Tiago Correa es Franco
18 años. Hijo de padres separados, vive con Sergio. Heredó
de su padre la rebeldía a la autoridad, aunque es también el
eje moral de la historia. Suele tomar las decisiones correctas,
aunque más de alguna vez se equivoca. Está en cuarto medio.
Su pasión es ser DJ. Se enamora de Gloria, pero al sentirse
desamado rompe con ella. En el fondo, sigue queriéndola.
Noticias
Tiago Correa: Chilevisión es un desafío mayor que estar en
TVN
"Sostener un protagónico es algo a lo que tengo mucho
respeto", afirmó el actor Tiago Correa, quien debuta con
personaje principal de una teleserie. En Entre Nueve y Una, el
artista agregó que irse a CHV "me desafiaba mucho más que
seguir en TVN, donde todo es más tranquilo".
Tiago Correa
Su papel en la teleserie de Chilevisión “Vivir con 10” y sus
recientes apariciones en el cine, lo han convertido en uno de
los actores más cotizados del momento y una de las grandes
promesas del espectáculo nacional. A continuación
presentamos la entrevista exclusiva que Tiago concedió a Gay
Magazine.
¿En qué momento supiste que la actuación era lo tuyo?
Bueno al principio no sabía que iba a estudiar actuación, tenía
ganas de estudiar psicología, como gran parte de los actores
y después descubrí que me gustaba mucho la danza, me
gustaba mucho el “circo del sol” entonces empecé a averiguar
acerca de eso pero en chile no había ninguna escuela. Me
gustaba la danza pero sabía que no sería bailarín, me
gustaba el circo pero tampoco quería trabajar en un circo.
Entonces me atraía el vínculo entre la escuela francesa que
creó el teatro del sol, muy similar al circo y Jacques Lecoq
tenía una escuela acá en chile y yo fui pensando que iba a
llegar a algo similar al circo del sol pero en realidad fue algo
nada que ver, era otra cosa, era actuación pura sin piruetas,
malabares ni nada de eso, es un teatro más físico y
psicológico. Y de ahí no sabía para dónde seguir, sino hacía
teatro así que tomé una decisión, puse todas las alternativas
sobre la mesa, pero no es que siempre haya querido ser actor.
De hecho me metí a los cursos de actuación en el colegio
porque era obligatorio y tenía que ir igual, pero lo pasaba
pésimo me cargaba porque tenía un cuento con el lenguaje ya
que yo venía llegando de otro país, a mí me costó aprender el
castellano unos 6 o 7 meses, entonces tenía que aprender a
hablar y me costaba mucho, me equivocaba al escribir, era
muy callado en esa época.
¿Qué tal ha sido tu experiencia en el cine, comparado con la
televisión?
Yo prefiero separar ambas cosas, en televisión el formato que
más me atrae es el de las series, la teleserie la encuentro
muy interesante sobre todo el impacto social que tiene, eso
es lo que me cautiva y uno puede inculcar muchos valores y
antivalores también. Pero es muy difícil en cuanto a la
actuación, sostener un personaje por ocho meses sin
aburrirse, creando una línea de evolución para que sea
interesante y no quede demasiado plano, ya que muchas
veces los guionistas están apurados y el actor llega y dice los
textos, pero no se fija y el guionista también puede
equivocarse dentro de esa línea por lo que hay que estar
siempre atento.
En teleseries me ha costado un poco y no es lo más cómodo
por el tiempo de la actuación, es mucho más acelerada e
histriónica, en cambio en una serie hay más tiempo para
ensayar, es más parecido al cine hay cambios de cámara y
todo lo relacionado con el romanticismo de la filmación que
es lo que me gusta. Pero bien, a veces me aburro un poco
como muchos.
También hay que separar los formatos en cuanto al público.
En este sentido hay una diferencia enorme en cuanto al
lenguaje audiovisual de las teleseries aquí y en argentina que
acepta el público. El lenguaje de los realizadores puede ser
parecido pero la gente que recibe el producto, el público de
las teleseries acá o en argentina es muy distinto, por lo que
no puedes esperar tener el mismo producto y con el mismo
resultado. “Huaiquimán y Tolosa” es el lenguaje que le gusta
al chileno, “Geografía del deseo”, “Bienvenida realidad” son
productos que lograron traspasar lo clásico de la televisión.
Por otro lado siempre me ha gustado más el cine que la
televisión, el cine ha sido una experiencia súper bonita. Tuve
la suerte de ser llamado para hacer “Machuca” un papel
increíble, aunque no estaba de acuerdo con su ideología era
un papel muy lindo de hacer, muy interesante como actor. Y
también fue una demostración a mí mismo y los demás de lo
que realmente podía hacer y la gente en general en el medio
me recibió muy bien, además era una producción enorme
donde había muchas “Lucas”, donde todo era perfecto y si te
citaban a las 08:45 a peinado tu entrabas a esa hora y tenían
todo calculado, era una máquina perfecta, entonces era un
agrado estar metido ahí, en una historia que representaba
una época determinada,… fue muy entretenido.
