Un parteaguas para Victoria
Fue en 1987 cuando Victoria Ruffo estelarizó una telenovela
llamada "Victoria", junto a Juan Ferrara e Isabela Corona y
producida por Televisa.
Hoy, 20 años después, con una trayectoria de casi 30 años
grabando exitosos melodramas en la empresa de Emilio
Azcárraga Jean, la actriz mexicana hizo su debut esta semana en
una historia que también se llama "Victoria", pero producida por
Telemundo.
Mauricio Ochmann y Victoria Ruffo son los protagonistas de
'Victoria', el nuevo melodrama de Telemundo.
Fue en 1987 cuando Victoria Ruffo estelarizó una telenovela
llamada "Victoria", junto a Juan Ferrara e Isabela Corona y
producida por Televisa. Hoy, 20 años después, con una
trayectoria de casi 30 años grabando exitosos melodramas en la
empresa de Emilio Azcárraga Jean, la actriz mexicana hizo su
debut esta semana en una historia que también se llama
"Victoria", pero producida por Telemundo. En esta ocasión,
Victoria le da vida a una mujer madura que vuelve a tener la
oportunidad de enamorarse después de una separación, ahora
con un hombre menor que ella.
"No fue idea mía (ponerle su nombre) en ninguna de las dos. En
la primera fue opción del señor Ernesto Alonso, que me dio
mucho gusto", explica vía telefónica la actriz, que estuvo enlazada
con varios medios junto con sus compañeros Arturo Peniche y
Mauricio Ochmann.
En esta ocasión, Victoria le da vida a una mujer madura que
vuelve a tener la oportunidad de enamorarse después de una
separación, ahora con un hombre menor que ella.
"El mensaje de mi personaje es que la vida no se acaba con un
divorcio, no se acaba con la edad y que al contrario, toda la
experiencia que pueda tener uno como mujer o como esposa las
puede poner en marcha en otras cosas. (El personaje) va a salir
adelante como empresaria, y se va dar cuenta que puede hacer
más cosas que estar en casa haciendo pasteles, que tiene
talento y es inteligente", explica Victoria sobre las características
de esta nueva heroína.
Hacer el cambio a otra televisora, después de toda una vida en
Televisa, fue una decisión que la actriz tomó después de evaluar
el interés que tenía por la historia, así como el tiempo que tenía
disponible.
"Me animó el hecho de que es un proyecto que me gustó mucho,
me gustó el personaje y como no estaba haciendo nada en
México, porque están dos novelas mías al aire, no podía hacer
nada allá", cuenta la actriz que ahora combina su tiempo de
grabaciones en Colombia con sus labores como mamá y como
presidenta del DIF (Desarrollo Integral de la Familia) de Pachuca.
El ser mamá, actriz y cumplir con las labores sociales que recaen
en ella como esposa del alcalde de Pachuca Omar Fayad no es
tarea fácil, y aunque ni ella misma sabe explicar cómo encuentra
el balance, hasta el momento se mantiene firme en todos sus
frentes.
"El tiempo se me va volando, pero todo sale, mi marido es una
excelente pareja, un excelente papá, un hombre que me
comprende y sabe lo que me gusta y lo que no me gusta", dice.
Ellos y ella
Peniche y Ochmann serán los hombres importantes en la vida del
personaje que interpreta Victoria: uno la hará sufrir, y otro
intentará devolverle la fe en el amor.
"Es una novela en donde estamos platicando de la capacidad, de
la perseverancia y la entereza que tiene la mujer y de los grandes
errores que puede cometer el hombre, grandes errores que
después con el tiempo tienen que aceptar que sí cometió",
explica Peniche que encarna al marido infiel que se separa de
Victoria.
Ahora como actor exclusivo de Telemundo, Peniche se encuentra
encantado de interpretar a un personaje muy ajeno a él y que
inclusive le disgusta.
"Para mí es un honor y un orgullo que el personaje de Enrique
Mendoza me caiga mal", dice el actor.
Ochmann, por su parte encarna a un joven divorciado con un hijo
preadolescente que se enamora de una mujer mayor.
"Trata del morir de un ciclo y del renacer de un ciclo de una mujer,
entonces ahí mi papel es enseñarle a vivir nuevamente", explica
Ochmann sobre la trama de esta historia original de Bernardo
Romero que fue llevada a pantalla en Colombia bajo el nombre
de "Señora Isabel" (1993) y en México como "Mirada de mujer"
(1997).
Las comparaciones con las anteriores producciones van a surgir,
pero Peniche está seguro que este elenco, donde también
participan Geraldine Bazán, Andrea López, Diana Quijano, María
Elena Doering, Margalida Castro y Javier del Giudicce entre otros,
marcará la diferencia.
