Ex de Yáñez 'soltó la sopa'

Estuvo a punto de mandarlo a la cárcel

Francesca Cruz y Eduardo Yáñez esperan firmar el divorcio
finalmente tras un largo y escandaloso proceso que ella comenzó
en 2003, después de 6 años de casados.

El pasado 8 de abril, el actor y su ex se vieron en la Corte de
Santa Mónica, California, y llegaron a un acuerdo que le evitó al
actor ir a la cárcel, esto, gracias que le fueron retirados los cargos
en su contra por el dinero que le debía a su todavía esposa.


"No ha evolucionado como ser humano"

Francesca Cruz habló sobre cómo fue su relación tormentosa con
el protagonista de la telenovela Fuego en la Sangre.

-Francesca, ¿qué ocurrió en la última audiencia?
"Hay mucha gente que piensa que ya estábamos divorciados y
que yo estaba pidiendo más dinero, pero ése no es el caso. Lo
que pasa es que él nunca me pagó un centavo de lo que el juez le
había ordenado darme (2 mil dólares al mes) con base a lo que
ganaba hace tres años, por eso se convirtió en un caso criminal.
Cuando fuimos a Corte, él tenía dos opciones: lo metían a la
cárcel o iban a darle más de mil horas comunitarias. ¡Imagínatelo
a él limpiando baños! Ahora, el juez va a determinar eso en junio".

-¿Por qué no firmaron el divorcio ese día?
"Porque él no presentó los papeles sobre sus ingresos, pero
llegamos a un acuerdo para que me dé una cantidad que no es ni
la mitad de lo que me debía, y le retiré los cargos que podrían
llevarlo a la cárcel, sin embargo, al aceptar menos gané más,
porque dentro de poco obtendré mi libertad".


















-¿Cómo te sentiste al verlo?
"A mí no me dio ni frío ni calor. Era como ver a un desconocido.
De alguna forma me da pena ajena, no porque le tenga lástima,
porque es un hombre muy inteligente y talentoso, sino porque
hemos perdido tanto tiempo en esto. Si él hubiera pagado lo que
tenía que pagar, nos hubiéramos divorciado hace unos dos años,
pero por su falta de responsabilidad, veo que no ha evolucionado
como ser humano, me da pena ajena".

-¿Sentiste miedo cuando lo tuviste enfrente?
"No, porque estaba en la Corte y él ya no tiene por qué estar en mi
vida. Cada quien por su lado, ya era hora de que tome
responsabilidad y conciencia como ser humano y hombre. Lo
triste es que Eduardo no entiende que me porté bien con él, por
eso no lo mandé a la cárcel cuando estuvo en mis manos tomar
esa decisión. Pero me puse a pensar en las personas de quien
él es responsable, como su hijo, porque no podría ir a trabajar y
sería muy humillante para mi ex".
Todavía estás enamorada de Eduardo?
"Para nada. Tampoco me arrepiento de todo lo que pasó".

-¿Lo odias?
"No, nunca lo voy a odiar. Fue un alguien muy importante en mi
vida. Me enseñó a través del amor y del dolor, aunque más del
segundo".

-¿Y ya lo perdonaste?
"Completamente, a través de mucha oración y enfocándome en
mí, en lo que era correcto como ser humano, pues ¿quién soy yo
para juzgarlo? Uno tiene que perdonar para que lo perdonen, en
algún momento yo herí a otra persona, y tengo que ver la parte
positiva en mi vida. Él me hizo mujer y no es un ogro, quizá se
comportó como uno, pero no lo es totalmente".

-¿Cómo nació la historia de amor entre ustedes?
"Lo conocí cuando tenía unos 18 años, a través de un productor,
amigo en común, con quien yo había hecho un 'piloto' para un
programa. Eduardo me vio y dijo 'con ella me caso'. Cuando lo
conocí, lo vi como un contacto de trabajo, sentía que estaba muy
mayor para mí, yo era una niña y él tenía como 35 años".

-¿Cómo te conquistó?
"Con flores, cartas, poemas. Me dedicó muchas canciones… él
fue el primer hombre en mi vida, mi primer novio, primer amante,
todo. Era muy apasionado y muy bello".

-¿Cuándo te propuso matrimonio?
"Fue en la tercera cita. No sé si es su forma de ser o qué es, pero
fue enseguida. Después de uno ó dos años, me dijo: 'tercera es
la vencida', y le respondí que sí. Nos casamos en Las Vegas.
Nunca soñé con el matrimonio, la boda y el vestido. Yo era más
como el hombre, pero él decía vamos a planearlo, así que nos
casamos el 9 de mayo de 1997".

-Entonces no fue la gran boda...
"Fue súper sencilla, a mi estilo y planeada dos semanas antes.
Fue muy simple, pero bonita".

