Olimpia le exige a Valentina que salde las deudas de su madre
En este capítulo, al iniciarse la reunión familiar Valentina se
enfrenta a Olimpia, exigiendo que le sean respetados sus
derechos como dueña de la casa Villanueva. Esta furiosa, se
aparta con Roque, amenazándolo con prescindir de su
presencia si ella no sale victoriosa en el plan que tienen
preparado para hundir tanto a la joven como a su tía Tza Tza.
En ese momento Benigno baja las escaleras con la noticia que
su General sufre un ataque al corazón. Olimpia y Roque
intercambian miradas de satisfacción. Valentina se acerca a ver
a su tío y observa aterrada el delicado estado del anciano, por lo
que decide practicarle los primeros auxilios ante la mirada
atónita de los presentes. Segundo reacciona favorablemente y
es entonces cuando deciden llamar a un médico. El anciano
pregunta, por separado, a los dos jóvenes cuales son sus
sentimientos, ambos coinciden en que se tienen mucho cariño.
Tza Tza tiene que soportar las impertinencias de Olimpia,
entonces aparece Juan Ángel calmando los ánimos e invitando
a todos al despacho donde, supuestamente, Valentina tomará
posesión de la herencia de su madre. Cuando todos se
disponen a firmar, Olimpia se opone, asegurando que todos los
bienes le pertenecen. La mujer parece haber conseguido su
objetivo, desheredar a Valentina, es entonces cuando le advierte
que tendrá que entregarle la casa para poder cancelar la deuda.
Valentina a punto de dejar la casa de los Villanueva
Concluida la lectura del testamento y presentados los
documentos que supuestamente acreditan las deudas
contraidas por Eva con Olimpia, Valentina le suplica a ésta que
no le quite la casa.Olimpia le responde que su madre malgastó
el dinero en vicios y amantes. Tza Tza, Juan Ángel y Orestes
defienden a la joven que, incapaz de aceptar esa verdad huye.
Olimpia se siente triunfante y exige le sea cancelada toda la
deuda, tomando la casa como forma de pago.
Las lágrimas invaden el rostro de Valentina mientras, Tza Tza le
ordena a su sobrina recoger todas sus pertenencias, pues se
van de esa casa. Valentina se niega a abandonar el lugar por la
memoria de su madre y por la otra persona que se contiene a
nombrar. Tza Tza se da cuenta que Valentina está enamorada
de su primo
Mientras tanto, Ninfa y Nereida espían por la cerradura a Román
y Ariadna haciendo el amor. De pronto perciben un olor a
quemado y se sobresalta al ver que el lugar se incendia. Entre
tanto, Orestes intenta apagar el fuego. Juan Ángel y Olimpia
observan impresionados. A la mente de la mujer llega el
recuerdo del barco quemándose. Fuera de sí, nombra a Josema
y pide no morir por su hijo.
Ángel llama a su hijo sin recibir respuesta, Franklin,Pacheco y
los otros abogados intentan ayudar. Valentina y los demás
esperan en las afueras del cuarto, aparece Orestes apoyándose
en los brazos de Juan Ángel y Franklin. La gorda abraza a su
primo emocionada.
Orestes promete proteger a Valentina
Infructuosamente Orestes le ruega a Valentina que se quede en
la casa Villanueva. Ella le dice que es imposible porque allí hay
mucha gente que no respeta la memoria de su madre, y se va
en compañía de su tía, Tza Tza, Jordi y Franklin.
Entre tanto, en el ático, Benigno obedece a regañadientes la
orden de Segundo. Desea entregarle sus bienes en vida a
Valentina, y así ella podrá pagar la deuda y no perderá su casa.
Olimpia muy enfadada le da una bofetada a Pandora, cuando
ésta le insinúa que hizo trampa para quitarle la herencia a
Valentina. La astuta mujer asegura que sería incapaz de tomar
algo que no le pertenece.
En eso llega uno de los bomberos informando que el incendio
se produjo por una plancha encendida. Olimpia exige
responsabilidades mientras Ariadna acusa a Nereida, para que
esta guarde silencio le ofrece dinero. Entre tanto, Aquiles y
Pandora, atando cabos, llegan a la conclusión de que su
hermana y su novio son responsables del incidente. Al día
siguiente, en la pensión, Tza Tza le presenta su sobrina a
Angélica. Al darle la mano, la mujer cae en trance. En su
revelación, la mujer asegura que el amor de Valentina no tiene
su misma sangre al tiempo que le vaticina que: ‘un gran amor te
va a causar mucho dolor’.Orestes está dispuesto a todo por
traer de vuelta a la casa a Valentina y va a buscarla. Al llegar le
promete que va a protegerla y la abraza con cariño en medio del
patio
Chiqui sella con un beso su compromiso con Orestes
Al finalizar el desfile, después de anunciar su compromiso con
Orestes, Chiqui lo sella con un beso. Al verlos, Valentina se
aleja destrozada. Franklin la sigue.
En un aparte, Ariadna se extraña ante la actitud de la gorda.
Román le confiesa que la heredera está enamorada de Orestes.
