Cristina y Diego están profundamente enamorados; él le dice que se
quiere casar con ella, pero Cristina le pide que espere un poco para que
hable con su padre (Severiano), quien al enterarse de esta relación por
medio de Raquela, una sirvienta de la hacienda, enfurece y va a buscarlos.
Diego y Severiano tienen un enfrentamiento muy fuerte. Diego queda mal
herido. En su casa, Severiano intenta descargar su furia en Cristina, pero
ella lo detiene diciéndole que espera un hijo. Severiano, lleno de furia,
vuelve a salir e incendia el jacal de Diego con él adentro; mientras,
Federico, un hacendado vecino de la familia, le pide a Consuelo, la madre
de Cristina, la mano de su hija. Cristina ve que se está quemando el jacal
de Diego y sale rápidamente a buscarlo, mientras que en la hacienda
llega Diego y enfrenta a Consuelo
Diego le dice a Consuelo que fue Severiano quien le prendió fuego a su
jacal y le suplica que lo deje ver a Cristina, porque la ama y quiere casarse
con ella. Consuelo le contesta que eso no puede ser, porque Federico se
va a casar con Cristina. Federico acaba de perder una fuerte cantidad de
dinero en una pelea de gallos, pero realmente esto no le importa, pues
cuando se case con Cristina se van terminar todos sus problemas
económicos. Al día siguiente, Severiano dispone todo para que Cristina y
Raquela salgan hacia Villahermosa y ahí se queden hasta que Cristina dé
a luz y nadie sepa la verdad. En Villahermosa pasa el tiempo y Cristina da
a luz a una preciosa niña, a quien llamará María del Carmen en honor a la
Virgen del Carmen. Severiano no quiere ver a la niña y le ofrece una fuerte
cantidad de dinero a Raquela para que se la lleve muy lejos. Raquela
acepta y la registra con su apellido. Cristina se lleva una fuerte impresión
cuando Severiano le dice que Raquela se llevó a su hija.
Severiano sigue con su mentira y le dice que Raquela le robó dinero para
llevarse a la niña. Cristina se hunde en la desesperación, mientras que
Federico se encuentra con Raquela y la detiene en su casa de
Villahermosa. Cristina, inconsolable, se toma un frasco de pastillas,
mientras que Severiano recibe a Federico, quien le dice que ya sabe toda
la verdad, y cuando entra al cuarto de Cristina, la encuentra sin sentido.
Después de unos días, Cristina se va recupera. Federico le dice que va a
hacer todo lo posible por recuperar a su hija. En la hacienda, Federico
vuelve a pedir la mano de Cristina a Severiano, pero éste se opone porque
Federico va tras su dinero. Severiano ha sufrido un dolor muy fuerte en el
pecho y queda en cama, pero a pesar de su oposición, Cristina acepta el
matrimonio por la promesa de encontrar a su hija. El día de la boda don
Severiano muere
Después del entierro de Severiano, Federico va a Villahermosa y regresa a
la hacienda con Raquela y con María del Carmen, la hija de Cristina. Al ver
a la niña, Cristina se llena de emoción y la abraza. Le reprocha a Raquela
por habérsela llevado. Raquela se molesta y le dice que ella y Federico
hicieron un trato: que ella seguirá siendo la madre de la pequeña y que no
podrá decirle a nadie la verdad. Cristina se indigna en el momento que
entra Federico, quien trata de tranquilizarla. Llega el rumor de que Diego
está en la hacienda. Federico sale molesto a buscarlo. Cristina se llena
de esperanza con lo que acaba de oír. Entra Diego y los dos se besan con
mucho amor. Al verlos, Federico enfurece y se pelea con Diego, quien se
va por petición de Cristina. En la noche ella quiere huir con Diego, pero
Federico lo atropella y a su regreso viola brutalmente a Cristina.
