Quico – Carlos Villagrán

Es el hijo de Doña Florinda, un niño envidioso, mimado y de cachetes
mullidos que causa sin embargo simpatía.

Carlos Villagrán se fue en el ’78, según él echado por un envidioso
Gómez Bolaños y respaldado por Ramón Valdez. Tiene 61 años y aún
sigue haciendo el personaje de Quico; tuvo una serie de programas
de televisión con el mismo personaje ligeramente modificado y luego
inició El Circo de Kiko, con el que recorre toda Latinoamérica. Hace
poco estuvo en Argentina




















Quico

Su nombre es Federico, pero no le gusta que lo llamen de esa
manera, ya que
las pocas veces que lo hacen es cuando están enojados con él.
Tiene 9 años de edad. Es el mejor amigo del Chavo, vive en el
apartamento #14
junto con su mamá Doña Florinda.
Es un niño muy apretado y envidioso, que siempre está con alguno de
sus juguetes
y que siempre espera con ansias su pelota cuadrada.
Antes de realizar alguna acción, se prepara poniéndose un poco de
saliva en sus
dedos y los lleva hasta sus orejas.
Vestuario:
Lleva un vestido de marinerito color negro con una corbata roja y un
sombrero de
colores, sus medias son amarillas y usa zapatos blancos; el traje es
en honor a
su padre que era marino y que ahora descansa en pez.

Sobrenombres:

Cachetes de marrana flaca
Cachetes de toronja de a peso

Frases:

Chusma, chusma...!
Ay, ya cállate, cállate, cállate que me desesperas!
Me doy!
No me simpatizas!



















Al principio, combinaba su carrera de actor con el trabajo de periodista
de un periódico mexicano de tirada nacional, en el que estuvo
cubriendo las olimpiadas de 1968. Durante este tiempo interpretaba a
"Pirolo", papel que le llevó a la fama y apodo por el cual aún se le
conoce.

Sin embargo, no fue "Pirolo" el papel que marcó su carrera. En 1973,
su amigo Rubén Aguirre (el "profesor Jirafales" en la serie El Chavo
del Ocho), le invitó a una fiesta que celebraba en su casa. En esta
fiesta, Carlos infló sus cachetes e interpretó un pequeño número
cómico. Rubén decidió presentarle a Roberto Gómez Bolaños
("Chespirito") y este al ver al "cachetón" personaje decidió meterlo en
la serie infantil "El Chavo del Ocho" para interpretar el papel de su vida:
"Quico". Un niño mimado, vestido de marinerito, con los cachetes
inflados y cuya frases favoritas eran: "¡no me simpatizas!", "¡me doy!"
Cállate, cállate, cállate que me desespeeee...ras!! y "¡Chusma,
chusma...!".

Durante la década de 1970 trabajó también en otras dos series de
televisión de Roberto Gómez Bolaños. "Chespirito" y "El Chapulín
Colorado". Las tres series tuvieron éxito internacional, incluídos
países de habla no hispana.

Su personaje más célebre

"Quico", luego llamado "Kiko" por problemas legales con el nombre,
representa un niño vestido de marinero de 9 años, mimado y
envidioso, grosero con sus amigos, pero con un gran corazón cuando
la ocasión lo amerita. Su verdadero nombre es Federico. Como la
mayoría de personajes creados por Roberto Gómez, se caracteriza por
su torpeza e ingenuidad. Es el hijo único de doña Florinda (Florinda
Meza) y perdió a su padre, un marino, en un naufragio.

La parte cómica que le impregnó a su personaje (y de su creación
personal), es la cantidad de gestos y expresiones curiosas propias
que le valieron un sitial muy destacado en el programa.

El ultimo programa con Quico

En 1978, Roberto y Carlos establecieron una batalla legal por los
derechos del personaje "Kiko", cuando éste decidió abandonar la
serie pero no el personaje.

De todos los actores que renunciaran al elenco, la de Villagrán fue la
más polémica, y nunca esclarecida en su totalidad. Luedo de salir al
aire dos episodios del Chavo del Ocho, y uno del Chapulín Colorado
en Acapulco a finales de 1978, deja de ser parte del programa en
forma definitiva, por una decisión personal.

Dichos episodios referidos tienen la memorable curiosidad de que allí
fue la única vez que se reunió la totalidad de los actores del elenco
original en un solo capítulo. Sólo en la filmación de El Chanfle,
estrenada al año siguiente, participaron todos ellos, pero en papeles
distintos al programa. También fue la única vez que el Chavo del Ocho
se filmó en exteriores. Nada presagiaba problemas a lo interno.

