Héctor regresa a México y Rubí de nuevo decide volver con él para
no quedarse sin dinero. Sonia le cuenta que Rubí y Yago fueron
amantes. Héctor le reclama a Rubí que finge que Yago intentó
violarla. Él se siente fatal por celar como un loco a Rubí de
Alejandro cuando al enemigo lo tenía al lado. Decide terminar su
sociedad con Yago pero descubre que éste ha desaparecido por
completo y cedido sus acciones a otra persona. Rubí descubre
que esa persona es Lucio Montemayor, conde de Aragón y decide
acercarse a él. Éste la trata con frialdad y al siguiente encuentro
es ella quien lo desprecia, delante de Héctor. Héctor se
sorprende pero a la vez se alegra pues comienza a sentir celos
enfermizos de cualquier persona que se acerca a Rubí, le prohíbe
usar escotes, minifaldas y luego de encontrar una foto de
Alejandro que Rubí tenía guardada, decide controlarla y pide al
chofer que le informe de cualquier movimiento de Rubí. Además
conoce a Elena Navarro, la jefa de relaciones públicas del conde,
y se inmediato simpatizan. Ella intenta hacerle ver que Rubí no lo
ama.

Rubí busca a Alejandro cambiando de estrategia, diciéndole que
se arrepiente del mal hecho y que será buena y que ahora que
Héctor está tan enfermo no puede dejarlo. Aunque no lo ame,
dedicará su vida a él. Alejandro se sorprende y comienza a creer
que Rubí está cambiando. En la plática, Rubí descubre que Sonia
fue quien dijo a Héctor lo que pasó con Yago y va a reclamarle.
Discute con Sonia y ésta cae del puente de cristal que hay en el
jardín de su casa. La muerte es accidental y así lo sabe Celia,  la
enfermera que cuida a Carla y que algunas veces ha ayudado a
Rubí a entrar a casa de Alejandro a escondidas.


















Rubí llora con Loreto la muerte de Sonia y allí se da cuenta que le
falta el broche que llevaba en la mañana y que Alejandro le vio
puesto. Antes de su discusión con Sonia, Rubí se lo regaló a la
madre de Alejandro y si él encuentra el broche la culpará de la
muerte de Sonia.

Alejandro descubre con gran dolor la muerte de Sonia. Celia
desaparece temerosa. La autopsia revela que Sonia tenía un
mes de embarazo al morir. Alejandro siente gran dolor y Maribel
lo consuela pero aunque ya es hombre libre, respeta el luto de
Alejandro. Además, Maribel se ha hecho novia de Luis, cosa que
descubre Genaro y angustiado confiesa a Luis que Maribel es su
media hermana. Él no lo cree pero al mismo tiempo, Maribel se
entera por su padre, a quien Lilia ha confesado la verdad.

Maribel sufre una terrible crisis al saber que Luis es su medio
hermano. Él se rehúsa a aceptarlo y es Alejandro quien le pone
un alto y apoya a Maribel. Mientras Rubí sigue en su falsa actitud
de arrepentimiento. Busca en el hospital a Marco para hablarle
sobre Cristina y contarle que Cayetano ha salido libre bajo fianza.
El chofer cree que Rubí vio a Alejandro en vez de a Marco y al
saberlo Héctor, furioso, reprocha a Rubí que siga interesada en
Alejandro y la hace suya por la fuerza. Rubí le dice que fue la
última vez que estuvieron juntos y exige recámaras separadas. Se
















RUBI

hace la víctima y logra que Genaro “compruebe” que Héctor la
cela, la encierra y la maltrata. Genaro preocupado por el
comportamiento violento de su ahijado lo convence de que es
mejor separarse una temporada de Rubí. Héctor accede con la
esperanza de reconstruir la relación. Rubí se va a Cancún a
vender a la lujosa residencia que allí tenían y horas después
parte a Ixtapa para presenciar el desfile de modas que presentará
su amigo Loreto.

