Se casará con ella tras enfrentar juntos a Héctor. Pero mientras
ella empaca su ropa y habla de esto con Loreto, llega Héctor y
alcanza a escuchar que Rubí tiene dos ultrasonidos, uno falso, y
otro donde se demuestra que Alejandro es el verdadero padre de
su hijo.

Héctor espera que Loreto se vaya y reprocha furioso a Rubí. Ella
ya descubierta, estalla y le confiesa que nunca lo ha amado y que
Alejandro es el amor de su vida. Héctor furioso decide encerrarla
y matar a Alejandro. Sale pistola en mano sin que ella pueda
detenerlo.

Carla dentro de su avanzada demencia, impide que Héctor mate
a Alejandro y éste, terriblemente afectado, va a su oficina sin
saber qué hacer. Allí se encuentra con Elena quien le quita el
arma y le da consuelo. Héctor se duele por no poder amar a una
mujer tan valiosa como Elena y amar a Rubí que sólo lo ha usado
y engañado.

Héctor decide mantener encerrada a Rubí, hacer del hijo de
Alejandro su hijo y lograr que Rubí llegue a amarlo. Rompe el
ultrasonido que prueba que el hijo es de Alejandro y para alejar
definitivamente a éste, le dice que Rubí le confesó que se acostó
con él en Ixtapa y que ya la perdonó por el hijo que va a darle. Le
muestra el ultrasonido falso para convencerlo de que el hijo de
Rubí es de él (de Héctor).


















Alejandro decide hacer una nueva vida sin Rubí y comienza a
descubrir que con Maribel la está olvidando, se hacen novios y
cada vez se llevan mejor, mientras Héctor y Rubí cada vez se
llevan peor.

Héctor se entera en la boda de Elisa y Arturo, de que Maribel y
Alejandro ya son novios. Se lo cuenta a Rubí que no quiere
creerlo, aunque en el fondo sabe que puede ser cierto y le duele
más que nada en el mundo.

Onésimo Segundo, un simpático plomero que pretende a
Dolores hace unos arreglos en casa de Héctor y se da cuenta de
que tiene encerrada a una hermosa mujer. Lo comenta con
Cayetano, quien ahora es esposo de Cristina.  Rubí que ha
intentado escapar de varias maneras sin lograrlo, descompone
de nuevo la tubería de su baño con la esperanza de que Onésimo
la pueda ayudar a escapar.

Bermúdez, enterado de todos los movimientos de Alejandro
gracias a su hijo Ernesto, logra entrar al hospital y pone veneno
en el café de Alejandro. Éste cae y está punto de morir cuando
Maribel lo encuentra y llama a Marco para que lo atiendan. Elena
que estaba con Marco piensa
















RUBI

que Héctor enfermo de celos es quien intentó matar a Alejandro.
Por su parte Ernesto se da cuenta de lo que es capaz su padre y
comienza a dudar de su inocencia. Alejandro se recupera y sin
sospechar nada, ofrece a Ernesto su apoyo para que pueda
terminar la carrera de medicina que “por problemas familiares”
tuvo que abandonar. Ernesto comienza a darse cuenta de que
Alejandro es un buen hombre.

Marco reclama a Héctor por intentar matar a Alejandro. Héctor
dice que es inocente pero Rubí escucha y temerosa de que sea
verdad, firma el poder notarial para ceder todo lo suyo a Héctor.
Éste, como venganza porque ella se casó con él por ambición, le
había advertido que lo va a perder todo, menos a su marido.

Cuando Héctor sufre una crisis de espondilitis que lo inmoviliza,
llega Onésimo que con ayuda de Loreto que ha regresado de un
viaje, ayuda a Rubí a escapar. Ella, asustada, pide a Cayetano
que la deje quedarse en su casa y la proteja de Héctor. Éste que
la ha estado buscando la encuentra allí pero Cayetano impide
que se la lleve.

Genaro se entera de Héctor tuvo encerrada a Rubí. Ignacio le
recuerda que el padre de Héctor mató a la madre de éste en un
ataque de locura por sus celos enfermizos. Genaro teme que
Héctor haya heredado esa locura de su padre. Genaro controla a
Héctor y Rubí va a buscar a Alejandro pero lo encuentra besando
con pasión a Maribel.