Al día siguiente Cristina se entera de que Diego está muerto. A pesar del
dolor que le causa esta noticia, Cristina toma fuerzas para seguir adelante
y enfrenta a Federico y a Raquela, a quienes les advierte que nunca se va
a separar de su hija. Corre a Raquela de la hacienda y le anuncia a
Federico que se van a divorciar. Ella toma en parte el control de la
hacienda. Días después Federico pierde su hacienda "Ojo de Agua" en
una carrera de caballos; se emborracha y al regresar a la hacienda,
Consuelo lo recibe apuntándole con una escopeta. Cristina tranquiliza a
su mamá y le pide que no lo haga. Al día siguiente Federico lleva a
Cristina al pueblo para empezar los trámites de divorcio, pero provoca un
accidente en el cual ella pierde la vista.
Pasan quince años y descubrimos que María del Carmen se ha convertido
en una joven llena de belleza. Se mete a nadar en el río con todo y ropa
para disfrutar de la frescura del agua, y cuando se pone a secar al sol con
la ropa ceñida al cuerpo, Federico la regaña fuertemente.
En Villa Hermosa observamos que Carlos Manuel y Déborah se han
hecho novios a escondidas, ya que ella no quiere que Federico se entere.
José María está consolando a María del Carmen por el regaño de Federico
y le da un beso fraternal; Raquela los ve y, se enfurece y golpea a María del
Carmen.
Federico llega a casa de Déborah y ahí descubrimos que ellos son
amantes. Cristina prepara con gran entusiasmo la fiesta de quince años
de María del Carmen. A la hora de la cena, Federico humilla a María del
Carmen, provocando así una discusión con Cristina. Producto de este
altercado, Cristina se entera que Federico fue quien mató a Diego; llena
de dolor, Cristina intenta matar a Federico con una escopeta, pero ésta no
tiene cartuchos.
María del Carmen consuela a Cristina.
Al día siguiente, Federico se entera por medio de Jacinta que Carlos
Manuel es novio de Déborah.
Cristina y María del Carmen van a la iglesia acompañadas por José María
y ahí se encuentran con Carlos Manuel, quien está con Déborah y Flora. Al
verse, Carlos Manuel y María del Carmen se saludan afectuosamente ante
el descontento de Déborah y José María.
Carlos Manuel y María del Carmen pasean por el pueblo. Mientras,
Cristina habla con el padre Ignacio, quien le aconseja le diga a María del
Carmen que es su hija. Cristina se niega a hacerlo, por miedo al rechazo
de María del Carmen.
Carlos Manuel le dice a María del Carmen que Déborah es su novia y ella
se desilusiona. Federico se enfurece con lo que le dijo Jacinta; más
adelante, aquél le dice a Carlos Manuel que Déborah no le conviene.
María el Carmen escucha por accidente que Cristina tuvo una hija, pero
que la abandonó, y le pregunta a Raquela sobre esto. Ella le dice que es
verdad.
Federico llega a casa de Déborah y le reclama el que tenga una relación
con Carlos Manuel y empieza a ahorcarla. Flora interviene a tiempo para
detenerlo.
Déborah envuelve a Federico de tal forma que logra calmar la situación.
Una plaga ha invadido los platanales y todos se alarman. Esta situación
hace que Cristina se derrumbe.
Raquela dice a María del Carmen que Cristina tuvo una hija y que la
abandonó, pero le advierte que no se lo cuente a nadie, ni a Cristina, ya
que es un secreto.
Federico intenta matar a Déborah ahorcándola por la relación que ésta
sostiene con su sobrino, Carlos Manuel. Flora impide el asesinato y le
exige una explicación a Federico.
Eulogio provoca a José María y se pelean, pero Pancho los separa antes
de que se maten con los machetes. Federico y Déborah se reconcilian y
hacen el amor; él le pide que nunca lo traicione.
