Las apariencias engañan

Amor mío: Capítulo 3

Marcos y Abril comienzan el día con mutuas agresiones por el asunto del
orden. Ella llega a decirle que no ve la hora de quedarse sola con el depto.
Marcos tiene un día difícil de trabajo (debe presentar unos planos muy
importantes) y no quiere discutir. Termina desayunando con Felipe
mientras ven cómo arreglan el alumbrado público utilizando una grúa que,
por lo alta, le trae a colación su problema de vértigo.

En la oficina Marcos presenta los planos pero en lugar de ellos tiene
retratos del gato de Abril. Abril sale del departamento para almorzar con
Vera y, al hacerlo, rompe accidentalmente la llave. Sara le trae un cerrajero
(un tranza que trabaja a comisión con Sara) que cambia la cerradura. Ella
va a la oficina de Marcos a dejarle una copia, pero no lo encuentra. Se la
deja a Betty.

Marcos vuelve al departamento a buscar los planos y se encuentra con la
cerradura cambiada. Se enfurece con Abril. Sara se ofrece a llevarle al
cerrajero pero Marcos lo rechaza porque no tiene dinero y éste le quiere
cobrar de más, y decide entrar usando la grúa del alumbrado. Con terrible
esfuerzo trepa a su casa. Mucha gente (también los medios noticiosos) se
amontona en la calle pensando que es un suicida. Felipe, que está allí,
trata de contener inútilmente todas las versiones del hecho que empiezan a
circular sobre que Marcos es suicida.

Vera y Abril están a punto de almorzar en el restaurante. Abril habla sobre
que necesita un trabajo. Vera le ofrece trabajar en la tienda de
antigüedades. Vera se fascina con un tipo que ve, resulta ser Leo, el
hermano del ex de Abril. Para que no la vea, Abril se mete debajo de la
mesa y se hace pasar por el pekinés de Vera. Leo se acerca a Vera. Sale el
tema del hermano y Leo habla mal de Abril. Abril reacciona mordiendo al
tipo.





















Marcos logra entrar al departamento, encuentra los planos pero no puede
salir. llega Santiago por los planos, ya que está ganando puntos con
Rubén, y Marcos se los tira en la cabeza desde el balcón.

Marcos decide vengarse de Abril. La espera con una cena especial y muy
arreglado, lo que la sorprende mucho. Pero enseguida ella sospecha algo
porque no encuentra al gato. Marcos sirve una gran cena con gesto
malicioso. Abril casi se desmaya: en el plato hay algo que parece un gato
(es liebre). Discuten. Marcos le echa en cara lo de la cerradura. Ella le
explica los hechos. Él debe reconocer que dice la verdad. Libera al gato
escondido en una alacena y se disponen a cenar. Abril se niega: no
comerá a Bugs Bunny. Marcos le ofrece ensalada si es que no le da
lástima la lechuga, etc. ríen y chocan sus copas en una tregua.