En la telenovela Victoria, que se emite actualmente por la cadena
Telemundo, el reconocido actor Arturo Peniche comparte créditos
con el joven Mauricio Ochmann.
Según la historia, que ya anteriormente había sido contada dos
veces bajo los títulos de Señora Isabel y Mirada de mujer, ambos
forman parte de un triángulo sentimental en el que también está
involucrada Victoria Ruffo.
Los destinos de estos tres personajes comienzan a
entrecruzarse y tomar nuevas direcciones a causa de la traición
que sufre Victoria Santiesteban de Mendoza (Ruffo) de parte de su
esposo Enrique (Peniche), quien poco antes de celebrar 25 años
de casados, la engaña con otra mujer de menos edad que ella.
Ese hecho, que amenaza con producir efectos desvastadores en
el corazón y la autoestima de Victoria, al cumplir 50 años de edad,
se va disminuyendo a partir del día que conoce a Jerónimo
(Ochmann), un hombre de 34 años con el que, gracias al intenso
amor que éste le prodiga, consigue recuperar el gusto y la pasión
por vivir.
"Yo estoy muy contento por la oportunidad que tuve de trabajar
con Victoria [Ruffo], sobre todo en una telenovela como esta",
explicó Arturo Peniche en reciente visita a Los Ángeles. "Era algo
que los dos estuvimos planeando durante mucho tiempo, hasta
que finalmente se nos presentó la opción de hacerlo".
Reconocido por la variedad de personajes que ha interpretado
durante su trayectoria artística, que dio comienzo en 1985 con el
melodrama televisivo Vivir un poco, y luego se continúo en Valeria
y Maximiliano (1991), María Mercedes (1992), La usurpadora
(1998), La intrusa (2001), Alborada (2005) y Zorro: La espada y la
rosa (2007), Peniche dijo tener una mentalidad muy distinta a la
de Enrique Mendoza, al que describió como "un cuate machista e
inseguro" con el que, "yo no tengo nada que ver, en términos
personales".
"Eso no quiere decir que no haya disfrutado haciendo su papel, al
contrario, me gustó mucho", indicó Peniche. "En alguien como él
se encuentra representado todo lo que yo no soy. Lo cual está
bien, porque para mí fue todo un reto poder interpretarlo de
manera creíble. Y siento que pude lograrlo. Sólo falta ver que
piensa el público".
En referencia a los dilemas centrales que se analizan a través de
la historia Victoria, el de la infidelidad en el matrimonio y la
relación amorosa que se produce entre una mujer adulta y un
hombre 15 años menor que ella, Peniche considera que no son
los tiempos de antes y que la sociedad en general, incluida la
mexicana, ha ido cambiando gradualmente en el último cuarto de
siglo hasta llegar a lo que es hoy.
"Entiendo la forma en que actúa Enrique Mendoza, aunque no la
comparto", señaló Peniche. "Yo nunca he traicionado a las
personas que amo, y no voy a hacerlo jamás. En cuanto a lo que
pasa entre Victoria y Jerónimo puedo decir que yo tengo una
opinión personal sobre ese tema, y es la de que cada ser
humano tiene derecho a ser feliz en cualquier etapa de la vida y
con quien le convenga más".
Para Mauricio Ochmann integrarse al reparto de Victoria fue,
como él dice. "igual que ir a la universidad y graduarme con todos
los honores".
"Yo conocía y admiraba a mis dos compañeros desde que era
bien chavito, así que cuando se habló de la posibilidad de que
pudiera trabajar en Victoria de volada pedí que me apuntaran en
la lista", comentó Ochmann. "Arturo y Victoria son dos señorones
de la actuación, de los que aprendí lecciones que me hicieron
crecer en todos sentidos, tanto como persona y también
profesionalmente".
En opinión de Mauricio Ochmann, el romance que surge entre
Victoria Santiesteban Mendoza y Jerónimo "no tiene nada de
escandaloso" puesto que describe algo que está ocurriendo cada
vez con más frecuencia.
"Yo estoy de acuerdo con quienes dicen que el amor no tiene
edad; en eso me parezco a Jerónimo", apuntó el actor nacido en
la ciudad de Celaya, Guanajuato.
Formado como actor en televisión, cine y teatro, tres ámbitos en
los que su trabajo ha obtenido muy buenas críticas, Ochmann
considera que Jerónimo representa para Victoria Santiesteban
Mendoza una nueva opción de vida.
"Yo veo a Jerónimo como uno de los personajes más positivos
de la historia, ya que con su entusiasmo él se convierte en la
fuerza que va transformando a Victoria", aseguró Ochmann. "Sin
Jerónimo ella no sería capaz de darse, a sí misma, una nueva
oportunidad de amar y sentirse amada. Y eso me parece
sensacional".