-¿Cuándo empezó a cambiar contigo?
"Después de un año de noviazgo, yo vi esa parte oscura de su
personalidad porque él explotaba, se ponía agresivo, le gritaba a
la gente, la empujaba. Me molesté porque pensaba que andaba
en cosas que no debía y estaba bebiendo, así que rompí con él.
Ahí explotó, me empezó a empujar, casi me tira por unas
escaleras, se volvió loco y se portó como un animal, pero yo
estaba enamorada de él".

-¿En qué momento llegó a golpearte?
"Era una niña y él estaba bebiendo de nuevo, y mientras Eduardo
quería la vida nocturna, yo deseaba quedarme en mi casa. Era
muy hogareña, muy de mi casa, prefería leer libros y ver películas,
pero eso no tenía nada que con él. Así que rompí con él y empezó
a ponerse violento".

-¿Luego de que se puso violento, decidiste continuar con él?
"Sí, porque creo que el ser humano puede cambiar, evolucionar,
es mi forma de ver las cosas, lo que me ha tocado. Para mí el
amor cura todo, lo puede todo, por eso lo perdoné".

-¿Entonces lo perdonabas constantemente?
"La relación siempre fue intensa, era una luna de miel, por eso
después de 4 años me di cuenta de que me convenía que él
viviera en Los Ángeles y yo en Miami, así sólo nos veíamos una ó
dos semanas al mes, pues cuando él comenzaba a ponerse
agresivo, ya era tiempo de irse, entonces como que le había
agarrado la medida".
-¿Qué fue lo más difícil para ti durante tu matrimonio?
"El abuso, entender que eso le puede pasar a cualquiera. Es muy
humillante aceptar que estás en una relación abusiva y no es fácil
tener las herramientas para salir de eso. Entenderlo y aceptarlo te
puede demorar 1 año o 12, porque no tiene que ver con la edad o
el estatus económico, si eres una mujer inteligente o no. La gente
a veces juzga sin saber lo que pasó y le sucede a muchas
mujeres".

-Afirmas que tu ex bebía alcohol, platícanos, cuando te agredía
Eduardo, ¿estaba borracho?
"No siempre era cuando bebía alcohol. Durante toda la relación
hubo abuso físico y verbal. Pero al final las cosas habían
empezado a mejorar. Yo creo que él había ido a consejería y
estaba más enfocado en su carrera, y quería comprar una casa.
Llevaba tiempo pidiéndome que tuviéramos un hijo y ya había
cambiado mucho y queríamos formar una familia más sólida,
pero después me fue infiel".

-¿Con quién te puso el cuerno?
"Todo el mundo sabe que ella era un escort service
(acompañante pagada). A mí no me interesa hablar de eso, no la
conozco, pero me dicen que me ha tratado de contactar, de hacer
una amistad conmigo, lo cual yo no entiendo. No le deseo el mal,
al contrario, me hizo un favor porque me vino a quitar un peso de
encima, pero no es que la quiera como amiga, que Dios la
bendiga, pero cada quien por su lado".

-¿Cuántas veces te fue infiel?
"Que yo sepa, esa vez. Él siempre fue inteligente, y si me fue infiel
más veces no sé cómo lo hizo, porque era tan obsesivo conmigo
que me volvía loca, me preguntaba con quién estaba, en dónde
me encontraba...".

-¿De qué forma te enteraste de que estuvo con otra?
"Salió en la prensa que supuestamente los vieron juntos.
Estábamos pasando la Navidad en nuestro apartamento en
California, y ella dejó una nota en la recepción que decía: 'Te amo,
amo cómo me haces el amor, amo cómo me besas, amo esto, lo
otro', y la firmaba como su futura esposa".

-¿Es cierto que estuviste en tratamiento sicológico?
"Sí. Es normal en un proceso de divorcio que no ha sido fácil para
mí. Ya superé ese fracaso y deseo un nuevo comienzo".

-¿Estás enamorada ahora?
"Estoy entusiasmada con la vida. En el momento en que salí de la
Corte me sentía más delgada, más alta, más alegre, más bonita,
fue como que me quité un peso de encima. No puedo explicarlo,
ahora estoy enfocada en mimarme, apapacharme".

-¿Qué le dices a Eduardo luego de todo lo que vivieron juntos?
"Que Dios lo bendiga, eso, nada más".

-¿Y qué recuerdo bonito guardas de él?
"Éramos los mejores amigos, podíamos platicar horas y horas de
todo, de arte, pintura, teatro, cine... pienso que por lo menos nos
hubiéramos quedado como amigos, pero entre nosotros ya no
hay ni siquiera una amistad", finalizó.