María del Carmen confiesa a Raquela estar enamorada de Carlos Manuel;
Raquela se ríe de ella y le dice que se olvide de él. María del Carmen
entristece al enterarse por Carlos Manuel que éste tiene novia (Déborah
Falcón).
Agus le dice a María del Carmen que es hija de una sirvienta, pero que se
parece más a su madrina Cristina; a ella le entra la duda.
Los peones le avisan a Cristina que la plaga de sigatoca negra de la
hacienda "Ojo de Agua" ya está afectando a los plantíos de "El Platanal
María del Carmen pregunta a José María si se parece a Raquela o a su
madrina. Cristina les pide a Pancho y a Benito que fumigen para acabar
con la sigatoca negra. María del Carmen se baña desnuda en el río, y
Federico la descubre, diciendo para sí que está muy linda. Cristina tiene
una sorpresa preparada para Federico, quien está molesto porque Miguel
Salvador Zamudio vendió Ojo de Agua y no sabe a quien. María del
Carmen pregunta a Raquela por qué no se parece a ella; Raquela le dice
que se parece a su papá. María del Carmen escucha a Federico
diciéndole "mi amor" a Déborah. Jacinta le dice a Carlos Manuel que luche
si de verdad quiere a Déborah. Cristina le da a María del Carmen la
medallita de Diego; ella le pregunta si era de su hija. Cristina le dice que
alguien la está envenando en su contra diciendo que tuvo una hija. María
del Carmen cree que Carlos Manuel ya no bailará con ella en la fiesta de
quince años, porque ya tiene dueña. Consuelo no va a la iglesia porque
está esperando a que regrese Severiano. Se lleva a cabo la misa de
quince años, oficiada por el padre Ignacio. Carlos Manuel presenta al
doctor Robles con Cristina. Candelaria llega a la iglesia y se acerca a
Raquela, quien se sorprende y molesta al verla. Federico le reclama a
Déborah por no haber ido a la iglesia, pero la convence para que vaya a la
fiesta. Carlos Manuel baila con María del Carmen, y José María interrumpe
con mariachi cantando "Las Mañanitas". Federico se molesta y se enfrenta
a José María. María del Carmen le dice que seguramente está molesto por
que Déborah no llegó a la fiesta; él intenta pegarle, pero Carlos Manuel
sale en su defensa.
Carlos Manuel se enfrenta a Federico, defendiendo a José María y a María
del Carmen. Pancho le dice a José María que ahora sí se tendrán que ir de
la hacienda. Carlos Manuel y María del Carmen se dejan llevar por sus
impulsos y se besan enamorados; llega Déborah y les aplaude molesta.
María del Carmen y Carlos Manuel se preocupan por el beso. Cristina le
regala a María del Carmen Ojo de Agua, ante la sorpresa de los invitados,
sobre todo de Federico. Cristina le pregunta al comandante Guerrero qué
tendría que hacer para denunciar un crimen que se cometió hace años.
Guerrero le dice que sólo necesita pruebas. Al día siguiente Carlos
Manuel no puede dejar de pensar en su beso con María del Carmen. María
del Carmen le ofrece a José María hacerse cargo de Ojo de Agua, y él
acepta. Federico coloca un revistero en las escaleras y provoca que
Cristina caiga. Carlos Manuel llega a Ojo de Agua, que está
completamente abandonada. Se inicia la fumigación de las dos
haciendas por órdenes de Federico. Cristina le dice a Candelaria que
María del Carmen no debe saber que ella es su madre; el doctor Robles la
escucha.
