando al país, de mala calidad y que están quebrando a la
industria nacional, ante lo que llamó la contemplación del
gobierno federal.