Luisa-Victoria
Sonya Smith
Mujer bella y sensual, jura vengarse de los Montero ya que
Gonzalo Montero la sedujo y se aprovechó de su inocencia a los
15 años, dejándola embarazada. Don Gregorio la hizo abortar.

Mujer dura e inflexible, pero en realidad es porque esconde sus
sentimientos y, aunque en un principio usa a su hija adoptiva
para vengarse, al final recapacita y decide que lo principal es la
felicidad de Carolina.

Se enamora de Diego, pero trata de negarlo, pues piensa que
todos los hombres son malos.




















Rumores, romance y hasta un atraco. Ese fue el saldo de la
labor de Sonya Smith en Milagros. La actriz venezolana
aprovechó muy bien su estadía en el Perú, y eso que su papel
en esta telenovela no era nada fácil y sirvió para demostrar que
Sonya no es sólo una cara bonita.

De familia le viene el talento

Sonya Eleanora Smith Jacket, nacida en Filadelfia,  lleva el
talento en las venas. Su madre es la actriz venezolana Ileana
Jacket. Sonya comenzó en las telenovelas, justamente al lado
de su madre en Cristal. Luego de una serie de breves papeles,
Sonya debuta en su primer estelar en la recordada Cara Sucia, a
la que seguirían Rosangélica, María Celeste y Destino de Mujer
entre otras. Milagros no es la primera aventura internacional de
la rubia actriz. Ya en 1996 protagonizó Goajira en Colombia, al
lado de nada menos que Guy Ecker.

Antes de firmar con América Producciones para protagonizar
Milagros,  Sonya estuvo un tiempo en  su país natal, estudiando
en UCLA y participando en producciones de teatro en español.
Estas actividades afectaron favorablemente su trabajo. Se nota
la diferencia  al comparar su actuación en Milagros con la de
telenovelas anteriores.

Milagros está basada en La Heredera de Delia Fiallo, pero en
esta adaptación se le han hecho varios cambios. Milagros
Vargas comienza la novela como una chica humilde,
avergonzada por un impedimento físico que la hace cojear, y
bastante soñadora. . El descubrir que es una rica heredera no  
la transforma en una princesa de cuento de hadas. Muy por el
contrario, Milagros se convierte en víctima  de su perversa tía
Lucrecia y en peón de la venganza de José Antonio Wilson.