María del Carmen conoce a Candelaria, su supuesta abuela. Carlos
Manuel ayuda a la gente del pueblo en el dispensario. El doctor Robles le
pregunta a Cristina que por qué no le dice a María del Carmen que es su
verdadera madre. Federico ve al doctor Robles consolando a Cristina y se
molesta. El padre Ignacio le dice a Carlos Manuel que no le gusta
Déborah para él, que se busque otra muchacha. Cristina abre su baúl de
los recuerdos para regalarle un anillo a María del Carmen, pero se le cae
una foto de Diego y Raquela la recoge. Carlos Manuel busca a Déborah,
pero no sabe que está con Federico en Ojo de Agua. José María llega a
Ojo de Agua y ve a Federico con Déborah haciendo el amor. Raquela
enseña a María del Carmen la foto de Diego y le dice que es su padre,
Diego Hernández. Efigenia y Eduviges le inventan a Celia que Abelito, su
hijo, anda con Déborah. Cristina le dice a Raquela que como le diga algo
más a María del Carmen sobre su padre, acaba con ella. María del
Carmen y José María encierran a Déborah en la casa de Ojo de Agua. El
doctor Robles le dice a Cristina que mató a su propia hija. María del
Carmen y José María entran en la casa de Ojo de Agua y Déborah se
molesta con ellos; cachetea a María del Carmen, quien le devuelve la
cachetada
Déborah se molesta con María del Carmen por haberla encerrado en la
casa de Ojo de Agua. El doctor Robles le cuenta a Cristina que su hija se
cayó de los juegos infantiles por descuido de él y que la tuvo que operar,
pero no pudo salvarla y se siente culpable. María del Carmen quema el
colchón y las sábanas donde se acostó Déborah con Federico; Carlos
Manuel ve el humo y va a Ojo de Agua. Federico se molesta con María del
Carmen por prender fuego al colchón; reta a José María, pero llega Carlos
Manuel justo en el momento en que Federico saca la pistola. María del
Carmen le dice a Federico que José María nunca más dependerá de él,
porque trabajará en Ojo de Agua y que si ella no va a vivir ahí es por no
dejar sola a su madrina. Celia reclama a Déborah por andar con Abelito.
Federico le ofrece dinero a María del Carmen para comprar Ojo de Agua,
pero ella le dice que no está en venta. Celia le reclama a Abelito de que
ande con Déborah, él se sorprende y lo desmiente. Déborah le dice a
Flora que no le conviene dejar a Federico, porque Carlos Manuel no puede
darle lo que le da él. Cristina visita la tumba de Diego. María del Carmen le
pregunta a Candelaria sobre su padre, pero ella le da la vuelta. Consuelo,
en su locura, recuerda cuando llegó Diego a la hacienda y baja a decírselo
a Cristina. Federico dice que María del Carmen debe irse de El Platanal;
Cristina le contesta que si María del Carmen se va de la hacienda, ella
también se irá. Marcelino le dice a Federico que quiere que sea candidato
para presidente municipal del pueblo. A Celia, por otro lado, también le
dicen que sea candidata a presidenta municipal. Carlos Manuel le pide a
Federico que cambien las condiciones de trabajo de los peones y que
perdone a María del Carmen. Federico dice que María del Carmen se irá
de la hacienda. Raquela le dice a Federico que ella tiene una prueba de
que mató a Diego Hernández (el pantalón lleno de sangre con el que mató
a Diego). El doctor Robles le pide a Cristina que permita revisarla para
curar su ceguera; ella no quiere arriesgarse, pero él le pregunta si no le
gustaría ver el rostro de María del Carmen.
Cristina le da a José María un poder para que pueda administrar Ojo de
Agua. Federico ve a Cristina salir del baño sin que ella note su presencia;
ella comienza a ponerse cremas mostrando su cuerpo, mientras Federico
la ve interesado. Cristina nombra a Diego, y dice que nunca lo podrá
olvidar; Federico, molesto, sale sin hacer ruido. Déborah y Carlos Manuel
se besan, María del Carmen los ve y entristece. Federico le dice a Cristina
que si quiere que María del Carmen se quede en la hacienda lo hará
como sirvienta y le dice que nunca la quiso, que fue un buen negocio para
él. Déborah le insiste a Carlos Manuel para que cuando se casen vivan en
Villahermosa. Él no entiende la insistencia. Federico le reclama a Déborah
por sus planes de casarse con Carlos Manuel; ella le dice a Federico que
lo sigue amando, pero que está cansada de estar a escondidas y le dice
que si de verdad la quiere, se divorcie de Cristina y se case con ella.
