Fiebre del tango llega en forma de musical a EEUU

Una semana después que la UNESCO nombrara al tango
patrimonio cultural de la humanidad, el musical argentino
"Tanguera", dedicado al provocativo ritmo del dos por cuatro, llega
a las tablas estadounidenses con una invitada especial: la
inigualable bailarina María Nieves.
"Es una doble satisfacción porque yo pienso que el tango
merecía ser patrimonio mundial y aparte, llegar acá a Nueva York
con 'Tanguera', un espectáculo tan distinto, tan bonito, es una
maravilla", expresó Nieves a la AP vía telefónica momentos antes
de subir al escenario para la primera de dos funciones del día.
La celebrada obra bonaerense, que ha deleitado audiencias en
París, Berlín, Madrid y Tokio, se estrenó el miércoles en el teatro


















City Center de Manhattan, donde se ofrecerán entre una y dos
funciones diarias hasta el 18 de octubre, antes de trasladarse al
Broward Center for the Performing Arts de Fort Lauderdale, Florida.
Nieves, quien interpretó a la Madama del musical en la puesta
original del 2002 y luego se retiró, aceptó la invitación para repetir
el papel únicamente en Estados Unidos. El espectáculo llegaría
en noviembre a Zurich y terminaría el año en Viena.
"No es un papel muy importante ... pero a la gente le gusta
muchísimo y eso me llena de satisfacción", dijo la bailarina de 71
años, quien con Juan Carlos Copes integró por décadas una de
las parejas de danza más conocidas de Argentina y quien trabajó
en Broadway como parte del reparto de "Tango argentino".
"Tanguera" relata una historia de amor no correspondido a
principios del siglo XX en Buenos Aires, mediante una sensual
combinación de canción, música y danza, y con una orquesta en
vivo. Sobre 30 bailarines en escena, con gestos y miradas
intensas, interpretan una coreografía de la estrella del tango Mora
Godoy, con música de Gerardo Gardelín y Lisandro Adrover, bajo
la dirección de Omar Pacheco.



















La obra sigue a la inmigrante francesa Gisele (interpretada por
Rocío de Los Santos), quien a principios del siglo XX llega a La
Boca, un distrito porteño donde miles de inmigrantes se ganan la
vida a duras penas y donde el hampa es la ley y el amor un
servicio de compra-venta.
Mientras parejas entrelazadas se deslizan sobre adoquines en
jardines escondidos y tablas de bares de mala muerte, Gisele,
celebrada bailarina de tango, alcanza un turbio estrellato en el
mundo del cabaret. Seducida por el criminal Gaudencio (Oscar
Martínez Pey) y amada por el valiente trabajador porteño Lorenzo
(Esteban Domenichi), lleva a ambos rivales a un duelo mortal de
navajas por ella.
Producido por Diego Romay, quien coescribió el libreto con
Dolores Espeja, el musical fue celebrado con euforia en la capital
argentina, donde se presentó durante 18 meses tras su debut en
el 2002. En el 2006, bajo el patrocinio del maestro
argentino-israelí Daniel Barenboim, se presentó en Alemania en
la Opera Estatal de Hamburgo y al año siguiente en la Opera
Estatal de Berlín.