Sin embargo, y como otra curiosidad, estos episodios, (que para
muchos fue el principio del fin de El Chavo del Ocho), no fueron los
ultimos filmados con Carlos, sino que esta saga se grabó y se reservó
al final de la temporada de 1978 como una especie de despedida
hacia él.

Resulta profética la frase final del Chavo al final del segundo
programa de Acapulco “-Buenas noches vecindad”.

La serie solo sobrevivió como programa semanal una temporada más
(1979) a la partida de Carlos y a la posterior (solo unos meses
después) de Ramón Valdés, quien se fue años despues a trabajar
con su compañero y amigo en un proyecto similar fuera de México,
aunque actuaria fugazmente de nuevo con Roberto Gomez en 1981 La
introducción de nuevos personajes en el elenco y sacar la serie del
entorno habitual de la vecindad no evitaron la notable disminución de
la tele audiencia ni avivaron su interés. Gomez mantuvo la producción
del Chavo del Ocho como parte de su serie "Chespirito" por 11 años
más, hasta 1992 cuando lo cancela definitivamente.

La polémica salida de Quico

Declaraciones posteriores de Villagrán, de sus fans e incluso una
parte importante de la prensa, lo atribuyen a celos profesionales de
Roberto Gomez, en virtud de que el presonaje de Kiko era el más
popular y divertido de la serie. Era frecuente que las conferencias de
prensa se enfocaran en Carlos Villagán y que lo invitaran a grabar
discos y publicidad con su papel habitual.

Además rumores nunca confirmados, involucran a Villagrán en un
triángulo amoroso con Florinda Meza, que a su vez mantenía una
relación sentimenal de varios años con Chespirito.

Según la versión de Gomez Bolaños fueron simplemente diferencias
profesionales irreconciliables, y que él en ningún momento pretendió
ser el centro de atención del programa. De hecho habían episodios en
los que su personaje de El Chavo era más bien secundario. Nunca se
refirió a problemas de otra índole que causaran escándalo y siempre
afirmó que más bien fue Carlos el que renunció a seguir.

Sea como sea, Villagrán fue vetado por el uso del nombre y el
personaje, por lo que decidió emigrar a otros países representando
su mismo papel.

Otros programas

Carlos no volvió a interpretar otro personaje bajo la direcciòn de
Chespirito para la TV, aunque por contratos adquiridos previamente,
Villagrán apareció en 1979 con el papel de "Valentino" en la película
"El Chanfle". Escrita y protagonizada por Chespirito y que fue dirigida
por Enrique Segoviano. Sería la última vez en la que actuarían juntos.

Más tarde, trabajó en Venezuela en varios programas: "El Niño de
papel" (1981), "Kiko Botones" (1981). "Federrrico" (1982), "Las nuevas
aventuras de Federrrico" (1983) y "El circo de monsieur Cachetón".
Estas series no tuvieron el mismo éxito que "El chavo".

La empresa mexicana Tele-Rey, le ofreció en 1987 la serie "¡Ah, qué
Kiko!". Chespirito no pudo evitar que usara el nombre del personaje en
la nueva serie porque el nombre se escribía de otra manera. Por otro
lado, no duró mucho tiempo debido a la inesperada muerte de su
compañero de trabajo Ramón Valdés, quien había sido su compañero
también en las otras series de Chespirito.

Después, Carlos fundó un circo (como muchos de sus otros
compañeros de serie). "El circo de Kiko", que llevó por varios países
de Latinoamérica.

La reconciliación

En el año 2000, en un especial de El Chavo del Ocho, se logró la
reconciliación entre Carlos Villagrán y Roberto Gómez Bolaños
después de 22 años. Esto fue una noticia muy agradable y entrañable
para todos los presentes en el aniversario (que eran todos los
personajes de la serie menos Ramón Valdés fallecido el 1988, al cual
se le hizo un homenaje y a Angelines Fernández, que falleció en 1994.

Actualmente, se encuentra radicado en el barrio de Palermo Soho de
la ciudad de Buenos Aires, Argentina y va viajando por Latinoamérica
con su circo.

Roberto Gomez ha establecido batallas legales con los antiguos
actores del Chavo del Ocho para evitar que usen los personajes del
programa sin su consentimiento. Ésta es una de las razones por las
que Villagrán se mudó a dicho pais, donde puede usar el nombre de
Kiko ya que Chespirito no tiene derechos de autor en Argentina.





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