El joven Villanueva intenta seguir a Valentina, pero es retenido
por su novia, quien le recuerda que nadie lo apartará de ella. En
la sala Villanueva, Roque se disculpa con Olimpia, porque falló
en el nuevo intento por matar a Tza Tza. Mientras, se oyen los
gritos de Segundo desde el ático. Atraídos por la algarabía,
Benigno y Pandora se aproximan al lugar, donde unos
enfermeros, con la autorización de Juan Ángel, pretenden
llevarse al General a un manicomio. Pandora se interpone
impidiéndoselos. Lejos de allí, tras recibir las felicitaciones de
los presentes, Chiqui asegura estar en su mejor momento, ya
que pronto se casará con Orestes. Llegando a la pensión
Valentina, Franklin, Jordi y Beatriz se enteran de la muerte de
mamá Dolores. Al día siguiente, Tza Tza y sus amigos se alistan
para el velorio. En su habitación, Olimpia le pregunta a su
esposo sobre el futuro de Aquiles. Juan Ángel niega tener un
hijo con ese nombre. Entre tanto, Orestes – rabioso - piensa en
el noviazgo de Valentina. Para Alejandro, su amigo está celoso
del policía. En la sala Villanueva, Roque y Olimpia se regocijan
al ver el periódico, donde se afirma que Eva Lanz murió
convertida en una alcohólica, mientras planean invitar esa noche
a la Claraboya, al juez que lleva el caso de los papeles
falsificados. La mujer ordena a su fiel servidor preparar una
fuerte dosis que duerma a todos en la casa, sin percatarse que
Pandora escucha en el piso alto.
Ya en casa, Lorenzo le promete a su hija no volverse a ir. Chiqui
amenaza a Muñeca con marcharse, si ella vuelve a correr a su
padre. Se enteran del compromiso de la joven con Orestes.
Chiqui jura casarse con su novio. Entre tanto, Benigno se
dispone a sembrar una planta cuando descubre un lirio de plata
enterrado en el jardín. No muy lejos de allí, Pandora recibe la
llamada de la tía Celeste. Le cuenta la maldad que hizo Olimpia
quitándole la herencia que le dejó Eva a Valentina, así como
también las intenciones de arrebatarle la casa. Para Celeste,
eso es un disparate. No lo puede creer. En la pensión, Valentina
se dispone a salir. En un descuido se voltea y queda en los
brazos de Orestes. Ella lo mira impactada.
Franklin besa a Valentina...
Ante el asombro de Valentina, Franklin le confiesa que desea
comenzar una relación amorosa seria con ella y le ruega le de la
oportunidad de quererla.
Valentina se deja besar por Franklin. Tras el beso, Tza Tza se
muestra preocupada por la timidez de su sobrina, la actriz le
advierte que la oportunidad de amar a veces llega una sola vez.
Curiosa, la joven quiere saber si su tía renunció a algún amor.
Después de la cena, en la sala, Olimpia mira a todos bostezar a
causa del sedante que vertió en la comida. Lejos de allí, Olimpia
y Roque, después de cerciorarse de que todos duermen
profundamente, se disponen a conocer al juez que lleva el caso
de los papeles falsificados. Entre tanto, una sigilosa Pandora,
luego de fingir dormir, decide seguir a la macabra pareja con el
propósito de descubrir lo que ocultan.
Mientras Roque espera la llegada del juez, Olimpia, con peluca y
antifaz, el cual se quita ante la mirada atónita de Pandora, actúa
en el espectáculo del bar que termina su baile acercándose al
embelesado juez. Pandora entra en crisis, tras descubrir con
asco el secreto de su madre. Comienza a destrozar todo lo que
ve. En su mente retumban las palabras de Luis Felipe, quien
hecha a Olimpia de su casa por ser una cualquiera. También
recuerda cuando las manos de su madre ahorcan a su tío. La
atormentada joven concluye que Olimpia mató a Luis Felipe.
Justicia para Valentina
Tza Tza reclama justicia ante la decisión del juez de despojar de
todos sus bienes a Valentina, para así pagar la supuesta deuda
que dejara Eva Lanz a Olimpia.
Orestes intenta disculparse con Valentina después de lo hecho
por su madre, pero no Valentina no acpeta sus disculpas al
estar muy dolida. En la comisaría, después de la confesión de
Nereida, Pantoja le ordena a Franklin soltar a Roque. Muy a su
pesar obedece, no sin antes tras una velada amenaza,
recordarle que seguirá buscando alguna prueba que lo inculpe.
En el ático, Celeste cree que su hermano Segundo está
exagerando al señalar a Olimpia de estar haciendo lo imposible
para destruir a Valentina. Para Celeste, todo debe ser un
malentendido.
Mientras tanto, en un viejo depósito, Lorenzo lleva a Robinson,
Batista y Di Pietro hasta el lugar donde esconde una paca de
presunta droga. Espera acabar con ese negocio cuando le
paguen lo que le toca. Batista lo amenaza de muerte si intenta
salirse. Al contrario, Olimpia, eufórica, llega a la casa Villanueva.
Los contrariados Orestes y Juan Ángel le reclaman haber
dejado a Valentina sin un centavo. En lo alto de la escalera,
Celeste se impresiona al descubrir lo que le hicieron a su
sobrina.
Orestes toma la iniciativa y besa a Valentina
Tras la alegría que sienten al verse de nuevo, Valentina y
Celeste se abrazan. Ante la mirada de extrañeza de la heredera,
Olimpia también la recibe cariñosa. Contento por la presencia
de la gorda, Orestes la besa en la mejilla
Aparece Ariadna mostrando con velada amenaza el diario de la
heredera, mientras le insinúa a la tía que su hermano y la prima
hacen buena pareja. Para Celeste eso es un disparate. En el
patio Gabor, Franklin asume el amor que siente por Valentina,
después que Beatriz lo acosara a preguntas. Carreño le
confiesa a su hermana que sería capaz hasta de casarse con la
gorda. En su habitación, Consuelo queda abismada cuando
Daniel Eduardo le muestra el dinero que se encontró guindando
en una de las ventanas traseras de la pensión. Ella sospecha
que pertenece al inquilino misterioso que estuvo ahí. Entre tanto,
Olimpia se dispone a brindar por la unión de la familia, pero
Celeste la interrumpe percatándose de la ausencia de Aquiles
En una discoteca gay, un incómodo Aquiles mira a su alrededor,
en compañía de su amigo Vicente. Un joven se les acerca y le
reclama a Vicente haberlo embarcado. El joven Villanueva
intenta calmar los ánimos, pero el celoso muchacho lo amenaza
con una navaja. En la antesala de la discoteca Jordi y otros
policías miran el solitario lugar, considera que se trató de una
falsa alarma la que les alertó del mismo como un sitio
clandestino, hacen por irse. En eso salen huyendo varios
muchachos. Los funcionarios los apuntan con las armas
Olimpia maquina un plan
Olimpia desea que Roque le acompañe a ver al juez Gómez,
pero él se niega. Al día siguiente, Celeste llama a Olimpia al
móvil al comprobar que no está en casa. Olimpia acusa al juez,
con el que ha pasado la noche, de haberle puesto algo en la
bebida. Rumbo a casa decide estrellar su vehículo para justificar
su ausencia.
