
CAPTURANDO LA ERA DE VIETNAM: Filmando en Nueva York y
Tailandia
“Tengo que ver todo porque es mi responsabilidad. Veo el interior
de los lugares; el interior de las casas… cómo viven y se visten
las personas. Es información que necesito.”
-Ridley Scott
Desde el Los Ángeles diatópico de 2019 en Blade Runner a la
Roma ancestral de Máximus en Gladiador, el director Ridley Scott
ha forjado una carrera desde sus primeros días en el mundo de
la publicidad como un maestro de la estética. Recrear el universo
del Harlem de los 1970s de Richie Roberts y Frank Lucas fue un
ambicioso reto para todos los involucrados en la producción de
Gánster Americano.
Sin embargo, para el estudiante de arte que se convirtió en
director, nada parece imposible, ni siquiera rodar en 152
exteriores distintos con casi 100 actores en roles parlantes.
“Ridley crea atmósferas y consigue que sus actores se conecten
tremendamente,” comenta el productor Grazer. “Da vida a las
palabras escritas y las hace tridimensionales.”
Gánster Americano es uno de los relatos más extensos sobre la
ciudad de Nueva York. Y aunque el imperio de la droga de Frank
Lucas operaba principalmente en Harlem, la producción se filmó
en los cinco distritos de la ciudad de Nueva York, principalmente
en exteriores. También se rodó durante varios días al norte de la
ciudad y en Long Island.
Aunque hay dificultades inherentes para recrear una ciudad de
hace tres décadas, el director estaba bien familiarizado con la
ciudad de Nueva York porque vivió alrededor de un año en el
distrito Bowery a principios de los ‘60s. “Sabía que hacer con
Harlem y donde encontrar los rincones y esquinas del Harlem
que conocí.”
El rodaje comenzó en el sector Williamsburg de Brooklyn, un área
recientemente renovada donde artistas y músicos compran
condominios en depósitos antiguos remodelados. Los
realizadores encontraron una tienda de chatarra metálica que hizo
las veces de un sitio de compra-y-venta de drogas que Roberts y
su compañero vigilan. Se regresó a filmar en esta vecindad,
cerca de Myrtle y Broadway, tres veces más para captar otras
escenas de compra-y-venta de drogas y acción clandestina.
A pesar de que la producción cambió de exteriores no casi
diariamente sino varias veces al día, en Governor Island se filmó
durante casi una semana. La isla, localizada a unas millas del
puerto de Nueva York y de la Estatua de la Libertad, alberga una
base de entrenamiento y barracas del ejército que el gobierno de
Estados Unidos regresó al Estado de Nueva York en 2003. Los
edificios de varios pisos que fueron usados por el personal
militar han estado vacíos desde entonces. En estos
apartamentos se construyeron varios foros interiores, incluyendo
la famosa guarida de Lucas donde se cortaba la heroína y los
proyectos populares en los cuales se llevaron a cabo los arrestos
finales.
Para las tomas exteriores, los Marlboro Proyects en el sector
Gravesend del sur de Broadway hicieron las veces de los 28
edificios para 1,700 familias pobres donde también habitaban
numerosos traficantes de droga, ladrones de poca monta y
pandillas. La producción filmó allí durante dos días las escenas
en que Roberts rescata a Javier (John Ortiz), su compañero
drogadicto, de una turba después que el confundido oficial mata a
su abastecedor.
Entre los exteriores más bellos se encuentra la casona del
mafioso italiano Dominic Cattano (Armand Assante) en los
Jardines Old Westbury en Long Island, una propiedad de 160
hectáreas que alberga una mansión construida en 1906 para el
magnate del acero John Pips. La residencia que hizo las veces
de la casona de Lucas en Briarcliff Manor, Nueva York, un
suburbio a una hora de Manhattan, hogar de familias tales como
los Astor, Vanderbilt y Rockefeller, es igualmente impresionante.
Una de las escenas más complejas fue la recreación de la
primera pelea Ali-Frazier en el Madison Square Garden, cuando
Lucas llama la atención de Roberts desde los mejores asientos
en el estadio luciendo un extravagante abrigo de chinchilla.
Filmada en el Coliseo Nassau Veterans Memorial de 16,000
puestos en Long Island, la arena se llenó con extras ataviadas
con un vestuario de la era personificando a las celebridades del
momento.
Encontrar a los extras que hicieran las veces de las celebridades
fue un reto, lo mismo que crear el vestuario para casi mil extras
no fue fácil para la diseñadora del vestuario Janty Yates (Miami
Vice, Cruzada, Enemigo al Acecho). “Usamos numerosas
fotografías del evento real e hicimos réplicas de muchos de los
atuendos,” explica Yates.
Luego la producción se desplazó a Tailandia, donde Scott recreó
la estancia de Lucas en el sureste de Asia. Astutamente, el
hampón enviaba los cargamentos de heroína en aviones
militares a las bases de la costa este de Estados Unidos con la
ayuda de soldados del ejército estadounidense que sobornaba.
La droga se escondió en ataúdes con fondos falso que
escondían entre 6 y 8 kilos de heroína. Sólo durante el primer
viaje se contrabandearon 132 kilos.
En Tailandia, a dos horas al norte de la ciudad de Chiang Mai, se
filmaron las escenas del viaje de Lucas al Triángulo Dorado, la
región rica en campos de amapola de la cual se extrae la heroína,
también conocida como la intersección entre Birmania, Tailandia
y Laos. Esta región en el sureste de Asia es donde la mayor
parte de las amapolas del mundo se cultivaban hace 30 años.
El diseñador de la producción Arthur Max y su equipo de
colaboradores construyeron una aldea tailandesa típica en el
medio de un campo de cacahuates para representar el centro de
procesamiento de opio donde Lucas cierra su primer trato con los
militares asiáticos, probablemente miembros del ejército
Kuomintang de Chiang Kai-shek.
Finalmente, para filmar las escenas en que Lucas se reúne con
su primo político en Bangkok, Max recreó parte del mercado de la
ciudad de Chiang Mai.


