El concierto que los mexicanos RBD ofrecerán este sábado en
La Romareda, en la resaca del de sus compatriotas, Maná,
corre peligro. Si las ventas de los rockeros pueden
considerarse un éxito relativo, con unas 16.500 localidades
vendidas ayer (de 20.000 previstas, y 30.000 posibles), las de
los jóvenes poperos son bastante pobres: 600 entradas en
cajeros de Ibercaja.
La productora barcelonesa Espera y Verás no pudo facilitar
datos totales de venta de billetes, que también pueden
adquirirse en www.ticktackticket.com, Fnac, Tipo, Daily Price y
Carrefour Augusta. Pero el ritmo de los cajeros hace presumir
que el total no sobrepase las 1.000 localidades.
En otros conciertos de la gira, y probablemente por los mismos
motivos, los shows se han trasladado a otros recintos de
menor aforo. Así, en Valladolid y San Sebastián los conciertos
se han trasladado de los respectivos campos de fútbol a la
plaza de toros y al velódromo de Anoeta. En Madrid, Gran
Canaria, Barcelona, Málaga, Jerez, Benidorm y Lorca, se
mantienen la ubicación en estadios.
En Zaragoza, ni el productor local, Michel Pérez, ni la citada
promotora barcelonesa hablaron de traslado. De hecho, ambos
negaron tal posibilidad. "El grupo trae un montaje muy grande,
es un gran espectáculo, con un provocador enorme en forma de
T para acercarse al público", explicó Pérez. Por este motivo, y
por las dos categorías (y precios) de entrada, el productor
consideró inviable la celebración del show en un recinto más
pequeño, como el Príncipe Felipe. Siendo así, la única
alternativa a priori parece la suspensión, o se tratará de un
concierto tan deslucido como poco rentable.
Esta situación contrasta con el éxito internacional de la
formación mexicana, que ha conseguido colocar sus discos
(Rebelde, Nuestro Amor y Celestial) y DVDs en los primeros
puestos de las listas de ventas, también en España, y ha
actuado en Estados Unidos, Rumanía y diversos países
latinoamericanos. Su éxito comenzó con la serie de televisión
Rebelde, que comenzó a emitirse en el 2004. Una versión
mexicana del Rebelde Way argentino cuyo grupo (Erreway), por
cierto, congregó a 7.000 personas en el Príncipe Felipe, el
pasado 3 de diciembre.