Decidida, a pesar de que Lorenzo intenta retenerla, Muñeca le
confiesa a Orestes que Chiqui no es su hija. A solas, Franklin
reprende a Valentina por mentirle a Tza Tza, negando conocer
los culpables de la paliza que le dieron en el club. Entre tanto,
Pandora le cuenta a Orestes que Aquiles desapareció tras una
crisis sufrida. El protagonista decide buscar a su hermano y
llevarlo de regreso a su hogar. Mientras, en la sala Villanueva,
Olimpia desea ir a la Claraboya a verse con el juez Gómez,
encontrándose con la sorpresa de que esta vez Roque se niega
a acompañarla. No lejos de allí, un consternado Orestes no deja
de pensar en Valentina. Al mismo tiempo, Valentina, en el patio
Gabor, piensa en su primo. Al día siguiente y ante la ausencia
de Olimpia, todos en la casa Villanueva están consternados.
Celeste propone llamarla al móvil. Al tiempo que, la malvada
mujer despierta sobresaltada en una de las suites de la
Claraboya, acusando al juez de haberle puesto algo a la bebida
para que ella se durmiera. Rumbo a su casa, decide estrellar su
coche para justificar su ausencia.
En la agencia, Valentina ayuda a Marilda a arreglar el set. Se
sube a una escalera. En eso aparecen Ariadna y Orestes.
Nerviosa, la gorda se tambalea, cayendo sobre el protagonista.
Al quedar sus rostros tan cerca, Orestes nota el moretón que
ella presenta en la cara. Chiqui irrumpe, al verlos exige una
explicación. Harta de las burlas de Ariadna y los insultos de la
modelo, Valentina se enfrenta a ellas amenazándolas con
contarle a Orestes lo que le hicieron. Entre tanto, una
ambulancia trae a Olimpia, quien cae en los brazos de su
esposo fingiendo un desmayo. En su cama, Olimpia simula
volver en sí. Les comenta que tuvo que ir a una fiesta benéfica y
regresando el vehículo falló estrellándose. Juan Ángel y Celeste
se conmueven, pero Pandora no.
Valentina entre la espada y la pared
Valentina se verá entre la espada y la pared. Franklin la obligará
a escoger entre irse con él o quedarse con Orestes. En casa de
los Villanueva, Olimpia confiesa a Roque que ella misma
provocó su accidente para despistar a su esposo. Será
sorprendida de pie por Ariadna y su amiga. Mientras, Aquiles
sigue sin aparecer. Franklin recibirá una llamada en la que le
notificarán que en el depósito de cadáveres hay un cuerpo que
coincide con la descripción de Aquiles.
Confrontando a Valentina, Franklin la obliga a escoger entre irse
con él o quedarse con Orestes. Ella decide partir con Carreño. El
protagonista no lo puede creer. En el canal de televisión, Tza Tza
se siente indignada al no ser reconocida por los que se va
encontrando en el camino. En casa de los Villanueva, Roque
escucha abismado cuando la malvada mujer le revela ser la
causante del accidente para despistar a Juan Ángel. Irrumpen
en el lugar Ariadna y su amiga y se extrañan al verla de pie. En la
agencia, Juan Ángel se encuentra a un iracundo Orestes, quien
le notifica que Valentina se fue. Entrando a la pensión, Franklin
insinúa a Valentina que su primo hace por ella, lo que se hace
cuando se está enamorado.
Mientras, en la comisaría, Franklin recibe una llamada donde
notifica que en el depósito de cadáveres hay un cuerpo con la
misma descripción de Aquiles. Pandora, que acaba de entrar,
escucha horrorizada. Jordi intenta calmarla. En su habitación,
Olimpia planea con Roque la manera de traer de vuelta a la
mansión a la gorda, para que Celeste se vaya satisfecha y así
tener a la heredera en su poder hasta lograr que pase un
lamentable accidente. Ya en el depósito de cadáveres todos
esperan angustiados que dejen entrar a quién deberá identificar
el cadáver.
La familia Villanueva pasa por un mal momento
La familia Villanueva está en el depósito de cadáveres para
identificar un cuerpo que coincide con la descripción de Aquiles.
Franklin, al final, confirma a los familiares que el difunto no es
Aquiles. Mientras, Benigno informa a Celeste que el General
está grave.
