Leo Messi vuelve a vestirse de corto y marca 2 goles en sólo 16
minutos

El delantero argentino del FC Barcelona Lionel Messi se ha
reencontrado hoy con el balón y en 16 minutos ante un
combinado de la liga coreana ha marcado dos goles, que han
dejado satisfechos a los organizadores del encuentro.

Los dos goles de Messi a la selección de la K-League exceden el
análisis futbolístico y demuestran que el argentino es especial.

El último sábado, Leo se sumó a la pretemporada del equipo de
Josep Guardiola tras un mes de vacaciones, después de quedar
eliminado con la selección argentina del Mundial de Sudáfrica el
pasado 3 de julio.

Sin entrenarse, el domingo se subió al avión con destino a Seúl,
donde al día siguiente pudo entrenarse, es decir 30 días exactos
desde la estrepitosa eliminación con Argentina sin ejercitarse
profesionalmente.

Ayer martes, el astro argentino participó de su segundo
entrenamiento y, en la rueda de prensa previa al partido,
Guardiola puso en duda su participación dado que sólo había
participado en un par de sesiones, tras una larga inactividad.

Los organizadores del encuentro pusieron el grito en el cielo y el
Barça debió ceder, e incluso justificarse con una nota pública que
colgó en su sitio en Internet.

"La buena evolución del jugador, el extraordinario recibimiento
con el que los aficionados coreanos han acogido al club, el gran
número de seguidores azulgranas en este país y la enorme
expectación creada, son algunos de los motivos que se han
tenido en cuenta para que el jugador tenga presencia en este
amistoso", explicaba el comunicado del club anoche.

De esta forma y tras lo exhibido en el campo de juego, el club se
ha evitado una multa de 200.000 euros, los coreanos han
quedado contentos, la afición barcelonista ha vuelto a ver a Messi
vestido de corto después de casi tres meses (desde el 16 de
mayo cuando el Barça ganó la Liga ante el Valladolid) y Leo se ha
reencontrado con el gol.

Semanas atrás, el astro argentino pasó por tierras sudafricanas
sin poder estampar su firma en redes ajenas. Messi jugó todos
los minutos que la albiceleste disputó en el Mundial (450), fue el
cuarto jugador que más remató a portería durante la competición
(30) detrás de Gyan, Villa y Forlán; sin embargo, su pólvora estuvo
mojada y Argentina lo lamentó.

"El Mundial me afectó", había reconocido Leo apenas pisó tierras
coreanas, y agregó que sería "un error mirar atrás". Cuando a los
29 minutos de la primera parte en Corea el argentino ha entrado
en el campo sólo ha mirado hacia adelante, con dirección a la
portería de Jung Sun Ryong.

Los dos goles del 10 del Barça han sacado a relucir lo mejor del
repertorio del jugador argentino. A los 42 minutos, Messi ha
recibido un pase en profundidad del canterano Edu Oriol, se ha
escapado de su marcador y ha definido suave ante la salida del
portero. En una misma fracción de segundo Messi ha
demostrado desmarque, velocidad, frialdad y sutileza.

Tres minutos después, ha recibido una bola muerta a un costado
del área, ha recortado hacia dentro del área, de derecha a
izquierda, con la marca encima del lateral coreano y cuando ha
encontrado el lugar y momento justo ha sacado el zurdazo que se
ha clavado al segundo poste. Habilidad, potencia y precisión en
menos de lo que canta un gallo.

Para la segunda parte ya no ha vuelto, pero no importa, la crónica
ya estaba escrita: Messi ha vuelto, se ha divertido y se ha
reencontrado con el gol 79 días después.