Rubí no puede creer que Alejandro ame a Maribel y decide
hacerse otro ultrasonido para probarle que el hijo es suyo. Ahora
es su única arma para tenerlo. Pero Héctor la encuentra y la
vuelve a encerrar completamente obsesionado. Quiere irse con
ella a otro país pero Elena lo descubre y avisa a Genaro, quien se
ve obligado a confesarle que su padre mató a su madre. Sólo así,
Héctor decide dejar que Rubí se vaya tras confesarle a Genaro
que el hijo que ella espera es de Alejandro. Es Elena quien
nuevamente consuela a Héctor en su gran dolor. Héctor, aunque
sigue amando a Rubí decide alejarse de ella. Temeroso de haber
heredado la locura de su padre promete a Alejandro que nunca
más le hará daño a Rubí ni se acercará al hijo de ambos. Dice a
Elena que quiere iniciar una nueva vida. Se irá de viaje y Elena
acepta feliz viajar con él. Ambos deciden tratarse más a ver si la
relación funciona.

Genaro furioso al descubrir que Rubí engañó con Alejandro a
Héctor la lleva a casa de éste. Alejandro tiene aún sus dudas
sobre la paternidad y la lleva a hacerle un ultrasonido.
Comprueba que el hijo es suyo y vuelve a entrar en conflicto pues
ya quiere a Maribel. Aún así decide responderle a Rubí como
padre de su hijo pero no volver con ella. Es Maribel quien no
puede con esa carga y decide terminar con Alejandro.




RUBI

Alejandro se resiste a casarse con Rubí quien se desespera sin
Alejandro y sin dinero y no puede recurrir a Lucio pues él la
despreció al saberla embarazada. Rubí decide hacerse la digna
con Alejandro y rechazarlo como padre para su hijo pues, le dice
hipócrita, si no va a darle un hogar, una familia, no quiere saber
de él. Rubí se despide  y al ver acercarse Maribel lo besa. Maribel
se convence de que Alejandro y Rubí siempre terminan por estar
juntos y mientras Rubí “ofendida” regresa a casa de su hermana,
Maribel renuncia para siempre a Alejandro. Finalmente, éste,
convencido de que Maribel no volverá con él decide hablar con
Rubí para proponerle matrimonio. Antes de que se lo diga, Rubí
pierde al bebé por salvar a Fernanda de ser atropellada.

Rubí, que más de una vez pensó en abortar a su bebé, sufre en
verdad porque es lo único de Alejandro que le quedaba y la única
esperaza que tenía para poder reconquistarlo. Pensando en su
futuro busca a Lucio  y le cuenta que perdió a su hijo. Lucio le dice
que aunque entre ellos nunca habrá amor verdadero, pueden
pasarla muy bien juntos.

Cuando Alejandro la busca para decirle que sólo por ese hijo se
casará con ella, Rubí calla que ha perdido al niño. Rubí, feliz,
prepara su boda con Alejandro, quien intenta rescatar el gran
amor que le tuvo y reconoce la pasión que aún siente por ella.
Rubí está segura que volverá a embarazarse pronto y entonces
contará Alejandro que perdió al otro bebé, pero ya estará él de
nuevo tan feliz y enamorado que la perdonará.

Lucio invita a Rubí a Las Vegas pero ella se niega pues ya
Alejandro le propuso matrimonio. Lucio, frío y calculador como es,
no se inmuta e invita a Maribel para que vaya en representación
de su padre, quien no puede asistir.

Rubí quiere burlarse de Maribel  diciéndole que Alejandro y ella
se casarán y Maribel le dice que si es así es porque ella le pidió a
Alejandro que se casara con Rubí. Maribel se muestra firme y
segura con ella pero es grande su dolor. Ansiosa por olvidar a
Alejandro, accede a acompañar en su viaje de negocios a Lucio.

Héctor viaja con Elena y la ayuda a descubrir el origen de su fobia
y a reconciliarse con su madre, con quien tenía quince años de
no hablarse. Eso los une más. Pasan juntos unos hermosos
días y Héctor dice a Elena que se arrepiente de no haber
intentado antes tener una relación con ella pues es maravillosa.
Pero a pesar de eso y aún lleno de resentimiento contra Rubí se
niega a darle el divorcio fácilmente para que pueda ser feliz con
Alejandro.