Los padres y hermanos de Aquiles, acompañados de Valentina,
Chiqui y Jordi, esperan que autoricen a Franklin para reconocer
el cuerpo que está en el depósito de cadáveres. Todo parece
indicar que podría ser Aquiles. Orestes identifica finalmente el
cadáver. Pandora y Valentina le acompañan. Franklin destapa el
cadáver. Pero, nadie puede reconocerle debido a las horrendas
condiciones en que se encuentra. Pandora entra en crisis. En el
pasillo, un desconcertado Juan Ángel se culpa de la muerte de
su hijo. Valentina abraza a Orestes, cuando éste también se
martiriza por lo sucedido. Entre tanto, tras las insistentes
preguntas de Juan Ángel y su esposa, Pandora se desmaya por
la presión. Ante la confusión de los presentes, Franklin decide
buscar los resultados de la prueba dactilar. Al final, Carreño les
informa que la prueba dio negativo; el difunto no es Aquiles.
Cuando Pandora vuelve en sí, Jordi le da la buena noticia de que
el muerto no es su hermano. Ella lo abraza feliz. Valentina y
Orestes les observan sin ser vistos. El protagonista se molesta
un poco, al ver que el policía besa a su hermana. La gorda lo
retiene, asegurándole que el amor es el que puede salvar a
Pandora. El protagonista se ofrece a llevar a Valentina a casa,
pero ésta ante la mirada de Jordi, prefiere esperar a Franklin. El
joven Villanueva decide quedarse hasta que aparezca Carreño.
Franklin, mientras tanto, acompaña a Chiqui a su casa por su
indisposición. Ante la ausencia de Franklin, Orestes le propone
a Valentina ir a la mansión a visitar a sus tíos.
Mientras, en la casa Villanueva, un angustiado Benigno le
informa a Ariadna y a Celeste que el General está muy enfermo.
Los médicos acuden a examinar a Segundo y, al intentar
trasladarle a una clínica, Benigno les amenaza con su arma,
impidiendo que le muevan de la habitación. Finalmente, Celeste
logra que le entregue el arma y ordena a los médicos traer la
unidad de cuidados intensivos al cuarto. Llegando a la mansión,
Orestes y Valentina se enteran que Segundo sufrió un infarto. La
desesperada gorda va a su encuentro. Volviendo en sí, el
anciano le ruega a Valentina que no se vaya. En el despacho,
Olimpia le ordena a Roque buscar algún documento donde se
aprecie la firma de Segundo. Orestes se siente feliz porque
Valentina se queda en la casa. Celeste, Juan Ángel y Olimpia
tratan de convencer a Valentina de que su lugar está en esa
casa. Franklin irrumpe oponiéndose. En la casa Lorenz, Chiqui
forcejea con Carreño, ya que éste al tropezar cae sobre ella en la
cama. Para callarla, Carreño le da un beso. Los padres de
Chiqui entran, observando sorprendidos la escena.
Valentina en peligro
En la casa de los Villanueva, Olimpia y Roque planean dormir
por la noche a todos para buscar el documento con la firma de
Segundo y acabar con la vida de Valentina. Mientras, en la casa
de los Lorenz, Lorenzo confiesa a Chiqui que Muñeca no es su
verdadera madre. Desconsolada, se encierra en su cuarto.
Orestes acude inmediatamente a casa de los Lorenz. Al verla
tan deprimida, le insinúa que debe recuperarse para su fiesta
de compromiso.
Franklin ha venido a la casa Villanueva para hablar con
Valentina, pero la familia de ésta le juzga sin que él pueda
defenderse. Intenta marcharse, pero Valentina le retiene,
pidiéndole a los demás que la dejen a solas con él. En el jardín,
Valentina trata de calmar a Franklin. Orestes aparece. Al sentirse
desplazado, Carreño se va. No lejos de allí, en el ático, Pandora
se resiste a aceptar sus sentimientos hacia Jordi. Orestes cree
que ella está enamorada del policía. Mientras tanto, Roque y
Olimpia deciden dormir por la noche a todos en la casa, con el
propósito de buscar el documento con la firma de Segundo.
Olimpia escucha emocionada al perverso Roque como tiene
planeado matar a Valentina mientras buscan el documento.
Por la noche, en el ático, Valentina y el General duermen. Con
sigilo Roque entra y registra el lugar encontrando un documento
firmado por Segundo. Cuando se dispone a salir, tropieza con
algo que cae y les despierta. De inmediato, Roque amenaza a
Valentina con un arma. Desesperado, el anciano acciona una
alarma. El nefasto hombre retrocede con ella hacia la ventana.
En el pasillo, Olimpia escucha el grito de Valentina y se dispone
a entrar para ayudar a Roque. Pero, Benigno viene con una
escopeta y ella se esconde. Al irrumpir el jardinero en la
habitación, apunta al misterioso hombre. Roque salta por la
ventana mientras Benigno le dispara.
Mientras, en la casa de los Lorenz, Chiqui escucha de boca de
Lorenzo y Muñeca que es hija de una desconocida, Chiqui les
rechaza por habérselo ocultado y se encierra en su cuarto.
Muñeca desesperada avisa a Orestes. Él llega muy alarmado.
En la habitación, la modelo yace en la cama. El protagonista y
los padres de Chiqui logran entrar y advierten en el suelo un
frasco vacío de pastillas. Orestes abre la ducha colocando a
Chiqui debajo del agua. Ella va reaccionando poco a poco y le
ruega que no la abandone. Al verla tan deprimida, Orestes trata
de animarla y le insinúa que debe recuperarse para su fiesta de
compromiso
Los Villanueva encuentran a Aquiles
Orestes acude a un hospital al recibir una llamada informándole
de que su hermano Aquiles está allí ingresado. Juan Ángel,
Olimpia y Pandora se reúnen con él. Mientras, Franklin y Pantoja
se acercan hasta la casa de los Villanueva para investigar lo
sucedido en la habitación de Segundo cuando un encapuchado
intenta acabar con la vida de Valentina. Entre tanto, Ariadna
decide hacerse la prueba de embarazo al sentirse indispuesta.