Carlos Manuel le dice a Celia que competirá con Federico en la
candidatura a la presidencia municipal; ella luchará para darle lo mejor al
pueblo, ya que Federico no lo hará. Carlos Manuel piensa en María del
Carmen y ella llora por no tener el amor de Carlos Manuel. Federico
intenta abusar de María del Carmen, pero ella logra escapar. Raquela le
reclama a María del Carmen, porque cree que se anda revolcando con
José María. Federico mira a Cristina mientras duerme, ella despierta, se
da cuenta y le reclama de que esté en su cuarto. Federico está molesto
porque el doctor Robles se entiende muy bien con Cristina. Robles va a
salir de paseo a caballo y Cristina pide acompañarlo. María del Carmen
sale de la escuela, y Carlos Manuel va a recogerla y no José María como
de costumbre
Carlos Manuel recoge a María del Carmen y a Gema en la escuela y las
lleva a comer a Villahermosa. El hongo que afectó a los platanares, la
sigatoca negra, ya desapareció. Cristina y el doctor Robles pasean a
caballo; Federico los ve y se molesta. Aquéllos llegan donde se
encontraba el jacal de Diego y ella recuerda triste sus momentos felices
con Diego, mientras Robles la consuela.
Celia acepta ser candidata a la presidencia municipal. Raquela le dice a
Federico que el pantalón que llevaba puesto cuando mató a Diego es su
seguro de vida. Cristina se preocupa porque Eulogio intenta abusar de
Raquela, pero Benito sale en su defensa y le dice a Pancho que defendió
a Raquela porque la quiere.
Carlos Manuel lleva a Jacinta a El Platanal, Federico se molesta. Carlos
Manuel presenta a Déborah con su mamá como su futura esposa.
Marcelino le dice a Federico que el comandante Guerrero se va y que llegó
un reemplazo, Hernán, que parece honrado y derecho. Hernán le dice a su
hija que su primera tarea como comandante será esclarecer el asesinato
de Diego Hernández.
Federico le dice a Carlos Manuel que no permitirá que se case con
Déborah, Carlos Manuel le reclama y le dice que ya tiene edad para hacer
lo que quiera. Federico le dice que primero tendría que estudiar la
especialidad que le prometió a Cristina para poder operarla. El doctor
Robles está preocupado por haberse enamorado de Cristina, una mujer
casada.
Cristina reclama a Raquela por hablarle mal a María del Carmen. Jacinta
confiesa al padre Ignacio que Carlos Manuel es hijo de Federico. Se
reúnen varias mujeres del pueblo para apoyar a Celia. Cristina, hablando
con Jacinta, le dice que ambas son madres, Jacinta le dice que ella no
sabía que hubiera tenido un hijo. Federico intenta ahogar a Déborah en el
río.
Federico trata de ahogar a Déborah y José María la defiende. José María
les comenta a sus abuelos que fue a ver a María del Carmen, ellos le
dicen que se meterá en problemas con Federico. Déborah y Federico
hacen el amor en la camioneta.
Jacinta le comenta a María del Carmen que se dio cuenta que Déborah
quiere mucho a Carlos Manuel; ella le dice que nada más está jugando
con él. Cristina le cuenta al padre Moisés que Federico intentó hacerla
rodar por la escalera para matarla.
Federico amenaza a Déborah con matarla si sucede algo más con Carlos
Manuel. Raquela busca el dinero que le regaló su mamá a María del
Carmen. Cristina da un paseo a caballo con Robles. Carlos Manuel
pregunta a María del Carmen si está enamorado de él, ella le dice que sí y
mucho.