RUBI

Alejandro busca a Rubí para contarle en qué plan está Héctor y la
escucha decir a Loreto que ya no tiene fingir más ser digna y
abnegada y que ya funcionó su plan, que ahora tiene el amor y el
dinero de Alejandro. Éste le dice a Rubí lo que escuchó y retira su
palabra de matrimonio. Dice que le dará el dinero que quiera pero
con quien se casará será con Maribel. Va a buscarla pero se
entera de que renunció a su trabajo en el hospital y en su casa se
niegan, a petición de ella, a darle informes de dónde está. Maribel
le ha dejado una carta donde le dice que no es por falta de amor
que se aleja sino porque no resistiría y se echaría a sus brazos
pues lo ama y lo amará siempre.

Rubí, sintiéndose perdida, busca a Lucio y le dice que los planes
cambiaron y siempre sí irá con él a Las Vegas. Lucio le dice que
tendrá que ser en otro vuelo pues dio su lugar “a otra persona”.
Rubí acepta y al ir a la casa donde vivía con Héctor por su visa y
pasaporte se encuentra a Héctor y a Elena en la cama. La corre a
ella. Héctor, furioso, rompe enfrente de ella su pasaporte y su
visa. Rubí ya no puede ir a Las Vegas.

Por una plática con Elena, Marco se entera de que Maribel está en
Las Vegas con Lucio y se lo dice a Alejandro que estaba
desesperado buscándola. Alejandro, muerto de celos, decide ir
por Maribel a Las Vegas. Rubí se entera furiosa y busca la
manera de hacer que Alejandro regrese.

Mientras tanto, en Las Vegas, Alejandro convence a Maribel de su
amor. Lucio y él discuten por última vez por Maribel pues ella
escoge a Alejandro y tras pasar unos días maravillosos con él,
consuman su amor. Al día siguiente Alejandro le pide matrimonio.
Quiere que se casen allí mismo, esa noche en Las Vegas y luego
en México harán otra ceremonia, pero volverán a su país ya como
marido y mujer.

Mientras tanto, Rubí se pone de acuerdo con Lucio que ha
regresado furioso a México por el desprecio de Maribel.  Acuerdan
separar a Maribel de Alejandro y a cambio Lucio quiere que Rubí
pase con él un fin de semana. Rubí accede aunque no ponen
fecha para ese encuentro. Lucio encarga a Ernesto que se robe
las nuevas investigaciones de Alejandro. Bermúdez consigue que
un médico alumno suyo acceda a publicarlas como propias para
fastidiar a Alejandro. Aún así Bermúdez no considera eso como
suficiente venganza.

Rubí pone en marcha su plan. Busca a Héctor y le dice que ya no
se casará con Alejandro y que quiere hablar con él a ver si aún
hay un arreglo posible entre ellos. Con ayuda de Loreto, cuando
Héctor llega a definir las cosas con ella, Rubí provoca un fuerte
pleito enfrente de varios vecinos de su vivienda y finge que él la
empujó. Héctor se va muy molesto y ella dice sentirse mal.




RUBI

Cuando Alejandro y Maribel van a casarse, suena el celular de él y
Rubí le dice que está hospitalizada, a punto de perder a su hijo y
que el padre de Alejandro está allí por si no le cree. La boda se
cancela. Alejandro y Maribel viajan  a México mientras Rubí es
llevada al quirófano por el médico que Lucio compró para fingir
que ella perdió a su bebé ese día y no tiempo atrás.

Alejandro recibe con gran dolor la noticia de la pérdida de su hijo.
Rubí le “confiesa” que fue por culpa de Héctor que perdió al niño.
Alejandro busca furioso a Héctor y estando presente Elisa lo
amenaza de muerte. Marco y Maribel logran separarlos antes de
que se golpeen.

Alejandro se siente culpable por no haber protegido a Rubí de
Héctor, pese a que ella le advirtió la obsesión que Héctor seguía
teniendo con ella. Para protegerla de él, decide llevarla a vivir a su
casa.

Maribel enfrenta a su padre que reprueba lo que ella hizo
mientras estuvo en Las Vegas. Maribel decidida a defender su
amor, busca a Alejandro en su casa y lo ve abrazado de Rubí,
quien se encarga de que Maribel la vea besarlo.

Héctor vende sus acciones del hotel a Lucio para irse de viaje,
harto de la situación y furioso por no poder probar que él no
empujó a Rubí ni provocó su aborto. La única que le cree es
Elena que se reconcilia con él y acuerdan empezar juntos una
nueva vida, lejos de allí. Por fin Héctor se ha dado cuenta de
cómo es en verdad Rubí y la desprecia. Pero no quiere iniciar una
vida junto a Elena mientras pese sobre él la acusación por la
muerte del hijo de Rubí. Desea comprobar que él no fue culpable.