Descubre que está embarazada y se lo comunica a su novio
Román.
En la casa de los Villanueva, Ariadna escucha a la atormentada
Chiqui, cuando ésta le revela su verdadero origen, así como su
compromiso con Orestes. Olimpia se emociona, pues, piensa
que su primogénito se casará con una muchacha de abolengo.
Aprovechando que gran parte de la familia está presente,
Olimpia anuncia una futura boda; Orestes y Chiqui van a
celebrar su compromiso. Valentina se entristece ante la noticia y
muestra su oposición. Pandora le apoya. Ante la reacción de la
gorda, todos la miran impresionados. Franklin y Pantoja llegan a
la mansión para investigar lo ocurrido en la habitación de
Segundo cuando un encapuchado intenta acabar con la vida de
Valentina, Olimpia les recibe con desagrado ante la mirada
atenta de su familia. Franklin, antes de abandonar la casa,
decide revisar el cuarto de Roque donde encuentra unos
guantes y decide llevárselos para examinarlos.
Entre tanto, Orestes acude a un hospital al ser informado por
teléfono de que su hermano Aquiles está allí ingresado. Al
llegar, un médico le explica que el joven recibió una paliza y que
ha entrado en coma. Al anochecer, en el pasillo del hospital,
Orestes se encuentra con sus padres y hermana. Pandora llora
al ver a Aquiles y responsabiliza a sus padres por el daño
causado a su hermano. Olimpia mira con resentimiento a
Aquiles por haber confesado a Valentina lo que pasó en la casa
de citas. Fuera de sí, le golpea con violencia mientras asegura
que todo lo ha hecho por el bien de sus hijos. Orestes y
Valentina irrumpen, quedando impresionados ante la actitud de
la mujer. En la mansión, Ariadna se siente indispuesta.
Capciosa, la sirvienta piensa que puede estar embarazada.
Para salir de dudas, Chiqui decide comprar una prueba de
embarazo que da positivo. Buscando una salida, a Ariadna se le
ocurre casarse. Su novio Román propone impedir el nacimiento
del futuro bebé, dudando de su paternidad.
Valentina trastorna el corazón de Orestes
Orestes y Valentina sorprenden en el hospital a Olimpia
golpeando a Aquiles. En la cafetería, Orestes se acerca a
Valentina intentando que coma y se estremece al descubrir sus
sentimientos hacia ella. Chiqui aparece y les exige una
explicación. Orestes parece consternado ante lo que está
sintiendo por la gorda. Valentina le pregunta si en realidad está
enamorado de Chiqui.
Orestes y Valentina sorprenden a Olimpia golpeando
bruscamente a Aquiles, Olimpia finge desesperación y se va.
Valentina y Orestes se acercan a la cama. La gorda,
esperanzada, toma la mano con ternura de su primo moribundo.
Se emociona al sentir que éste se la aprieta. En la capilla del
hospital, Jordi encuentra a Pandora, mientras ésta entre
lágrimas le ruega a Dios que salve a su hermano.
Desesperada, entra en crisis arrojando unos floreros
lastimándose las manos. El joven decide llevarla a casa.
Mientras, Juan Ángel está en la habitación de su hijo Aquiles y
se siente agradado al ver llegar a Tza Tza. La actriz le confesará
su amor. Reaccionando, Tza Tza trata de evadir a Juan Ángel,
pero éste la sostiene con sutileza y la besa. Entre tanto, Orestes
está en la cafetería del hospital con Valentina y le abraza
intentando que coma algo. Orestes se estremece,
sorprendiéndose al descubrir sus sentimientos hacia ella.
Chiqui aparece exigiendo una explicación al verlos abrazados.
Tras escuchar los insultos de la modelo, la heredera prefiere
marcharse. Chiqui le golpea asegurando que él está
enamorado de la gorda. Fuera de sí, el protagonista lo afirma.
Dolida ante la confesión, Chiqui decide dejarle el camino libre.
En el pasillo del hospital, Valentina se encuentra con Chiqui,
quien le reclama con resentimiento haber logrado separar a
Orestes de su lado. Orestes aparece consternado ante lo que
está sintiendo por la gorda. Valentina se atreve a preguntarle si
en realidad está enamorado de Chiqui. Aguardando por noticias
de su hijo, un desesperado Juan Ángel no deja de culparse.
Para Valentina la única responsable de las calamidades de
Aquiles es Olimpia.
Mientras, en la casa de los Villanueva Olimpia iracunda porque
Franklin encontró los guantes de Roque, decide echar de la
mansión a su fiel sirviente antes de hundirse por su culpa. Con
el fin de que descanse, Jordi ha llevado a Pandora hasta su
casa. Al besarla, una indignada Olimpia los descubre. Cuando
su hija pretende defender a Jordi, ella la abofetea. Para evitar
inconvenientes, el joven decide marcharse con la firme promesa
de regresar y sacarla de allí. Tras una fuerte discusión, Pandora
revela a su madre conocer su gran secreto: le encanta bailar
casi desnuda en los bares. Al sentirse descubierta, la irascible
mujer le propina una paliza. Al día siguiente, Olimpia maquina
cómo acabar con la gorda sin dejar rastro. Le ordena a Roque
preparar un veneno que mate con lentitud y no deje indicios. En
su habitación, Pandora es atendida por Valentina, quien le cura
los moretones en el rostro dejados por Olimpia. Conteniendo la
ansiedad, la joven entra en crisis al revelar que su madre posee
una doble vida; un escándalo que puede acabar con la familia
Villanueva
Aquiles vuelve a casa
Orestes pregunta a su madre si realmente arruinó la vida de
Aquiles. Olimpia le asegura que sólo son intrigas de Valentina.
