La actriz mexicana Edith González, reconocida por su estelar en la puesta en
escena "Aventurera", en la que además de actuar, baila y canta, así como por
participar en telenovelas como "Corazón salvaje", "Bianca Vidal", "Salomé" y
"Mujer de madera", además de ser miembro del jurado de los programas
"Bailando por un sueño" y "Los reyes de la pista", cumple 39 años.

Edith González Fuentes nació el 10 de diciembre de 1966. Hija del contador
Efraín González y de Ofelia Fuentes, su incursión en el medio de los espectáculos
fue desde muy pequeña en radio, televisión, cine, teatro, fotonovela y doblaje de
voz.
De acuerdo con sus datos biográficos, su infancia fue muy feliz, jugaba durante
horas con su hermano Víctor Manuel, y su padre la adoraba, mientras que su
madre trataba de educarla de una manera más estricta, aunque a Edith le encantaba
ver la televisión y pasarse horas frente a los dibujos animados.
Su ingresó a los escenarios fue por casualidad cuando sólo era una niña, sin
embargo, ya tenía la vocación por el arte, pues siempre era la protagonista de las
obras de sus escuelas, desde los dos años, además de que le fascinaban los
aplausos, incluso tenían que bajarla del escenario.
A los cinco años y acompañada por su madre, Edith fue al programa de televisión
"Siempre en domingo" como parte del público, donde los ojos del director
Antulio Jiménez Pons se posaron en ella.
Era la niña que estaba buscando para su programa: "rubia, con los ojos azules y
una luz angelical en su rostro". Por lo que le hicieron unas pruebas y pronto
comenzó a grabar la telenovela "Cosa juzgada" (1970) con Rafael Baledón y
Marta Roth.
Después de su primera experiencia televisiva, su infancia quedó ligada al mundo
de los espectáculos, entre películas, telenovelas y programas infantiles, pero
nunca perdió su afición por los juegos de niños. Aunque también acariciaba la idea
de convertirse en maestra infantil o monja.
Estudió la primaria en el Colegio William Shakespeare, alternando los estudios
con su trabajo en teleseries como: "La maldición de la blonda", "El edificio de
enfrente", "La fiera", "Pacto de amor" y "Mañana será otro día".
Asimismo, participó en las películas "El rey de los gorilas" (1976) y "Ciclón"
(1978), además de que formó parte de las obras de teatro "Ricitos de oro",
"Hansel y Gretel" y "Los miserables".

Aún no cumplía los 14 años, cuando empezó a ser reconocida en México y en el
extranjero gracias a su participación en la telenovela "Los ricos también lloran"
(1979), a la que le tiene un especial cariño.
Así, a la vez que su trabajo artístico le abría unas puertas, su fama le cerraba
otras, ya que sus estudios secundarios fueron truncados a causa de su trabajo.
Mientras estaba en la escuela de monjas Simón Bolivar, figuró en la portada de
una fotonovela vestida con el uniforme del colegio, pero a las monjas no les gustó
la idea de ver allí su uniforme e hicieron de ello un escándalo y la expulsaron.
A partir de entonces Edith decidió dedicarse de tiempo completo a su carrera y
empezó a viajar para mejorar su formación artística, por lo que cuenta con
estudios realizados en Londres, Nueva York y París, entre otros. Además de
aprender inglés y francés, estudió jazz, mímica, interpretación y ballet.
En la década de los años 80 comenzó a aparecer de manera más regular en
programas de televisión, en obras de teatro y en el cine, consiguiendo sus
primeros papeles estelares en series como "Ambición" (1980) y "Bianca Vidal"
(1985), una de sus favoritas.
Cuando protagonizaba con éxito "Bianca Vidal", Edith recibió el golpe más duro
de su vida: la muerte de su padre, víctima de cáncer.
Sin embargo, la familia estuvo muy unida y gracias a ello su mamá, su hermano y
Edith pudieron seguir adelante.
Ella se convirtió en una artista muy versátil, ya que trató de elegir papeles
diferentes en la televisión, como la chica dulce y sensible en "Monte calvario"
(1988), la heroína noble y apasionada en "Corazón salvaje" (1993) y la sensual
aventurera en "Salomé" (2001).
En 1996 participó en dos películas, entre ellas la cinta "Salón México" y
paralelamente realizó series pedagógicas para la educación primaria de la
Secretaría de Educación Pública (SEP), además de diversos comerciales.
Su trayectoria continuó con telenovelas como: "La sombra del otro" (1996), "La
jaula de oro" (1997) y "Nunca te olvidaré" (1999), pero fue con la obra teatral
"Aventurera" que Edith tuvo la oportunidad de revelar nuevas facetas, bailando y
cantando.
Entre sus más recientes trabajos se encuentran las telenovelas "Amy, la niña de la
mochila azul" y "Mujer de madera", ambas de 2004, año en que Edith dio a luz a
su primera hija Constanza, de quien no ha rebelado el nombre del padre.
A la fecha, Edith se ha convertido en una de las figuras destacadas del espectáculo
mexicano, ya que ha sido protagonista de obras de teatro, películas, telenovelas y
programas que han sobrepasado las fronteras de México con indiscutible éxito.
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