Televisa dio a conocer que el comunicador Raúl Velasco falleció esta
mañana

SU ULTIMA ENTREVISTA

Confía en llegar a un buen acuerdo con Televisa por su liquidación. Raúl
Velasco, quien por 29 años fuera el conductor de Siempre en domingo,
uno de los más famosos programas de entretenimiento musical , debió
terminar la emisión a causa de la grave enfermedad que padecía
(hepatitis tipo C) y por la que también recibiría un transplante de hígado.

Hoy, reconocido por ser el puente por donde transitaran hacia la fama
muchos artistas mexicanos y extranjeros, un Raúl Velasco restablecido
vuelve a la actividad como antes lo hacía: en domingo, pero ahora a
través de la radio. En agradable charla con Gentesur, comenta el porqué
de su pronto retorno a los medios de información, así como de su labor
en la fundación para el transplante de órganos, entre muchos otros
temas.

¿Cómo se encuentra en este momento don Raúl Velasco?

Estoy muy bien y me siento muy bien. Cuando uno es saludable no sabe
la riqueza que tiene, lo ve uno tan normal, y cuando no lo es, aprecia la
salud realmente. Así es que ahora, cuando la he recuperado, me siento
con nuevos bríos, mucha energía y muchos deseos de seguir adelante
en la vida. Tiene qué ver mucho la mente de uno: si decimos que
estamos mal, así estamos, y yo no doy lugar a lo negativo.





















Recientemente estrenó programa dominical, como antes, pero ahora en
radio ¿por qué regresar tan pronto a los medios después de su delicada
operación?

Me operaron en mayo de 1998 del transplante de hígado y, casi a los 6
meses, me llamaron para colaborar con una columna en El Heraldo de
México, como hace muchos años lo hice. Aparece los martes y jueves de
cada semana; y en Radio Fórmula los domingos, desde septiembre, en
el programa radiofónico que lleva mi nombre, de las 18:00 a las 20:00
horas.

En este programa manejo 3 líneas: artística, con entrevistas con tantos
amigos que tengo en el medio, como Alberto y Emilio Estefan, entre
otros; del esoterismo, donde hablamos del manejo de la energía, de
sus subdivisiones y de muchos temas que se le relacionan y que eran
desconocidos hasta que los comenzamos a difundir en televisión, y que
ahora ya son muy comunes; y la otra sección es una que se llama De
corazón a corazón, donde hablamos de lo que aflige y preocupa a la
gente.




















¿También cantan los artistas en su programa radiofónico?

No. Sé que la gente lo escucha porque me tiene cariño y confianza, así
que procuro no defraudarlos.

No utilizo la radio para poner a cantar a un montón de artistas -pues
entonces sería un espacio musical-, sino para dar información al
auditorio de contenido, levantarle la moral mediante experiencias
propias de gente que sabe de este negocio, porque la moral de la
población mexicana está muy abajo, se carece de autoestima.

Que encuentren caminos y fórmulas para evitar la angustia y el estrés,
pues vivimos permanentemente asustados y temerosos. Si nuestra
agresividad disminuyera, podríamos entonces ser más amorosos con
los demás. La dinámica del programa es interactiva, atendemos de
inmediato las llamadas del público.

En los medios de información trascendió que, a partir de su experiencia,
usted participaría con una fundación para con-cientizar a la sociedad
respecto a la donación de órganos. ¿Cómo se desarrolla su labor al
respecto?

Gracias por preguntármelo. No es una fundación mía. Al doctor Joseph
Galati, en el Hospital San Lucas, de Houston, Estados Unidos, quien fue
el hepatólogo que me atendió en mi enfermedad y en la operación, junto
con el doctor Patrick Wood, se le ocurrió crear una fundación para
investigar el origen de la hepatitis y tratar de encontrar su cura.

Entonces se preguntaron si yo tendría inconveniente en que la fundación
llevara mi nombre. Yo les respondí que en lo absoluto, que era un gran
honor para mí. De hecho, yo sigo padeciendo esta enfermedad,
incurable hasta este momento, así que es necesario buscar la cura de
la hepatitis tipo C.

Es importante seguir adelante, pero ellos me explicaron que, para
arrancar, se necesitaban 8 millones de dólares. Les comenté entonces
que yo no podía financiarlos. Ellos propusieron que pidiera esa cantidad
a mis amigos, pero les expliqué que en México no es como en Estados
Unidos: dar donativos es muy difícil. Entonces sugerí que emplearan mi
imagen, popularidad y el cariño que me tiene la gente para obtener y
buscar cosas que beneficiarían a los demás.

Después me canalizaron a MOTEP (Minority Organ Tissue Transplant
Education Program), agrupación dedicada a la promoción para la
donación y que trata de concientizar para tal labor encauzada
principalmente a las poblaciones minoritarias en Estados Unidos, las
razas negras o las latinas, mayormente. Y lo que yo hago es ir a dar
pláticas sobre mi problema y los cambios que he vivido, entrevistas en
televisión o bien utilizar mi imagen para anuncios espectaculares o en
parabuses, con frases alusivas a la donación de órganos como una
forma de ayudar a alguien. Esto es sólo en ese país del norte.