Eulogio comenta a Federico que le cambió la yegua al doctor Robles por
una más bronca. Robles sube a Cristina en su caballo, éste sale
corriendo a punto de tirarla y Carlos Manuel la salva. Carlos Manuel dice a
Cristina que estudiará una especialidad en oftalmología para que luego
se ponga en sus manos.
Raquela le pide a María del Carmen que le dé las escrituras de "Ojo de
Agua". Federico ve a Jacinta salir de casa de Déborah. María del Carmen
cuenta a José María que le robaron el dinero, él le aconseja que
hipotequen las escrituras de "Ojo de Agua". Robles le dice a Cristina que
regresará a Villahermosa.
Federico amenaza a Jacinta si abre la boca y dice toda la verdad. Carlos
Manuel dice a Déborah que no se casaran pronto, porque se irá a estudiar
una especialidad fuera. Raquela va con el chisme a Federico de que
Cristina estuvo a punto de morir, éste va furioso a buscarla. María del
Carmen dice a José María que ¿por qué no se enamoró de él?. Cristina le
asegura a Federico que fue él el de la idea de cambiar los caballos, en
eso llega el nuevo comandante del pueblo. María del Carmen al ver que
pasa Carlos Manuel por la ventana besa a José María.
El comandante Hernán le pide a Cristina que platiquen sobre la denuncia
que algún día quiso hacer. Consuelo, por su enfermedad, cree que
Robles es Diego. María del Carmen pide disculpas a José María por el
beso, pero eso no cambia las cosas, él le dice que luchará por su amor.
Federico furioso le reclama a Eulogio por el cambio de los caballos.
Vicenta le aconseja a Robles que le declare su amor a Cristina, él le dice
que es una mujer casada. Carlos Manuel pregunta a su mamá si está de
acuerdo en que se case con Déborah.
María del Carmen cuenta a Gema que quiere mucho a Carlos Manuel, ella
le dice que después del beso que le dio a José María no se le va a volver a
acercar. Federico pregunta a Déborah si sigue enojada, ella le dice que ya
lo perdonó y hacen el amor en la sala.
Hernán se pone a las órdenes de Jacinta y Carlos Manuel. María del
Carmen golpea a Augus por quitarle su cuaderno donde escribía el
nombre de Carlos Manuel. Casilda ve a Déborah y Federico haciendo el
amor; en eso llega Carlos Manuel y su mamá preguntando por Déborah,
ella nerviosa les dice que salió con Flora. Robles dice a Cristina que la
ama. Cristina le cuenta a Vicenta lo que le dijo Robles, ella le asegura que
la quiere bien.
Cristina llora con su mamá por no poderle decir a María del Carmen que
es su hija. Jacinta le presenta a Carlos Manuel a Nieves, ella le comenta a
Jacinta que quedó enamorada a primera vista de su hijo. María del
Carmen le pregunta a Cristina si antes de casarse con Federico estaba
enamorada de otro hombre, ella le responde que sí.
El padre Ignacio le pide a Federico que hablen de Jacinta. Casilda un día
después le dice a Déborah que cuando estaba con Don Federico llegó el
joven Carlos Manuel a buscarla. Déborah furiosa la empuja y le reclama
porque no le avisó antes. Federico va a ver a Marcelino para que despida a
Celia, él le hace caso y le manda su cheque de liquidación. Celia le
regresa su cheque a Marcelino y le asegura a él y a Federico que ganará
las elecciones y entonces si se las pagarán.
Federico le da dinero a Raquela para que le haga un trabajito y luego se
besan apasionadamente. Raquela le avisa a Cristina que se irá de la
hacienda con todo y María del Carmen.
Cristina discute con Raquela y le dice que si se lleva a su hija la
denunciará; ella le recuerda que Severiano la obligó a registrar a María del
Carmen. Cristina le dice a Federico que él mató a Diego y al hijo que ella
llevaba en sus entrañas. Cristina se arrepiente de la denuncia que le iba a
hacer al comandante. Éste le pregunta si alguien la amenazó o qué pasó.