Lucio Montemayor interesado en Rubí decide conquistarla y pide
a Héctor que vaya en su lugar a un viaje de negocios de la
sociedad hotelera. Héctor se entera que Elena irá con él. El
conde, sabiendo sola a Rubí, va a Cancún pero se encuentra con
la sorpresa de que ella sólo estuvo allí unas horas y voló no
saben a dónde.

En Ixtapa, Rubí se sorprende al ver a Alejandro que fue allí
intentando aclarar sus sentimientos y olvidar la pena que siente
por Sonia. Además, quiso complacer a Carla, su madre, a quien
le encanta el mar. Rubí cuenta a Alejandro que se divorciará de
Héctor por sus celos enfermizos. Éste que ya sabía que estaban
separados porque Genaro se lo dijo, no tiene dudas de ella. Rubí
hábilmente se da a desear unos días hasta que por fin Alejandro
cae y ambos dan rienda suelta a su pasión. Viven en la playa una
luna de miel a la que se oponen el padre y la hermana de
Alejandro, convencidos de que Rubí nunca lo ha amado y ahora le
corresponde porque Alejandro ya es rico. Sin importar lo que su
familia diga, Alejandro decide enfrentar a Héctor y casarse con
Rubí.

Rubí está feliz pero la angustia vuelve a ella al descubrir que
Carla llevó a la playa el broche en forma de estrella de mar.
Reviven sus temores de que si Alejandro ve el broche la culpe de
la muerte de Sonia y su felicidad se acabe. Intenta robarlo con
ayuda de Loreto sin lograrlo porque Saúl, el novio de Sofía, lo
guardó cuando a Carla se le cayó.

Mientras Rubí está en la playa engañando a Héctor, éste se
encuentra en la selva con Elena. Su auto sufre una avería y deben
caminar. En la selva Héctor comprueba que Elena tiene
aracnofobia e intenta protegerla pero ella sufre una crisis al llegar
a una cabaña abandonada y ver una tarántula. Héctor con trabajo
logra controlarla y ella se refugia en él, quien la apoya y la cuida
hasta que logran salir del lugar donde se encuentran y llegar al
hotel donde harán las negociaciones.

Elena, ya enamorada de Héctor intenta seducirlo pero él le
confiesa que sólo tiene ojos para Rubí aunque ya se dio cuenta
de que ella no lo ama como él a ella. Elena se disculpa y deciden
volver a México al cerrar el trato con el dueño del hotel. Pero la
espondilitis obliga a Héctor a permanecer en cama. Es Elena
quien lo cuida con amor y Héctor se siente reconfortado y querido
a la vez de culpable.




RUBI

Maribel hace ver a Luis que son hermanos y deben verse como
tales. Le cuenta que Sofía está en la playa y Luis decide buscarla
por haber sido tan grosero con ella. Al verla en Ixtapa con Saúl
siente terribles celos y comprende que a quien ama en verdad es
a la hermana de Alejandro. Pelea con Saúl por Sofía a quien pide
otra oportunidad. Sofía no sabe si dársela y  molesta porque
ninguno de los dos le ha preguntado lo que siente, decide no
hacer caso a ninguno. Saúl se regresa molesto a México con el
broche que inculpa a Rubí.

Ya en México Rubí se jacta ante Maribel porque se casará con
Alejandro. Pancha no soporta el sufrimiento de su niña Maribel y a
pesar de que el médico le ha prohibido levantarse de la cama, lo
hace y va en  busca de Héctor para contarle que Rubí estuvo en la
playa con Alejandro. No alcanza a decirlo porque le da un infarto.
Muere y Maribel sufre el dolor de perder a su segunda madre y de
nuevo siente que la desgracia ocurrió por culpa de Rubí.