Entre tanto, Valentina se acerca hasta el estudio de su padre al
recordar que éste descubrió un asunto oscuro perteneciente al
pasado de Olimpia. Allí será sorprendida por Orestes que,
atraído por un impulso, la besará en los labios. Mientras,
Aquiles regresa a casa.
En el jardín de la casa, Orestes desea saber si Valentina tiene
razón al decir que su madre arruinó la vida de Aquiles. Para
Olimpia sólo son intrigas de la joven, pues quiere dividir a la
familia y quedarse con todo. Lorenzo llega reclamándole al
protagonista el desplante hecho a su hija. Orestes promete
cumplir su responsabilidad con Chiqui. Olimpia se indigna
cuando ve llegar a Franklin que ha ido en busca de Roque; éste
debe explicar a quién pertenece la sangre encontrada en sus
guantes. Celeste apoya al policía; desea dar con los que
pusieron en peligro la vida de su sobrina. Jordi irrumpe en la
habitación de Roque, presionándole para que confiese que la
sangre encontrada en los guantes le pertenece. Éste explica
que por falta de vitamina K le sangra la nariz con frecuencia.
Mientras, Román se dispone a llevar a una clínica a Ariadna
para que le practiquen un aborto. En la clínica entrando en crisis
al ver que la muchacha que han intervenido ha muerto, Ariadna
se va a casa de Chiqui pensando que Román quiere
deshacerse de ella.
Mientras, Orestes sorprende a Valentina en el estudio de su
padre Luis Felipe. Él cree que le está ocultando algo. Ella le
evade, asegurando que sólo fue al despacho de su padre a
curiosear. Valentina llora conmovida por los recuerdos que le
despierta el estar en el despacho de su padre. Atraído por un
impulso, Orestes se le acerca y la besa suavemente en los
labios. Franklin entra sorprendiendo a la pareja. Ella intenta
darle una explicación, pero Carreño le recuerda que sólo son
amigos. En el hospital, Juan Ángel trata de calmar a un turbado
Aquiles, a quien le cuesta recordar algunas cosas y decirle
llevarle de vuelta a casa. Tza Tza les acompañará. Al anochecer,
en la sala Villanueva, una suspicaz Celeste se percata que
Valentina está enamorada. La joven le asegura que es un amor
imposible. Llega Aquiles, acompañado de Juan Ángel y Tza Tza.
Olimpia finge alegría al ver a Aquiles, celebrando que la felicidad
ha regresado a la casa. Orestes se presenta en el lugar
contrariándola, pues considera que allí no habrá dicha hasta
que no se quiten todos las máscaras y confiesen la verdad.
El amor bulle en los Villanueva
En casa de los Villanueva, Valentina se encuentra con Olimpia y
ésta le insulta. Valentina pierde los nervios y le da una bofetada.
Olimpia se altera y rompe una botella colocándosela en el
cuello. Será sorprendida por Orestes que acompañará a
Valentina hasta su habitación tras sentirse algo mareada. El
protagonista la besará enamorado. Mientras, en la pensión
Gabor, Jordi recibe a Pandora. La joven le manifestará que está
locamente enamorada de él.
Discutiendo con su madre, Orestes le insinúa que engañando a
los demás no se logra la felicidad. Olimpia, fingiendo ternura,
toma del brazo a Aquiles llevándole al comedor. Al ver acercarse
a Orestes, Valentina le ruega que no la atormente más.
Aprovechando el momento de la cena, Celeste notifica su
regreso a España y el consentimiento para que Tza Tza visite
cuando lo desee a Valentina. Enfurecida, Olimpia se niega a
aceptar la presencia de la actriz en la casa. Antes de irse, Tza
Tza le entrega un frasco de gas paralizante a su sobrina,
recordándole que en esa casa hay peligros por todas partes. Al
quedar Valentina sola, aparece Olimpia con el propósito de
dejarle algunas cosas claras. Tras los insultos de ésta,
Valentina le da una bofetada. La iracunda mujer rompe una
botella colocándosela en el cuello. En ese momento, Orestes
baja las escaleras, exigiendo a su madre soltar a la joven. Un
tanto descontrolada, Olimpia se hace la víctima al sentirse
descubierta por su hijo. Para ella, la gorda sólo quiere sabotear
el compromiso de Orestes con Chiqui. Valentina intenta
defenderse, pero se contiene al sentirse algo mareada. Orestes
acompaña a Valentina a su habitación preocupado por su
malestar. Él la mira enamorado mientras le pide perdón por lo
que va a hacer. El protagonista la besa con ternura en los labios.
Lejos de allí, Franklin se dispone a viajar para investigar si Eva
fue víctima de un atentado, jurando dar con los culpables. En el
aeropuerto, una deprimida Chiqui se despide de Ariadna
mientras se resigna a dejarle el camino libre a Orestes y
Valentina. Allí se encontrará con Franklin. Mientras, en la
pensión Gabor, ante la agradable sorpresa de Jordi, Pandora se
presenta con el firme propósito de darse la oportunidad de ser
feliz, ya que está enamorada del joven. Al día siguiente, Pandora
se levanta sobresaltada al descubrirse que ha pasado la noche
con Jordi. Piensa que su madre le dará otra paliza. El joven le
promete que si eso sucede, él se la llevará de allí para siempre.
Orestes desconfía de Olimpia
Orestes sospecha que Olimpia oculta un gran secreto. Segundo
le confiesa que siete meses después del naufragio donde
encontraron a Olimpia, ésta le tuvo a él. Orestes llora indignado
ante la idea de que Juan Ángel no sea su padre. Ante la
insistencia de Valentina por saber el secreto que ocultaba su
padre sobre Olimpia, Segundo le insinúa que no cree Luis
Felipe haya caído borracho por la ventana. Sospecha que lo
empujaron.
