Tradicionalista, conservadora y rígida en su personalidad,
Mercedes, madre de Victoria y a quién sus nietos llaman
Memé, es la mujer clásica criada en los años cincuenta, en
un mundo represivo y lleno de tabúes. Se casó a los 23
años y de inmediato quedó embarazada de Victoria, su hija
mayor. Enviudó 15 años atrás y desde entonces vive sola,
acompañada únicamente por una empleada doméstica
que más parece una esclava. Mercedes es una mujer
activa y enérgica, que a pesar de su edad es
completamente independiente y considera las diferencias
de clase, diferencias sagradas.
Su marido tuvo varias amantes durante su vida de
casados, eso y el hecho de haber sido siempre sumisa
ante él y la sociedad siguiendo las rígidas normas de su
clase, la convirtieron en una mujer fría, incapaz de expresar
su cariño por sus hijos o sus nietos. Aunque nadie le pida
su opinión, Memé es siempre la conciencia de la familia y
no tiene reparo en juzgar, desde su punto de vista
inflexible, las acciones de todos.
Cuando Enrique deja a Victoria, Memé le insiste a su hija
que lo recupere y le perdone su infidelidad y le recalca que
a la edad de ella, se vería ridículo empezar una nueva vida.
A Jerónimo lo odia, pues pone a su familia en verguenza
con sus preciadas amistades. A Paula la admira, pero le
parece que se preocupa demasiado por su carrera; a
Santiago le recrimina que no quiera ser "alguien" y a
Mariana la sobreprotege, pues la considera una víctima de
las circunstancias. Tiene otra hija, Fernanda, que es su
orgullo, pues se casó con un hombre adinerado que la
mantiene como una reina y de quien tiene dos nietos que
asisten a las Universidades más prestigiosas de los
Estados Unidos.

