
Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de México:
Los he convocado para dar un anuncio que de la mayor relevancia para la vida
institucional del país.
El pasado 2 septiembre, como se sabe, propuse una agenda de cambios para
transformar a México, y en esa ocasión afirmé que no podemos permitir que la
grandeza del país, que está en su gente, en sus recursos, en su historia, se quede
finalmente frustrada en sus posibilidades porque la falta de visión de los actores
políticos nos impida ponernos de acuerdo para cambiar y acerca de cómo cambiar al
país.
Y para lograr esos acuerdos planteé la necesidad de emprender varias reformas,
entre ellas una Reforma Política de fondo.
Claramente las reformas de los últimos 15 años si han permitido una mejor relación
entre los actores políticos, es cierto, para vivir y para actuar en democracia, pero no
se han traducido en condiciones que garanticen gobiernos más eficaces que rindan
mejores cuentas o que faciliten la construcción de acuerdos para impulsar reformas
de fondo para México más allá de los intereses meramente electorales de los
partidos.
Los ciudadanos no están satisfechos, hay que reconocerlo, con la representación
política y perciben una enorme distancia entre sus necesidades y la actuación de los
gobernantes, de sus representantes y de los políticos.
De ahí la urgencia de plantear cambios a fin de que nuestro sistema político sea un
espacio adecuado para procesar conflictos, para traducir en acciones públicas el
mandato de la sociedad, y precisamente para que el mandato de los ciudadanos en
la representación política se puede ejercer de mejor manera y mucho más cercana a
su voluntad de sus decisiones. En esencia hay que pasar, como lo he dicho, el
sufragio efectivo a la democracia efectiva.
Con esta visión hoy propongo al Poder Legislativo una muy importante reforma cuyo
eje ordenador es que el ciudadano participe y perciba que sus órganos de
representación están más atentos a sus demandas y necesidades, que quien lo
representa se preocupe verdaderamente por responderle al ciudadano, que quien
ejerza el poder se someta de manera más clara y más contundente a la opinión de
los electores.
El ciudadano deberá de ser quien premie el buen desempeño o castigue un ejercicio
irresponsable o insensible del poder; la idea es pues darle más poder al ciudadano,
darle mayor capacidad para determinar el destino de la vía pública y fortalecer así
nuestra democracia.
Entre las propuestas que presentaré hoy al Congreso de la Unión están las
siguientes:
En primer lugar, se propone dejar en libertad a las legislaturas locales y a la
Asamblea del Distrito Federal para poder establecer la elección consecutiva de los
alcaldes y demás miembros de los ayuntamientos, así como de los jefes
delegacionales en los estados de la República Mexicana y en los municipios.
Con ello, aumentaría la calidad de la gestión municipal, porque por una parte daría a
los alcaldes, regidores y jefes delegacionales una mayor capacidad de gestión,
mayor tiempo para impulsar programas de gobierno de largo aliento como deben
ser los programas de infraestructura con las reformas integrales a los cuerpos
policíacos en esas demarcaciones, así mismo se fortalecerían la de cuentas porque
los funcionarios que deseen continuar en su cargo tendrán que justificar con
acciones, con trabajo y con rendición de cuentas ante los ciudadanos, quienes a
través de su voto podrán premiar o castigar su desempeño. El que gobierne bien que
siga en el cargo, ya que gobierne mal o mediocremente que se vaya.
Esta propuesta establecería un límite hasta por un período de 12 años en los plazos
que establezcan las instituciones locales.
En el ámbito local (sic)... Es en el ámbito local -perdón- donde más importante
resulta tener un vínculo entre ciudadanos y gobernantes, y es por eso que es ahí
donde el principio de elección consecutiva en el mayor beneficio para el ciudadano y
para la legitimidad del sistema político.
En todo el mundo democrático los ciudadanos se mantienen atentos a lo que ocurre
con sus autoridades locales porque es la instancia más cercana precisamente a los
gobernados...
a los gobernados, si los miembros del Cabildo están preocupados por la opinión
ciudadana, porque de ello depende su futuro, tendrán incentivos para mejorar su
desempeño, buena parte del problema de insatisfacción ciudadana con la
democracia tiene que ver con que los votantes no tienen una manera efectiva de
manifestar su desaprobación con gobernantes que no les han cumplido de la
misma manera que no pueden reconocer y premiar a quienes han tenido una buena
gestión y que a pesar de ser buenos gobernantes tienen que dejar el cargo
necesariamente, por ello es importante enfrentar el futuro de nuestro sistema político
confiando en los ciudadanos y en su capacidad de decisión ampliando sus
derechos y multiplicando las opciones con que llegan a la decisión electoral tal como
ocurre prácticamente en todas las democracias avanzadas
En su lugar, propongo incorporar la figura de Iniciativa Ciudadana. Nuevamente la
reforma busca ampliar las libertades y garantías políticas de los ciudadanos.
Buscamos así, que éstos puedan incidir directamente en el proceso legislativo, ya
que tendrán la facultad de proponer iniciativas de ley ante el Congreso de la Unión,
sobre los temas que son de su interés y que no necesariamente se encuentran en la
agenda legislativa.
De esta manera, se abre la puerta para que la participación de los ciudadanos en los
asuntos públicos vaya más allá de la mera elección de autoridades.
En sexto lugar, otra reforma que propongo también para ampliar los derechos de los
ciudadanos, es incorporar la figura de las candidaturas independientes, a nivel
constitucional, para todos los cargos de elección popular.