Carlos Manuel le pregunta a Robles si no piensa en volver a enamorarse.
Robles prefiere no hablar de eso. María del Carmen le dice a Cristina que
ya sabe que su mamá discutió con ella y que no le gustaría que nadie la
haga sufrir y mucho menos llorar. Llega Federico y corre a María del
Carmen. Le dice que le recuerda al maldito Diego, su padre, y por eso la
odia. María del Carmen llora en la cocina y le pregunta a su abuelita por
qué Federico la odia y también Raquela. Federico escucha en la cantina la
canción "Anillo de Compromiso", ve el suyo y lo avienta. El comandante
Hernán le hace una visita al presidente municipal para hablar sobre el
asesinato de Diego; él le aconseja que mejor deje ese asunto por la paz.
Federico, borracho, va a ver a Déborah y discuten, en ese momento llega
el padre Ignacio y le pregunta por qué maltrataba a Déborah. Celia le pide
a Cristina y a las muchachas que se unan a ella. José María le dice a
María del Carmen que le dieron el crédito del banco; ella le pide que
cuanto a antes eche a andar Ojo de Agua. La maestra de María del
Carmen le pregunta si va a concursar para reina de la escuela. Ella le dice
que tendrá que pedirle premiso a su mamá. Déborah y Federico hacen el
amor en un paraje solitario, en eso llega el padre Ignacio, porque se le
descompuso su auto y los ve. Federico, enojado, le cuenta al padre todas
las cosas malas que ha cometido; el padre Ignacio se sorprende.
Federico le encarga un trabajito a Eulogio, quien le pregunta si está
seguro de lo que quiere hacer. Consuelo sorprende a Raquela y a
Federico besándose en las escaleras de la casa. Raquela le aconseja a
él que la mate. Eulogio se encuentra al padre y le ayuda con su auto, pero
Eulogio le corta la manguera del aceite de los frenos. El padre sufre un
accidente.
Celia les comunica a las muchachas que Cristina se une a la campaña.
Raquela y Federico intentan matar a Consuelo; en ese momento llega
María del Carmen. El auto del padre Ignacio explota, quemándose junto
con él.
Cristina le informa a Federico que se unió a Celia para las elecciones y él
le contesta que no le importa, que de hecho no la necesita.
Juancho le regresa su argolla a Federico; él se la regala. Carlos Manuel
regresa de Villahermosa y en la carretera ve un auto que se incendió, se
acerca y ve que se trata del padre Ignacio. El sacerdote trata de decirle
algo, pero no resiste y muere en los brazos de Carlos Manuel.
Federico celebra con Eulogio en la cantina la muerte del padre Ignacio.
María del Carmen llega al cuarto de Consuelo; ella le cuenta que Raquela
y Federico intentaron matarla.
Federico se introduce en el forense para ver el cuerpo del padre, en eso
llega Carlos Manuel y le dice que él estuvo con el cura en los últimos
momentos y que mencionó ciertas palabras, entre ellas, el nombre de
Déborah.
Raquela amenaza a Consuelo y le exige que no diga nada de lo ocurrido.
Déborah finge la voz cuando habla por teléfono con Federico, pero Cristina
contesta y la reconoce. Déborah le dice que el padre Ignacio murió.
Eulogio se presenta borracho en el atrio de la iglesia, Federico lo ve y de
inmediato lo corre. Cristina va llorando a buscar a Carlos Manuel para que
la lleve a despedirse del padre Ignacio.
Déborah busca a Federico y le pregunta con fingida ingenuidad que quién
podría estar interesado en matar al sacerdote.
Robles llega con Cristina para consolarla; ella le agradece que esté a su
lado en esos momentos. El comandante Hernán le hace una visita a
Marcelino para investigar sobre la muerte del padre; en ese momento
llega Federico y se queda escuchando la conversación.
