Cuando se regó la noticia de que un luchador había asesinado
a su esposa y a su hijo y se había suicidado, un pensamiento
cruzó de inmediato la mente del doctor Linn Goldberg:
"Busquen esteroides", dijo Goldberg, un especialista en
medicina deportiva en la Universidad de Ciencias y Salud de
Oregon, recordando el momento.
Estudios médicos han evaluado los efectos sobre la conducta
que tienen los esteroides anabólicos sólo en dosis limitadas y
han encontrado que sólo un pequeño porcentaje de hombres
se tornaron extrañamente agresivos tras su uso. Pero algunos
expertos creen que los esteroides tomados en cantidades
excesivas pueden desatar brotes incontrolables de ira e incluso
prolongadas sicosis.
Los esteroides han sido foco de especulación en la historia de
Chris Benoit, el luchador profesional que el fin de semana
pasado estranguló a su esposa y sofocó a su hijo para luego
ahorcarse con el cable de una máquina de alzar pesas en su
casa en Atlanta.
No ha surgido todavía un motivo claro para el crimen, que fue
descubierto el lunes. Pero las autoridades encontraron
esteroides en la casa. Esta semana agentes federales
antidrogas ocuparon la oficina del doctor Phil Astin, quien
prescribió testosterona a Benoit.
Horas antes del allanamiento Astin dijo a Prensa Asociada que
había tratado a Benoit por bajos niveles de testosterona, los
que dijo probablemente eran causados por el uso previo de
esteroides. Astin prescribió testosterona para Benoit, su amigo,
en el pasado, pero no dijo cuáles, si alguna, medicinas le
prescribió cuando el luchador lo visitó en su oficina el viernes, el
día antes de matar a la esposa.
Si Benoit estaba tomando esteroides al momento de los
asesinatos está aún por establecerse. Los resultados de las
pruebas toxicológicas pudieran tardar semanas o hasta meses,
según los investigadores.
Oficiales de la World Wrestling Entertainment, con la que
trabajaba Benoit, alegan que el luchador fue sometido a
pruebas para la detección del uso de esteroides el 10 de abril
pasado y que los resultados fueron negativos. Una llamada a la
vocero de la WWE pidiendo más detalles sobre las pruebas no
fue respondida.
Los esteroides anabólicos son sustancias sintéticas
relacionadas a la testosterona, la hormona sexual masculina.
Fueron desarrollados en los años 30 para tratar a hombres que
no producían naturalmente suficiente testosterona para tener un
crecimiento normal y funcionar sexualmente.
Pero los científicos descubrieron en pruebas de laboratorio con
animales que los esteroides hacían crecer los músculosy los
químocos cayeron en gracia con los fisiculturistas, levantadores
de pesas y otros atletas.
El Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas advierte sobre una
gama de efectos secundarios dañinos por el abuso de
esteroides anabólicos, incluyendo cáncer y tumores en el
hígado, ictericia, alta presión arterial, acné severo y temblores.
En hombres, también puede causar encogimiento de los
testículos, reducción del conteo de espermatozoides,
infertilidad, calvicie y mayor riesgo de cáncer de la próstata.
Muchos usuarios alegan sentirse bien acerca de sí mismos
mientras usan esteroides anabólicos, pero expertos dicen que
el abuso lleva a problemas de conducta.
Algunos estudios científicos se han concentrado en los efectos
de una dosis de 100 miligramos de testosterona a la semana
como terapia de reemplazo para hombres que no producen
suficiente hormona. Los efectos fueron benéficos, tanto física
como sicológicamente, dijo el doctor Norm Mazer, director de la
unidad de investigación del Centro Médico de la Universidad de
Boston que se especializa en esteroides.
En estudios en que se usaron dosis mayores, de unos 600
miligramos a la semana, sólo tres por ciento de los sujetos
bajo observación demostró un comportamiento poco usual o
maníaco. No se han hecho estudios con dosis mayores que
esa, aclaró Mazer.
Algunos luchadores y fisiculturistas pueden tomar hasta 10,000
miligramos de esteroides a la semana, dijo Goldberg.
Informes de casos anecdóticos indican que a ese nivel pueden
ocurrir cambios de conducta extremos y súbitos, incluyendo
síntomas maníacos que llevan a la llamada "rabia de esteroide"
y actos violentos.
El problema pudiera ser más severo en personas que tienen
condiciones siquiátricas subyacentes como desorden de
bipolaridad o maníacodepresivo. La agresividad puede también
exacerbarse con el consumo de alcohol y otras drogas, explicó
Goldberg.
En una declaración la WWE dijo que no hay razón para pensar
que los asesinatos de Benoit son el resultado de la rabia de
esteroides.
"Los hallazgos físicos anunciados por las autoridades indican
deliberación, no rabia. Los pies y manos de la esposa estaban
atados y ella fue estrangulada, no golpeada hasta la muerte.
Según los datos divulgados por las autoridades, hubo periodos
de tiempo sustanciales entre la muerte de la esposa y la
muerte del hijo, lo que también sugiere deliberación, no rabia.
La presencia de una Biblia junto a cada uno (de los cuerpos) es
también muestra de que no fue un acto de rabia", sostiene la
declaración publicada en la página Web de la organización.
Pero hay otras formas de interpretar la escena de un crimen,
advierte Goldberg, quien en el pasado estuvo a cargo de
administrar pruebas de dopaje a los atletas olímpicos de
Estados Unidos.
Las biblias pueden indicar que Benoit estuvo en un estado
sicótico prolongado, fuera de la realidad. Hay casos reportados
de sicosis en personas que abusaron de los esteroides, dijo
Goldberg.
"¿Biblias? Eso es raro. ¿Acaso pensó que estaba hablando con
Dios o llevándolos a ellos a un nivel más alto?", se preguntó
Goldberg.