Maribel se entera por Carla de que Rubí estuvo en casa de
Alejandro el día que Sonia murió. Maribel se lo dice a Alejandro y
éste pelea con ella diciendo que no es verdad. Maribel se siente
fatal y lo habla con Sofía. Juntas quieren encontrar pruebas pero
no lo consiguen. Es hasta que Saúl le entrega el broche de
estrella de mar a Alejandro que éste acepta lo sucedido. Se
siente de nuevo traicionado por Rubí. Rompe su compromiso con
ella y procede legalmente. Rubí es detenida como sospechosa
de la muerte de Sonia y del hijo que esperaba. Héctor se entera y
apoya a Rubí creyéndola inocente.

Rubí sale libre por falta de pruebas gracias a la intervención del
conde pero resentida contra Alejandro  que ya no quiere saber de
ella, decide darle celos quedándose al lado de Héctor aunque al
mismo tiempo dice a Lucio que desea tener su propio dinero.
Lucio promete ayudarla.

Alejandro se disculpa con Maribel y reconoce que de nuevo cayó
en la trampa de Rubí.

Elena decide averiguar el origen de su fobia a las arañas y en el
hospital conoce a Marco con quien simpatiza, sin saber que es el
mejor amigo de Alejandro.

Lucio logra con sus influencias sacar de la cárcel a Rubí ante  la
molestia y celos de Héctor. El conde asegura que sólo lo hizo
para evitar un escándalo donde esté involucrada su socia, pero  
en realidad Lucio sí desea y pretende a Rubí, aunque también se
acerca a Maribel con intención de conquistarla porque de joven
tuvo una novia que murió poco antes de que se casaran y
físicamente es idéntica a Maribel.




RUBI

Rubí agradece a Lucio su ayuda consiguiendo que Héctor firme
un poder para que Rubí le venda a Lucio sus acciones del hotel.
Ella no podía hacerlo sin autorización de Héctor pero con
engaños le sacó una firma y puso el dinero que ganó en manos
de Lucio, quien comenzó a aumentar su capital. Elena que
descubre el fraude se lo dice a Héctor y le asegura a Rubí que
ella hará que Héctor se enamore de ella. Rubí le dice que se lo
regala.

Elena cuenta a Héctor lo del fraude y Héctor va a comprobarlo
pero Lucio arregla todo para que parezca que nunca se hizo
fraude. Héctor reclama a Elena que quiera ensuciar así la imagen
de Rubí y se distancian.

Maribel encuentra a Celia, la enfermera de Carla, y se entera que
Rubí no mató a Sonia sino que la muerte fue accidental. Aunque
puede quedarse callada ahora que Alejandro detesta a Rubí por
creerla culpable, la ética de Maribel pesa más y lleva a Celia ante
Alejandro. Éste se entera que mandó a Rubí injustamente a la
cárcel. Maribel resignada a perderlo, le desea suerte pues piensa
que Alejandro ahora volverá con Rubí y se casarán.

Fernanda, la sobrina de Rubí, se pierde un día y va a dar al
hospital donde trabaja Alejandro. Rubí llega allí con Cristina
preocupada por la niña a Cristina preocupada por la niña a quien
en verdad quiere. Se encuentra con Alejandro y él se disculpa por
lo que pasó y Rubí por desquitarse, le demuestra su desprecio y
le dice que no puede perdonarlo y por ello seguirá con Héctor que
sí creyó en su inocencia. Pelean y ella se desmaya. Alejandro
ordena que le hagan diferentes análisis y allí mismo, en el
hospital le toman varias muestras de sangre. Alejandro se entera
de que Rubí está embarazada y supone que el hijo es suyo.

Rubí se da cuenta de que no puede estar sin Alejandro y decide
volver con él pero calla ante Héctor que el hijo es de Alejandro
pues sabe que Héctor está enfermo de celos y podría matarla si
se entera que vivió en la playa un tórrido romance con el único
hombre que ha amado.

