

Hollywood y los petrodólares se dan la mano en el Festival de
Tribeca de Doha
Una lluvia de estrellas de Hollywood caerá en los próximos cuatro
días sobre las áridas calles de Doha, en la primera edición del
Festival de Cine de Tribeca de la capital de Qatar, uno de los
emiratos bendecidos por los petrodólares.
Bautizado en inglés como Doha Tribeca Film Festival (DTFF), el
certamen es una franquicia del reputado ciclo homónimo de Nueva
York, que ha cambiado los rascacielos de Manhattan por las torres
futuristas y las espigadas palmeras de la bahía de la ciudad árabe.
El DTFF, que se celebrará desde mañana y hasta el domingo,
promete ser un fiesta del celuloide por todo lo alto para la que el
emir de Qatar, jeque Hamad Ben Jalifa Al Thani, no parece haber
escatimado gastos, aunque el secretismo sobre el presupuesto es
total.
"Nosotros no divulgamos presupuestos", se limitó a declarar a Efe
una portavoz de la organización, aunque ciertos gestos, como la flota
de automóviles de lujo de BMW que hace fila en el aeropuerto de
Doha para recoger a los 300 periodistas acreditados que cubren el
evento, dejan entrever que el emir ha tirado la casa por la ventana.
El festival, que mezcla filmes occidentales con cintas árabes y
directores consagrados con talentos emergentes, se inaugura
mañana con el estreno regional de "Amelia", recreación de la vida de
la pionera de la aviación Amelia Earhart, de la cineasta Mira Nair.
Se espera la asistencia de grandes nombres del séptimo arte, como
el legendario actor Robert De Niro, uno de los fundadores del
Tribeca neoyorquino; Ben Kingsley (el eterno "Gandhi" del cine) o el
oscarizado director Danny Boyle ("Slumdog Millionaire"), que darán
relumbrón al ciclo, mientras los organizadores se resisten a dar
detalles y subrayan que habrá "sorpresas" en la alfombra roja.
El DTFF representa el último ejemplo de la revolución
cinematográfica que vive el Golfo Pérsico (Dubai y Abu Dhabi ya
cuentan con festivales internacionales), donde el río de dinero que
genera el petróleo y el gas está desembocando en ambiciosos
proyectos con el fin de lograr prestigio internacional.
Tras la crisis crediticia que el pasado año puso de rodillas a Wall
Street, los estudios de Hollywood, sedientos de fondos, tienen en el
punto de mira a los "petroemiratos", después de que Abu Dhabi
creara el pasado año "Imagenation", un compañía con un cheque de
mil millones de dólares (unos 679 millones de euros) establecida
para "llevar Hollywood a Arabia".
Para muestra de esos aires que soplan en la industria de la gran
pantalla, un botón: uno de los coloquios programados en el
certamen de Doha lleva el sugestivo título de "Financiación de
Hollywood a Qatar: El nuevo mundo de la producción global".
En ese contexto, el Tribeca de la capital qatarí se presenta como un
estimulante punto de encuentro entre Occidente y Oriente sin
obsesión por los estrenos mundiales, y proyectará un total de 33
películas, una docena de ellas rodadas en el mundo árabe.
Según De Niro, el DTFF "no sólo se usará como una forma de
entretenimiento", sino que busca "desempeñar un papel en el
acercamiento de culturas".
Además, el certamen de Doha "no es un festival de competición",
como apunta su directora, Amanda Palmer, sino que prima un
espíritu dirigido a "apoyar a jóvenes cineastas y a facilitarles una
plataforma para mostrar sus filmes íntegros y sin censura".
De hecho, el Tribeca qatarí sólo repartirá dos premios dotados de
50.000 dólares (33.900 euros) que votarán los espectadores para
elegir la mejor película árabe y la mejor película internacional.
En esta primera edición, el cine español brilla por su ausencia, si se
exceptúa la participación de la actriz Elena Amaya en el filme
canadiense "Cairo Time".
Más presencia -aunque limitada- tendrá Latinoamérica, pues se
proyectará el documental anglo-brasileño "Only when I dance" y la
película mexicano-estadounidense "Sin Nombre".
Dirigida por la cineasta radicada en Londres Beadie Finzi, "Only
when I dance" aborda la historia de dos bailarines adolescentes de
las favelas de Río de Janeiro (Brasil) dispuestos a vencer a la
adversidad para triunfar en el universo escénico.
Por su parte, "Sin nombre", que trata la odisea de la inmigración en
Centroamérica, está dirigida por el californiano de origen japonés
Cary Joji Fukunaga y cuenta con dos reputados productores
ejecutivos, los actores mexicanos Gael García Bernal y Diego Luna.
El DTFF tendrá lugar en el Museo de Arte Islámico (MIA, en sus
siglas inglesas), un majestuoso edificio erigido sobre una isla
artificial diseñado por el arquitecto estadounidense de origen chino
Ieoh Ming Pei, ganador del premio Pritzker 1983.
El Festival de Tribeca nació en 2002 en respuesta a los atentados
del 11 de septiembre contra EEUU (11-S) y la pérdida de vitalidad
que sufrió el barrio neoyorquino de Tribeca, en Manhattan.