Por una indiscreción de Dolores, Héctor se entera de que un auto
casi arrolla a Rubí cuando salvó a Fernanda de ser atropellada y
comenta que fue una suerte que con el golpazo que entonces
recibió no perdiera el bebé y que es increíble que lo perdiera por
el empujón que Héctor le dio. Héctor sospecha y decide
averiguar. Va al hospital y descubre que hay dos expedientes de
Rubí. El original, donde  consta que había perdido a su bebé
desde antes como consecuencia del golpe que le dio un auto, y el
segundo expediente que abrió el médico para el engaño que
tramó Rubí.

Héctor atrapa de nuevo a Rubí estando presente Ignacio y le dice
que ya sabe que perdió a su bebé  días antes de lo que ella fingió
ante todos. Quiere llevarla por la fuerza con Alejandro para decirle
a él la monstruosidad de la que ella fue capaz. Tienen un último
gran enfrentamiento donde él le demuestra su desprecio. Ella lo
golpea con una piedra en la cabeza y corre en busca de Alejandro
haciéndose la víctima sin saber que Héctor tiene entre sus ropas
los papeles que prueban lo que Rubí hizo.




RUBI

Mientras Alejandro la abraza consolador y Maribel los ve
deshecha, Héctor reacciona y va a toda velocidad rumbo al
hospital, pero es tal su rabia que conduce sin precaución y sufre
un terrible accidente. Aunque inconsciente, llega aún vivo al
hospital, necesitando con urgencia una operación de columna.
Rubí, temerosa de que revele la verdad, le ruega que lo mate
durante la operación, que no deje vivir al asesino de su hijo y al
hombre que hace unas horas iba a matarla.

Durante la operación, Alejandro recuerda las palabras de Rubí
rogándole que no deje vivir a Héctor. Tras momentos de angustia
en el quirófano, el anestesiólogo dice a Alejandro que están
perdiendo la vida de Héctor. Y efectivamente, éste muere. Héctor
murió desangrado y no se pudo hacer nada. Alejandro jura su
inocencia y la única que lo cree inocente es Maribel, quien le
ofrece todo su apoyo. La misma Rubí se siente orgullosa de
lograr que Alejandro matara por ella y así se lo dice a Loreto,
quien comienza a alejarse de ella pues le parece que se ha
extralimitado.

Cuando Rubí va amorosa a agradecerle a Alejandro que matara a
Héctor escucha una conversación entre éste y su padre y se da
cuenta de que Alejandro no mató a Héctor. Finge entonces
arrepentirse de lo que le pidió y dice que lo hizo en un momento
de locura, alterada porque Héctor intentó matarla. Jura a
Alejandro que le ayudará a probar su inocencia.

Rubí descubre que Lucio y Bermúdez en su afán de vengarse de
Alejandro urdieron la manera de matar a Héctor. Bermúdez dio a
Lucio un anticoagulante que Gazcón, el sicario de Lucio, puso en
el suero de Héctor poco antes de la cirugía.

Rubí cita a Maribel y le dice que puede conseguir la libertad de
Alejandro pero sólo lo hará si ella se aleja para siempre de él.
Maribel accede tras comprobar con Marco que Rubí tiene pistas
que pueden liberar a su amado. Marco le cuenta que Rubí ha
descubierto que Ernesto, el pretendiente de Maribel y asistente de
Alejandro es hijo de Bermúdez.  Con el corazón destrozado,
Maribel se despide de Alejandro para siempre, fingiendo que
ahora duda de su inocencia  y lo considera culpable de la muerte
de Héctor. Alejandro sufre pues ahora más que nunca ha
comprobado que el verdadero amor de su vida es Maribel.

Maribel decide irse de viaje a pesar de que Elisa le dice que no lo
haga y luche por Alejandro. Tiene todo listo para partir. Mientras
tanto, Rubí se encarga de que la policía busque a Bermúdez, pero
antes, dice a éste que fue Lucio quien lo traicionó. Bermúdez
hiere de muerte a Lucio y cundo llega la policía intenta huir
tomando como rehén a Elena. Ernesto, el hijo de Bermúdez se
interpone y muere por salvar a Elena. Bermúdez va a la cárcel
pero ya nada le importa pues en la muerte de su hijo ha tenido su
peor castigo.