Orestes, al quedar a solas con su madre, le pregunta si Josema
y José Manuel Sevilla son la misma persona. Al no poder
evadirle, Olimpia termina por afirmarlo. Entonces, es cuando
Orestes la presiona para saber el motivo por el que ella pedía a
ese hombre el día del incendio que salvara a un supuesto hijo.
Les sorprenderá Juan Ángel exigiendo saber de qué hombre
hablan. El joven Villanueva sospecha que su madre aparenta
algo que no es.
Entre tanto, conversando Valentina con su tío Segundo, éste le
comenta que es mucha coincidencia que Luis Felipe haya caído
borracho por la ventana. Sospecha que lo empujaron. Valentina
no puede creer que esa mujer haya matado a su padre. Se
asusta al ser sorprendida por el protagonista. Al sentirse
rechazado, el joven se siente culpable. Pero ante el asombro de
él, la heredera culpa de su amargura a quien está destrozando
su vida: Olimpia. Segundo revela a Orestes que siete meses
después del naufragio donde encontraron a Olimpia, ésta le tuvo
a él. Orestes llora indignado ante la idea de que Juan Ángel no
sea su padre. El protagonista no lo puede creer. Para el
anciano, su madre es la que le debe aclarar ese misterio.
Orestes irrumpe en el cuarto de Roque, exigiéndole aclarar todo
lo que esconde Olimpia. El fiel sirviente le evade asegurando
que Sevilla no tiene nada que ver en la vida del joven. En la
cocina, Ariadna mira impotente a Nereida, tras la amenaza de
ésta con decirle a su madre lo del embarazo.
Por su parte, Olimpia, aprovechando la amnesia de Aquiles, le
sugiere tener mucho cuidado con Valentina y le comenta que
ésta desea apoderarse de la casa. Aparece en el lugar Juan
Ángel para averiguar si su hijo recuerda algo terrible que le haya
hecho su progenitora. Haciéndose la víctima, Olimpia llora
culpando a Valentina de la destrucción de su familia. Al ver que
Aquiles no está apto para emociones fuertes, Juan Ángel
prefiere dejar las cosas así, no sin antes manifestar que
desconfía de su mujer.
Mientras, Pandora llega a la mansión tras pasar la noche con
Jordi en la pensión Gabor y Valentina le suplica que trate de
recordar algo sobre la muerte de su padre Luis Felipe. Pandora
comienza a decir incoherencias que Valentina no logra descifrar
antes de caer desmayada. Llorando, Valentina intenta hacer
reaccionar a Pandora. En eso entra Aquiles y se enfurece al
pensar que la gorda está maltratando a su hermana.
Desconcertada ante la actitud agresiva de Aquiles, Valentina se
va de la habitación. Juan Ángel llama al médico y éste
diagnostica que Pandora está traumatizada por algo que vio.
Valentina recuerda que la joven le comentó que una vez se
escondió en el closet del estudio de Luis Felipe y presenció algo
que la perturbó.
Olimpia contra Valentina y Pandora
Valentina sospecha que Pandora presenció la muerte de su
padre Luis Felipe. Olimpia lo negará y amenazará a Valentina y a
Pandora. Asegura que acabará con ellas si no cesan en su
empeño de poner a la familia en su contra. Valentina recibirá la
caja de bombones de Orestes, pero, desconoce que Roque ha
cambiado la caja por otra con bombones envenenados.
Tras diagnosticar un doctor que Pandora sufre un trauma por
algo que presenció en el pasado, Valentina presiente que fue la
muerte de su padre. Olimpia, quien escucha sin ser vista,
irrumpe de súbito negándolo. Nereida lleva una caja de
bombones a Valentina enviada por Orestes. Pero, Roque
consigue hacerse con ella y la sustituye por otra caja con
bombones envenenados. Al rato, aparece en la habitación de
Valentina, Orestes disculpándose por el beso que le dio, más
no por sus sentimientos hacia ella. Para la gorda, él no sabe en
realidad lo que siente. Cuando el protagonista se acerca
tiernamente hacia ella, Celeste aparece en el lugar.
Decepcionada y sin escuchar las explicaciones de los
muchachos, Celeste les reprende. Más tarde, Olimpia
aprovecha que Valentina está sola para amenazarla. Le asegura
que acabará con ella si no deja de poner a la familia en su
contra. Valentina se enfrenta a ella asegurándole que hará todo
lo posible para encontrar las pruebas que tenía su padre y
descubrir su oscuro pasado.
En la habitación de Roque, una furiosa Olimpia decide hacer
desaparecer a Pandora, pues está segura que ella vio cuando
empujó a Luis Felipe por la ventana. Olimpia entra en la
habitación de Pandora. La joven la acusa de la muerte de su tío.
Mientras, en la sala Villanueva, Román le reclama a Ariadna no
haber solucionado el problema. Para él ese niño no puede
nacer. Román le advierte que si sus padres llegan a enterarse
del problema, él la dejará. No lejos de allí, Orestes emplaza a
Olimpia, deseando saber quién es su verdadero padre. Al
sentirse traicionada por quien más se ha sacrificado, Olimpia
acusa un fuerte dolor en el pecho. Roque la llevará a su
habitación. Ya en su cuarto, Olimpia confiesa estar preocupada
porque ya todos sospechan que Olimpia Mercouri es una
mentira. Entretanto, lejos de allí, en el salón de desfile, Chiqui,
con cuatro copas de más, comienza a desvestirse en la
pasarela ante las miradas tensas de los presentes. Franklin la
llevará a su habitación del hotel donde pasarán juntos una
noche de auténtica pasión.
