

Se identifica el público con "La confusión de las lenguas"
Con la obra "La confusión de las
lenguas", de Andrew Bovell, el público se identifica con los actores,
debido a la necesidad de hablar sobre los conflictos
contemporáneos,
señaló su directora Silvia Ortega Vettoretti.
La puesta escénica se presenta con éxito en el Teatro El
Granero, desde el 2 de octubre y concluirá sus funciones el 6 de
diciembre.
Ortega dijo a Notimex que el texto de Bovell le agradó, al
investigar sobre el autor, luego de ver la película australiana
"Lantana", pues aquél trata en esta obra temas contemporáneos
sobre
la incomunicación en la pareja, aunque hay un trasfondo de una
descomposición social, una sociedad que se está desintegrando.
"Se trata de muchas historias de pareja, en donde emocionalmente
tienen discursos y conflictos distintos, inmadureces afectivas les
impiden relacionarse con los otros y vemos a una serie de
personajes
(nueve) en distintas situaciones", acotó la también guionista.
"La primera parte son viñetas y después hay un entramado muy
interesante donde va sembrando una historia de una mujer que está
desaparecida y nadie puede encontrarla, se perdió en una carretera
oscura", relató.
Explicó que hay un policía que investiga y llega con el marido
para averiguar qué pasó y se mete en la obra, en la intimidad de cada
personaje, revelando secretos muy fuertes.
Dijo que el título tiene referencia al mito bíblico de la Torre
de Babel, donde se entiende que antes había una lengua universal,
pero al construirse la torre para que los hombres alcanzaran a Dios,
éste lanzó un castigo, donde la lengua universita se fragmenta, se
convierten muchas lenguas y entonces los hombres ya no se
entendían.
Asimismo Ortega señaló que quienes se identifican y disfrutan
mucho de la obra son adultos de los 28 años en adelante, gente que
ya
ha vivido relaciones de pareja, fuertes y comprometidas.
"Es interesante cuando entra en otra dimensión de los seres
actuales contemporáneos, en un sistema muy frío, donde no existe el
concepto de comunidad y donde el amor es imposible", abundó.
Por su parte, el actor Miguel Conde, quien también es conductor
de la serie televisiva "La ruta del sabor", que se transmite por
OnceTV, y que en la pieza escénica realiza el personaje de Nicolás,
señaló a Notimex que estrenará en noviembre una obra infantil
titulada "El rey pomposo", en el marco de la Cuarta Muestra de Artes
Escénicas de la Ciudad de México.
Además participará en "Dramatoscopio" que se presentará en La
Gruta", así como en "Usted está aquí", ganadora de muchos premios,
que se estrenará el año próximo, pero se mostrarán fragmentos de la
misma en dicha muestra.
Refirió que su personaje en "La confusión de las lenguas" es una
especie de monólogo, del cual se siente muy contento.
Agregó que lo complicado es que uno de los planteamientos del
autor, es que los diálogos y las frases se entremezclan y que van
sucediendo al mismo tiempo, lo que es atractivo para el espectador.
"Es lúdico, pero tienes que estar atento a la respuesta y a lo
que dicen los demás para entrar en tiempo, en la parte del personaje,
está el texto, te lleva de la mano, hay que dejarse llevar por el
poder de las palabras", dijo satisfecho.
Agregó que también hace al inicio un personaje que introduce la
historia y a la mitad de la obra, para ayudar al público a entrar en
la obra.
Al hablar sobre su participación en televisión y en teatro dijo
que aquélla es muy poderosa a nivel de difusión, pero llegó a la
conducción del programa de televisión, gracias a que estaba
estudiando actuación.
"Ya era actor antes de ser conductor y no he parado en hacer
teatro", he participado en obras como"El ventrilocuo" y "Relaciones
peligrosas", entre otras.
Nicolás es un hombre casado con dos hijos, desempleado, que vive
una situación muy particular, está esperando su tercer hijo y se ve
involucrado en un crimen sin resolver, el de la mujer desaparecida y
él tiene que rendir declaración.
Miguel Conde estudió Administración de Empresas y
simultáneamente hacía teatro universitario y en el año 2000 decidió
dedicarse a estudiar actuación en forma, para lo cual se fue a
Francia.
Posteriormente regresó a México y terminó la carrera, en 2003
forma parte de la primera generación de Casazul.
"Doy gracias a la vida porque desde que estaba estudiando tuve
proyectos de teatro, mi paso de la escuela a la realidad no fue tan
doloroso, porque cuando salí ya estaba en el programa", apuntó
finalmente.