Y usted, individualmente, ¿no planea formar una fundación para la
donación de órganos o algo similar, para que su promoción no sólo se
quede en Estados Unidos?

Monterrey es ya el primer estado de la República Mexicana que realiza
actividades encaminadas a que la gente decida donar órganos. Fui
invitado a un foro que realizaron sobre este tema y donde también
estuvieron presente jóvenes que han recibido órganos. Y pensé
entonces: el día que tenga recursos económicos otra vez -pues ya estoy
productivo nuevamente pero no se trata de poner dinero nada más, sino
también capacidad organizativa-, aportaré más trabajo para que mucha
gente que tenga problemas de salud porque necesite un órgano, pueda
obtenerlo y vivir.

¿Cómo es la enfermedad por la que debió abandonar a tanta gente que
lo veía cada domingo?

Mi problema es la hepatitis tipo C. Se trata de un nuevo virus, tendrá
aproximadamente 6 años de haber sido descubierta en Norteamérica.
Le llaman la muerte silenciosa porque se puede soportar, como en mi
caso, a lo largo de 15 años. Contraje el padecimiento cuando me
operaron del corazón y me hicieron una transfusión de sangre
contaminada. Gracias a Dios tuve la dicha de encontrar un hígado con
las condiciones adecuadas para mí y que la operación se realizara
rápidamente.

Días antes del estreno de su programa radiofónico, en los medios de
información y en el mundo del espectáculo se comentó con asombro la
demanda laboral interpuesta por Velasco a Televisa, donde don Raúl
trabajó más de 28 años. En dicha demanda, solicitó la restitución en su
puesto o, en su defecto, la liquidación del salario que dejó de percibir
desde el 1 de octubre de 1998, de acuerdo con la ley. El monto total
suma casi 21 millones de pesos: el salario mensual que percibía
ascendía a los 2 millones 322 mil pesos, esto es, 72 mil 411 pesos
diarios.

Sobre el curso de este proceso legal, Raúl Velasco explica: “Hubo un
mal entendido con el señor Emilio Azcarraga Jean, según lo dijo él. Yo
me enteré porque lo leí. El afirmó que reconocía mi aportación a la
televisión mexicana, y cuando le preguntaron sobre mi demanda,
respondió que se debía a un mal entendido. Por eso fue el
distanciamiento y la orden de detener la indemnización que me había
propuesto.

"Bueno, pues en los malos entendidos hay que hablar y aclarar las
cosas, y si uno está en un error o cometiendo una ofensa, aceptar
nuestra responsabilidad. Al leerlo, en mi columna de El Heraldo y
mediante una carta pedí una cita con él. Aún no se ha dado pero confío
que sea pronto. Estuve 29 años en Televisa y fui, creo, casi casi como un
miembro de la familia Azcárraga. Con todos ellos conviví y no puede ser
que yo diga ya me enojé y no hablo con Azcárraga Jean y punto. No, así
no es, ni tampoco se trata de andar buscando casas nuevas; se trata de
conciliación de intereses y de que no sientan que soy su enemigo. En
una situación así no puedo entablar un diálogo de proyectos con nadie.
Dios dirá si regreso a la televisión y si así es, lo haré con mucho gusto.

Ahora, su hija Karina ha tomado la estafeta suya de la conducción.
¿Cómo la ve en Domingo azteca?

Fuera del amor de padre que a veces ciega a uno, es una conductora
muy fresca, muy natural, con gran carisma, cualidades que no tiene
cualquiera. Es también una joven con una imagen tierna y agradable
para el público. Orgullosamente mucha gente me comenta lo bien que lo
hace. Mi hija hace un gran trabajo y está desarrollando muy bien su
talento.

Al concluir su programa Siempre en domingo, Televisa se vio en la
necesidad de crear uno nuevo con similares características, ¿qué
piensa de Al fin de semana, que incluso ya tuvo 2 conductores titulares?

Veo poca televisión, acostumbro más leer; sin embargo, las breves
ocasiones que lo he visto… bueno El Coque Muñiz es como mi sobrino,
hay una hermandad muy grande con su papá, Marco Antonio Muñiz.
Platicamos en cierta ocasión después de que lo vi en sus primeros
programas, le dije que él le quitó al programa lo acartonado que tenía
con César Costa, además de las cosas chistosas que se está
atreviendo a hacer. Claro, ha marcado la diferencia de tiempos.

¿Invitaría usted a artistas de TV Azteca a su programa radiofónico, y no
sólo de Televisa?

Claro que lo haría. Para mí no hay eso de que si es de TV Azteca o de
Televisa; para mí el talento no tiene marca ni etiqueta. Si un artista no es
dueño de sí mismo, está fregado, entonces que se dedique a otra cosa
porque nunca será un gran artista. Tiene que empezar por el principio de
que uno es dueño de sí mismo y hacer uso del libre albedrío que Dios
nos ha dado, y si un artista no lo hace no tiene que estar conmigo.
ASI FUE EL ULTIMO HOMENAJE A RAUL VELASCO