Se trata, insisto, de ensanchar las vías para que la participación activa de los
ciudadanos en la definición de los asuntos públicos, sea una realidad, al tiempo que
se amplían los mecanismos para hacer efectiva la garantía constitucional de todos
los ciudadanos, a ser votados.
Debemos reconocer la insatisfacción que existe, para muchos ciudadanos los
mecanismos de inclusión y representación, puestos en práctica por los partidos
políticos, sin demérito de la necesidad de un régimen de partidos fuertes.
Es importante también establecer condiciones que permitan la participación directa
de ciudadanos, a través de candidaturas independientes, si así lo deciden.
Por eso, esta iniciativa reconoce que la construcción del bien común no se agota en
la representación partidista, sino que se complementa, sin excluir a aquella, con la
representación independiente.
Lo que la iniciativa promueve es que los partidos hagan un mayor esfuerzo para
responder a las demandas de los ciudadanos y acercarse a ellos.
En séptimo lugar, se propone adoptar un sistema de elección con mayoría absoluta,
con segunda vuelta electoral, para la elección de Presidente de la República.
Es decir, será electo presidente el candidato que en la primera vuelta obtenga más
de la mitad de los votos emitidos, y si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta,
pasaría a la segunda vuelta los dos que hayan obtenido el mayor número de votos.
Con esta propuesta se asegura por una parte que gane quien tenga el mayor apoyo,
contribuyendo a generar un mandato más claro. Pero algo también importante es
darle al ciudadano mayores opciones para seleccionar, de entre las propuestas más
viables, a quien sean precisamente las más cercanas a sus ideas o a su
pensamiento.
Se trata de que el ciudadano pueda, verdaderamente, una vez hecho un primer
proceso electivo, poder perfilar entre quienes pasen a la segunda vuelta sus
preferencias más claras respecto de quién deba ser Presidente de la República.
Adicionalmente, propongo que la segunda vuelta electoral presidencial se realice en
la misma fecha que la elección legislativa, a fin de permitir que los votantes decidan
sobre el futuro del Congreso, es decir, sobre la elección de diputados y senadores,
considerando la propia decisión del poder ejecutivo, del balance entre ellos, y de la
manera en que debe darse mayor certidumbre a la integración del poder.
En octavo lugar, la reforma propone reconocer a la Suprema Corte de Justicia de la
Nación la atribución para presentar iniciativas de ley en el ámbito de su competencia.
La Suprema Corte tendría así la capacidad para mejorar el funcionamiento del poder
judicial y la posibilidad de incidir directamente en mejoras a la normatividad, en
materia de medios de control constitucional, como el amparo, las controversias
constitucionales y las acciones de inconstitucionalidad.
El perfeccionamiento de estas normas se vería reflejado en una mayor eficiencia del
poder judicial.
En noveno lugar, proponemos facultar al poder legislativo para que pueda... al poder
ejecutivo, para que pueda presentar, al inicio que de cada primer período ordinario
de sesiones, dos iniciativas preferentes, que deberán dictaminarse y votarse por el
Congreso
Buscamos agilizar la respuesta del Congreso a las prioridades de la agenda
nacional que claramente se discuta en la arena pública los temas medulares y más
importantes para la ciudadanía y para la transformación del país.
No se trata de una reforma que castigue o disminuye las facultades del Congreso,
sino que precisamente una reforma que permite jerarquizar la agenda nacional y que
en todo caso lo que sanciona es la inacción, la falta de discusión, la falta de debate y
la falta de decisión.
Finalmente, el décimo elemento de la reforma es una propuesta para establecer de
manera expresa en la Constitución la facultad del Ejecutivo Federal para presentar al
Congreso observaciones parciales o totales a los proyectos de ley aprobados por el
Congreso, así como al presupuesto de egresos de la Federación.
Se propone precisamente un proceso de legislación y de promulgación que
responda al necesario equilibrio de poderes y que permita un diálogo y una
interacción constructiva entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo.
Con esta propuesta, además, se busca dar certeza al funcionamiento de las
instituciones del estado y evitar riesgos en la conducción de las finanzas públicas del
país, estableciendo, entre otras cosas, la figura de reconducción presupuestal y
reconducción en la ley de Ingresos en caso de falta de decisión nuevamente en el
congreso de estas materias tan importantes.
Señoras y señores, en el pasado los mexicanos hemos sido capaces de lograr
grandes acuerdos para crear nuevas reglas e instituciones que abrieron la porta a
las libertades ciudadanas y la pluralidad política. Hoy tenemos la oportunidad de
demostrar una vez más nuestra capacidad para cambiar lo que no está funcionando
y mejorar lo que sí funciona para construir instituciones más cercanos a los
ciudadanos que respondan a sus demandas.
Éstas propuestas forman una primera parte de un paquete integral de reforma
política que hoy presentó al Congreso de la Unión en cumplimiento del compromiso.
Esperaré también a las consideraciones que en términos de ley presentará
seguramente el Instituto Federal Electoral en las que emite sus opiniones,
observaciones Y conclusiones del proceso electoral pasado donde seguramente
habrá recomendaciones valiosas que serán consideradas por poder ejecutivo a mi
cargo a fin de ampliar en las semanas subsecuentes con otras iniciativas de ley la
reforma que hoy estoy proponiendo al Congreso de la Unión.
Los cambios que hoy sometemos a la consideración del Legislativo representan la
transformación más profunda que se haya planteado para las instituciones
representativas y de gobierno en mucho tiempo. Recoge la experiencia y propuestas
de cientos de voces sobre el futuro de nuestro sistema político y las integran en una
propuesta coherente que busca crear que busca crear

Espectáculosméxico.com