Todo el pueblo, lleno de amor, se une para darle el último adiós al padre
Ignacio.
Raquela le lleva su desayuno a Consuelo y le dice que el padre Ignacio
murió. Ella quita la tapa de su plato y ve que hay una rata. El comandante
Hernán le pregunta a Eulogio si sabe si el padre Ignacio tenía algún
enemigo; Eulogio se pone nervioso y le dice que no sabe. María del
Carmen y Carlos Manuel platican sobre la muerte del padre Ignacio.
Ambos se ponen tristes, se consuelan y se dan un beso. Jacinta dice a
Cristina que el otro día dijo que ambas son madres y que hasta donde ella
sabe nunca lo ha sido. Hernán dice a Robles que la muerte del cura no
fue un accidente, que cree que fue un homicidio. Federico pide a Juan
Manuel que hablen, éste le dice que sea más tarde, porque en ese
momento va a ver a Déborah. Estelita le cuenta a Juancho que Fayo tiene
un hijo; éste, sorprendido, le dice que no tenía idea de eso. María del
Carmen le pregunta a Candelaria si es cierto que su madrina tenía una
hija y que la abandonó. Carlos Manuel le pregunta a Déborah si se casaría
con él antes de irse al extranjero; ella, emocionada, acepta. María del
Carmen dice a Cristina y Robles que su mamá le dijo que por culpa de
una mujer su papá murió. Ella misma le dice que cómo le gustaría tenerla
enfrente para decirle cuánto la odia. Federico se entera de que José María
hipotecó Ojo de Agua. José María le lleva serenata a María del Carmen.
Federico lo ve y apuntándole con una pistola lo corre. José María, enojado,
le dice a Carlos Manuel que él nada más está jugando con María del
Carmen. Él le informa que la quiere mucho como amiga y que se va a
casar con Déborah y se irá al extranjero. Benito y Eulogio se pelean; en
eso llega Federico y quiere correr a Benito, pero antes éste le renuncia y le
informa que trabajará en Ojo de Agua. María del Carmen le dice a Juan
Manuel que nunca va querer a nadie que no sea él. Cristina y Robles
pasean por el jardín; él le da una rosa y luego se besan sin darse cuenta
que Raquela los ve
Robles besa a Cristina sin darse cuenta que Raquela los está viendo.
José María y Benito llegan a hablar con Cristina. Este último le dice que ya
no trabajarán más para ella, porque ya no aguantan los malos tratos de
Eulogio y Federico. Raquela le cuenta a Federico que Robles y Cristina se
besaron. Federico le da una bofetada a Cristina y trata de abusar de ella.
Federico con un arma va a buscar a Robles al hotel. Robles llega a su
departamento y se encuentra con Florencia, quien intenta seducirlo.
Cristina llama a Raquela y le regala joyas y dinero a cambio de un favor.
María del Carmen llega con Cristina; ella le dice que le dirá algo que
cambiará su vida para siempre. Cristina le dice a Federico que se irá de la
hacienda para siempre. Él le dice que está loca y que no irá a ningún lado.
Federico le pide a Cristina que no se vaya, porque él tiene que estar en las
votaciones con su familia; ella le dice que él no tiene familia y que hasta
su mamá lo abandonó desde pequeño. Casimiro le pide trabajo al padre
Moisés; él se lo da de sacristán. Raquela le dice a Federico que pronto
recuperará Ojo de Agua. Él le dice que si ella lo ayudaría y se besan. María
del Carmen y Cristina llegan al cuarto de Consuelo y ven que no está. Ella
está perdida en Villahermosa. Trasladan a otra prisión a Francisco José;
en el camino se revienta una llanta y sufren una volcadura. El padre
Moisés se presenta con Federico y le dice que vino a hablar con él acerca
de la muerte de su tío, el padre Ignacio.