"Somos otro elenco, cada uno tiene un tenor y un matiz diferente, y
ya desde ahí es diferente. También hay una adaptación para
hacer una versión más moderna, mucho más actualizada con
muchas más problemáticas actuales que las que se vivían hace
15 ó 20 años", cuenta Peniche.
Victoria por su parte también es muy diferente a la mujer y actriz
de su primera telenovela que protagonizó con el nombre
de"Victoria".
"En 1987 no tenía hijos, no tenía experiencia personal, madurez y
muchas cosas. Uno crece como mujer, como actriz y en estos 20
años tuve tres hijos, dos matrimonios, muchos amigos que ya se
fueron, gente que extraño como Isabela Corona, como Carlos
Ancira que me dio la mano. Como persona, como mujer y como
actriz tengo 20 años de experiencia", dice la actriz que considera
su edad actual, 45 años, una de las mejores en su vida.
La actriz mexicana protagoniza una nueva versión de la telenovela
'Mirada de mujer'
Pocas actrices, o tal vez sólo la mexicana Victoria Ruffo, pueden
presumir que dos telenovelas en las que han interpretado el
papel protagónico con 20 años de diferencia se llamen como
ellas.
"Obviamente no fue mi idea en ninguna de las dos", afirmó Ruffo
en una conferencia telefónica para presentar Victoria, la nueva
telenovela que Telemundo estrenó el 4 de diciembre pasado. "En
la primera [1987] fue decisión del señor Ernesto Alonso ponerle
mi nombre, lo cual me dio mucho gusto. Y esta vez los directivos
me preguntaron si no tenía problema con que le pusieran mi
nombre, y claro que no; es un orgullo y gracias por pensar en
hacerlo".
La veterana Ruffo, una estrella de los melodramas en su país, es
la cereza en el pastel de las contrataciones que Telemundo
realizó durante este año para producciones como Sin Vergüenza,
con la venezolana Gaby Espino, y Madre Luna, con la diva
colombiana Amparo Grisales, entre otras. (Vea tabla)
"Me animó que [Victoria] es un proyecto que me gustó, y me llamó
la atención el personaje", dijo Ruffo al explicar por qué decidió
trabajar con Telemundo si toda su carrera la ha desarrollado con
Televisa. "(...) Como actriz es importante probar en distintos
lugares, los actores somos universales o debiéramos ser así".
Victoria encara la difícil misión de igualar el éxito de las dos
telenovelas que se han basado en el mismo argumento escrito
por Mónica Agudelo y Bernardo Romero: la colombiana Señora
Isabel (1993) y la mexicana Mirada de mujer (1997).
En pocas palabras, Victoria es un remake o, más exactamente,
un remake del remake. Pero al actor Arturo Peniche, que
interpreta al esposo de la personaje principal, esto no le
preocupa.
"Podemos partir del hecho de que somos otro elenco, cada uno
tiene un matiz en su interpretación y ya desde ahí es diferente
[esta versión de las anteriores]", dijo Peniche. "Hay una
adaptación para hacer una versión mucho más moderna, con
más problemáticas actuales (...); se van a tocar los temas de
bulimia, de anorexia, de drogadicción...".
La telenovela narra la historia de Victoria Mendoza, una mujer
madura que tiene que rehacer su vida al descubrir la infidelidad
de Enrique, con quien ha estado casada por 25 años. Durante
este proceso, Victoria se enamora de Jerónimo, un hombre
mucho más joven que ella, interpretado por Mauricio Ochmann.
"El mensaje de mi personaje es hacia la mujer, de que la vida no
se acaba con el divorcio o con la edad; al contrario, toda la
experiencia y madurez que una puede tener como mujer y como
esposa, las puede poner en marcha en otras cosas", dijo Ruffo.
La actriz ha estado casada dos veces: una con el cómico Eugenio
Derbez y en la actualidad con Omar Fayad, el alcalde de Pachuca
(Hidalgo), México.
"Estamos haciendo una novela en la que estamos platicando de
la capacidad, de la perseverancia y de la entereza que tiene la
mujer, y de los graves errores que puede cometer el hombre", dijo
Peniche. "(...) La mujer tiene derecho a rehacer su vida en
cualquier circunstancia, no hay tiempo ni destiempo para la mujer
(y) nadie se los puede dictar; ese tema se va a tocar en la novela".
Peniche aseguró que es "un honor y un orgullo" que su personaje
le caiga mal.
"Me está costando mucho más trabajo poderlo interpretar,
poderlo conocer, porque es un personaje con cuya conducta no
comulgo", dijo Peniche. "El poderlo interpretar y poderle mostrar
al hombre, a través de este personaje, los graves errores en que
puede incurrir, eso sí es un honor y un placer; yo también voy a
aprender mucho de él".