Pandora se va de casa
Antes de viajar a España, Celeste hace firmar a Olimpia un
documento en el que se compromete a entregar la casa a
Valentina en cuanto reciba la herencia de su padre Luis Felipe.
Mientras, Pandora intenta huir de casa, pero Roque y Ustáriz
entran en su habitación para inyectarle un sedante. Serán
sorprendidos por Jordi. Entretanto, Franklin descubrirá que Eva
Lanz fue asesinada.
Valentina asegura a su tía Celeste que entre Orestes y ella todo
se ha acabado. Su tía, antes de partir a España, propone a
Olimpia firmar un documento donde se comprometa a entregar
la casa a Valentina, en cuanto reciba la herencia de su padre.
Tras la insistencia de Celeste, Olimpia decide firmar el
documento, mientras mira con una velada amenaza a la
heredera. Al marcharse su tía, Valentina queda mirando retadora
a los resentidos de Ariadna, Aquiles y Olimpia. Con el apoyo de
sus hijos, Olimpia amenaza a Valentina con pasar malos ratos,
si continúa entrometiéndose en la familia Villanueva. Valentina
sufrirá un mareo quedando inconsciente. Olimpia y Ustáriz
planean mantener sedada a Pandora. La joven intentará huir de
la casa, pero se percata de que la puerta de su cuarto está
cerrada con llave. Piensa escaparse por la ventana, pero
recuerda la muerte de Luis Felipe y retrocede con miedo.
Amenazantes, Roque y Ustáriz entran y le inyectan un sedante.
Serán sorprendidos por Jordi que se presentará en la habitación
con pistola en mano para sacar de allí a su novia. Enfurecida,
Olimpia forcejeará con él tratando de impedirlo. Valentina se
interpondrá. Roque irá tras ellos, pero no logrará alcanzarles.
Olimpia intentará seguirles, pero la gorda la retendrá. Ariadna
defenderá a su mdre y Valentina la reterá para que cuente lo que
pasa entre ella y Román.
Olimpia confiesa a Roque estar harta de sus errores cometidos.
Para él, todo lo que está pasando es porque nunca ha dejado
de ser María Joaquina Crespo. Olimpia golpea enfurecida a
Roque. Entre el forcejeo se caen al suelo y en un arrebato de
pasión, Roque la besa. Indignada, la mujer le golpeará en la
cabeza con un adorno de la casa. Mientras, Orestes confesará a
Juan Ángel que sospecha no ser su verdadero hijo. Juan Ángel
le abrazará seguro de que por sus venas corre sangre
Villanueva. En la comisaría de Mérida, Franklin descubre que
Eva Lanz fue asesinada, ya que el helicóptero donde viajaba fue
saboteado. En la pensión Gabor, Tza Tza y Gladiola se
encontrarán una carta de Luis Felipe para Eva. En ella, el
hombre asegura que Olimpia es una impostora.
Franklin confiesa a Valentina que su madre fue asesinada
Olimpia acude a la pensión de Tza Tza en busca de Pandora.
Pero, Jordi se lleva a la joven a un hotel. En la mansión, Franklin
confiesa a Valentina que su madre, Eva Lanz, fue asesinada. El
policía le aconseja que salga de allí. Valentina se encuentra con
Aquiles y discuten acaloradamente al hablar de Olimpia. Él cree
que Valentina sólo quiere hacerles daños. Tza Tza entregará a
Juan Ángel una carta de Luis Felipe en la que asegura que
Olimpia es una farsante.
Olimpia se dispone a ir con Roque a la pensión de Tza Tza para
buscar a Pandora. Pero, Jordi se lleva a la joven adormecida a
un hotel. Al caer la noche, Pandora despierta de un tormentoso
sueño y Jordi se percata de la elevada fiebre que presenta,
preocupándose cuando ésta comienza a delirar. Al final,
Pandora se recupera. Lejos de allí, en la casa de los Villanueva,
Valentina se encuentra con Aquiles y discuten acaloradamente
al hablar de Olimpia. Aquiles defiende a su madre ante la
mirada abismada de su prima. Valentina no concibe que su
primo no recuerde lo terrible que fue su madre con él. El
atormentado joven cree que la gorda sólo quiere hacerles daño.
Valentina se encuentrará más tarde con Franklin. Éste le
confesará que su madre, Eva Lanz, fue asesinada. El policía le
recomienda salir de la casa Villanueva y alejarse de Olimpia. En
ese momento, aparece Orestes en compañía de Débora. Ésta,
delante de Valentina, le dará un beso a Orestes en la boca. Ante
la molestia de éste, Débora sospecha que a él le interesa la
gorda.
En el jardín Villanueva, Valentina sufre un nuevo mareo. Franklin
cree que esos mareos son debidos a las rabias ocasionadas
por su primo. Evasiva, Valentina acusa preocupación por
Pandora; asegura que no debería regresar a casa. Su tío Juan
Ángel quiere conocer el paradero de su hija, pero Valentina no
se lo desvelará. La gorda apoya la postura de Jordi de llevarse
de la mansión a Pandora. Ella está orgullosa de que Jordi luche
por el amor que siente hacia su prima. Orestes se acerca a
Valentina queriendo saber si ella también sería capaz de
defender su amor. Él sigue creyendo que el gran amor de la
gorda es Franklin. Tza Tza llegará a la casa de los Villanueva y
entregará a Juan Ángel una carta de su hermano Luis Felipe en
la que asegura que Olimpia es una farsante. Haciéndose la
víctima, Olimpia asegura que Luis Felipe inventó esa calumnia
para separarlos, porque estaba enamorado de ella.
