

Andrés Oppenheimer: Reducción de ayuda militar de Estados
Unidos en esta lucha que México libra en contra de la
delincuencia y el narcotráfico
El presidente Obama acaba de enviar al Congreso su propuesta
de ayuda externa para el año fiscal 2011, con un recorte del 10
por ciento en general en ayuda exterior a Latinoamérica y un 30
por ciento de recorte en la ayuda militar y antinarcóticos al plan
Mérida con México.
Si tu miras toda la propuesta de ayuda exterior que acaba de
mandar la Casa Blanca al Congreso, hay un 13 por ciento de
aumento para Africa, un 7 por ciento de aumento para el medio
oriente y un 58 por ciento de aumento para Asia del sur y Asia
Central.
He hablado con varios altos funcionarios del departamento de
estado y me dieron varias explicaciones, primero, dicen que
Estados Unidos está peleando dos guerras en Irak, en
Afganistán; está destinando muchísimo más dinero a Pakistán
por la amenaza terrorista, y por eso hay el 58 por ciento de ayuda
exterior hacia Asia.
Después, por supuesto, para la crisis económica en Estados
Unidos y, en cuanto a México, dicen que el año pasado se
concentró una gran parte de la ayuda material en helicópteros, en
otros equipos pesados, que era lo más caro, y que ahora el plan
Mérida está entrando en una parte nueva y menos costosa en el
2011.
El director de política y escaneamento del Departamento de
Estado me decía que si tú miras las cifras de la ayuda exterior de
los últimos tres años, es una cifra bastante estable.
Otros analistas me dicen que son bastante escépticos sobre
estas explicaciones. Peter Hakim, del Diálogo Interamericano, me
decía que es difícil creer que vamos a entrar en una nueva fase
de un plan que acaba de empezar, el plan Mérida acaba de ser
lanzado en poco tiempo y bueno, decir que entramos en una
nueva fase es un poco raro.
Mi opinión es que estas cifras demuestran lo que muchos
temíamos, y es que México y Latinoamérica en general no están
recibiendo más atención de Estados Unidos bajo el nuevo
gobierno de Obama, o sea, Obama considera que México y
América Latina no son un problema ni le sirven para resolver
ningún problema, para ponerlo así, crudamente.
Porque esta propuesta de reducción de ayuda exterior de Estados
Unidos no es ningún drama, no va a tener ningún impacto
extraordinario, ni en la lucha contra el narcotráfico, ni en nada,
pero envía un mensaje desafortunado, porque si tú lo comparas
en la ayuda con África, ya sé que Estados Unidos aumenta su
ayuda a Zambia, en África, enormemente; si miras la tabla
comparando África con América Latina, es escalofriante, a
Zambia le dan casi 400 millones de dólares y a Guatemala 67
millones.
Guatemala tiene unos problemas de pobreza impresionantes, de
cárteles de narcotráfico, de amenazas constitucionales; en
resumen, creo que la reducción de la ayuda militar a México,
también a Colombia, no es ningún drama extraordinario, pero
envía un mensaje desafortunado y lo que es mucho más
importante es que es un síntoma de la ausencia de un plan más
importante de Estados Unidos para América Latina.
O sea, la ayuda exterior no sería un problema y no lo es, si
hubiera un plan del gobierno de Obama para promover una
mayor integración económica para expandir el Tratado de Libre
Comercio con Estados Unidos con México, para adoptar una
reforma migratoria.
O sea, grandes iniciativas que ayuden a la región, tal cual lo
prometió Obama durante la campaña y en la Cumbre de Trinidad
el año pasado, hasta ahora no vemos nada de esto.
Pedro Ferriz (PF), conductora: Yo siempre me he puesto a pensar
que en la relación de Estados Unidos, no solamente con México,
sino con el mundo, lleva siempre una agenda apresurada, acaba
apagando fueguitos y fuegotes, pero que no apela a la
profundidad.
Yo creo que en el caso de México y Estados Unidos, nunca ha
habido una relación profunda que entienda de mediano y largo
plazo los grandes problemas que nos ligan o que nos desunen y
veo ahí una distancia y una incomprensión, no sé si será la
diferencia del lenguaje.
AO: Yo no creo que sea eso, yo creo que es más porque ambas
partes se miran con desconfianza.
No hay un lobby para México en Estados Unidos, como lo hay por
ejemplo para los países africanos, no es casualidad que a
Zambia le den cinco veces o diez veces más que a Guatemala.
Porque el lobby afroamericano en el Congreso cabildea para los
países africanos y no lo hay uno para México, por lo menos no
con la misma fuerza. Los legisladores hispanos están dispersos,
algunos tienen más deuda para México, otros para la disidencia
cubana, otros para esto, otros para el otro; no tienes un lobby
parecido.
Y segundo, por la historia de ambos países y por culpa de
ambos, y en tiempos más recientes la renuencia por apoyar a
Estados Unidos en iniciativas internacionales, no hablo de la
guerra de Irak, donde creo que México actuó bien; hablo de
cualquier otro tipo de iniciativa internacional, por ejemplo,
recientemente, en el caso de Honduras.
Esto hace que Estados Unidos no vea a México ni como un
problema, ni como algo que le pueda ayudar a resolver
problemas del mundo, entonces para qué.
Refleja un poco de miopía política por parte de Estados Unidos,
porque finalmente les guste o no les guste, México es vecino, lo
va a ser siempre y va a ser el país más importante para Estados
Unidos, en lo que hace a los temas que afectan la vida cotidiana,
como la inmigración, el comercio, el narcotráfico, ahí hay una
visión un poco miope, no sólo de éste, sino de los gobiernos de
Estados Unidos, que avoca para poder decir, México es
importantísimo, pero a la hora de poner los billetes sobre la
mesa, los billetes van para otro lado.
PF: Yo creo que de este lado, el sentimiento de esa distancia se
va a captar y a la mejor pudiera venir un enfrentamiento de lo que
nunca ha acabado de ser caliente, esa relación con los Estados
Unidos, presidentes van, presidentes vienen y pareciera que la
sensibilidad es la que no arriba.