Alejandro descubre que Rubí le mintió antes de su encuentro en
la playa, que los golpes que le mostró culpando a Héctor de
maltratarla no se los dio éste y que jamás habló con Héctor para
decirle que se casó con él por interés y que ama a Alejandro.
Decepcionado de nuevo de Rubí decide no volver a verla. Ella le
jura que el hijo es suyo y se lo probará. Basta un ultrasonido que
revele el tiempo que ella tiene de embarazo para que Alejandro
compruebe que se concibió en el tiempo que ellos vivieron en la
playa.




RUBI

Elisa y Arturo que se estuvieron tratando como amigos los tres
años siguientes al divorcio de ella, comprueban que se han
enamorado y deciden casarse. Ya Elisa no tiene dudas de su
amor y ha superado el fantasma de Genaro, que había sido el
único hombre en su vida. Elisa le reitera a Maribel que la quiere
como a una hija y le sugiere que le confiese a Alejandro el amor
que le tiene y luche por él. Maribel así lo hace y le pide a Alejandro
que ya no la use de confidente para hablarle de Rubí porque no lo
soporta. Alejandro queda desconcertado y comienza a darse
cuenta de que la mujer que ha estado a su lado en cada
momento importante de su vida, con quien ha convivido en el
trabajo y en lo personal es con Maribel.

A Maribel la pretende Lucio por la nostalgia de su prometida
muerta. También la corteja Ernesto, un fotógrafo que ingresó al
hospital sin usar su primer apellido, para que no se descubra
que es hijo del doctor Bermúdez y busca vengar a su padre.
Ernesto quiere conquistar a Maribel para luego dejarla lastimada
pero cae en su propia trampa y se enamorada de ella. Alejandro
comienza a sentir celos al ver los galanteos de Ernesto y el conde
hacia Maribel. Habla con ella y le confiesa que no le es indiferente
como mujer. Maribel y Alejandro comienzan a tratarse como algo
más que amigos.

Elena consigue probarle a Héctor que efectivamente Rubí lo hizo
firmar la carta para vender sus acciones del hotel. Héctor furioso
reclama a Rubí y a Lucio y ambos dan la misma versión, de que
fue para ayudar a Héctor cuando tuvo problemas económicos.
Aún así, Héctor ha empezado a quitarse la venda que Rubí le ha
puesto en los ojos. Cuando Luis le cuenta que de nuevo es novio
de Sofía a quien buscó en Ixtapa, Héctor descubre que Rubí y
Alejandro estuvieron juntos en la playa. Ella le dice que Alejandro
le pidió allá que dejara a Héctor y se casaran y como ella se
negó, él la mandó a la cárcel. Pero le jura Héctor que a quien ama
es a él. Héctor reclama a Alejandro que haya “molestado” a Rubí
en la playa y le exige que se aleje, pues tendrá un hijo con ella.
Alejandro ya no duda que Rubí ha decidido seguir su vida al lado
de Héctor.

A Elena le duele mucho que Héctor vaya a tener un hijo pues
habiendo una criatura de por medio es incapaz de seguir
intentando alejarlo de Rubí.

Rubí se hace un ultrasonido donde se prueba que tiene menos
de dos meses de embarazo. Es claro que su hijo lo engendró en
el tiempo que estuvo con Alejandro en la playa. Pero para
tranquilizar a Héctor compra el ultrasonido de otra mujer que tiene
más tiempo de embarazo y le “comprueba” así a Héctor que el
hijo se concibió antes de que ellos se separaran y ella fuera a
Ixtapa. Héctor lleva el ultrasonido a Alejandro como prueba de que
el hijo es suyo. Alejandro se indigna de que Rubí haya tenido
relaciones con él en la playa, ya esperando un hijo de Héctor.

Rubí aprovecha la escena de celos que Héctor hizo para salirse
de su casa, con intención de buscar a Alejandro y darle a él el
verdadero ultrasonido. Está segura que entonces Alejandro se