Lo siguiente que hice fueron las películas “Fiesta Patria” y
“Rojo” al mismo tiempo… con “Fiesta Patria” como es un cine
independiente chileno, con poca plata, pocos equipos
técnicos y algunos actores que todavía estaban estudiando o
haciendo la práctica había que ser mucho más “romántico”, y
era otra experiencia, costó mucho más.
En “Rojo” fue otra cosa, aunque había más presupuesto, se
podían pedir más cosas. Además estaba el monstruo de TVN
detrás del proyecto, que también busca un resultado y más
que calidad se pretende seguir explotando un producto que es
Rojo.
¿Tuviste que pasar por algún entrenamiento especial para
esa película?
NO, precisamente por eso me llamaron a mí, como sabían
que tenía experiencia como bailarín, bailaba flamenco y
además me muevo bien. También porque el director de
coreografía de la película me conocía desde hace mucho
tiempo, entonces por ahí hubo un poco más de tranquilidad
respecto a mi desempeño, porque la verdad llegué tres días
antes de empezar el rodaje.
Esos tres días ensayé 3 horas diarias con ellos para aprender
las coreografías pero nada más.
¿Te consideras un ejemplo para otros jóvenes?
No… o sea ojala que no. Obviamente en algún momento de
mi carrera me pasé el rollo. Pero me di cuenta que ese no es
mi problema, yo tengo que ser yo y si en algún momento
alguien me quiere tomar de ejemplo tiene que saber que hay
cosas buenas y malas que tengo, pero me cuesta pensar en
eso. Creo que eso se da más en el caso de los deportistas
como Zamorano. No se, pero en general creo que es para
gente más interesante, o sea a mi edad siendo tan joven
espero no ser ejemplo, espero que los ejemplos en chile
sean, actoralmente hablando, un Daniel Muñoz por ejemplo,
esos referentes.
Uno hace comunicación, entonces hay que aceptar que lo que
se haga va a repercutir pero tampoco hay que dejar de ser
uno. Igual creo que a todos nos pasa cuando vamos partiendo
en esto, en el momento en que te empiezan a mirar mucho
más uno se siente súper invadido, una violación monstruosa
a la privacidad y que nuca más acaba, pero hay que aceptarla
y en ese proceso de aceptación algunos te miran con odio y
otros con admiración.
¿Cómo enfrentas la idea de ser un símbolo sexual?
Yo creo que la clave es la “atribución”, porque lo de símbolo
sexual no es una persona sino un arquetipo social que hay
que llenar, y ese alguien varia con el tiempo, ya que al
principio uno es joven pero va cambiando y después uno será
el galán de las señoras. Entonces no es que yo lo sea, sino
que la gente lo dice y te dan la posibilidad de entrar a ese
arquetipo, aunque obvio si alguien te tira un piropo es
entretenido.
Profesionalmente a los actores que se les atribuye ese rol se
les dificulta hacer papeles normales, ya que el cuento del
héroe les hace caer siempre en roles protagónicos… pero ya
nadie quiere el héroe perfecto, la gente prefiere personajes
que tengan sus quebraduras o limitaciones, pero que a la vez
sea correcto y que inculque valores, pero es difícil de hacer.
Brad Pitt por ejemplo es un gran actor que entra y sale cuando
quiere de ese estereotipo y que a veces es el malo, el bueno o
el loco.
¿De qué manera la fama ha afectado tu vida personal?
Principalmente ahora hay ciertas cosas en que ya no se
pueden hacer en público, por ejemplo si quiero darle un beso
a mi novia no se puede hacer tan relajadamente en la mitad
de la calle cuando a uno le den ganas, porque habrá alguien
que saque fotos con celular y después aparecerán las fotos
en todos lados, se va a llenar de videos y lo van a llevar a los
programas de farándula, etc.
Sobre todo lo que a mi más me ha llamado la atención de
esto, es que muchos amigos, familiares y conocidos ayudan a
perpetuar este mito de que la fama te cambia, entonces
empiezan a reaccionar a ti en base a sus propios prejuicios.
Yo lo digo porque tengo amigos que empezaron antes en la
televisión y yo los prejuicié a ellos primero, en un momento yo
dije no… si logro mantener lo mismo que tenía de antes con
él no va a pasar eso, pero también tiene que ver con él y
conmigo, debo ser capaz de recibirlo igual que antes y no
cambiará la relación sólo porque sale en la tele.
Como dije antes, a mi también me ha pasado a nivel de
familia, y con algunos amigos, y bueno… es una lata cuando
eso ocurre.
¿Cuál es el papel que más te ha gustado hasta ahora?
Yo creo que el de Pablo en Machuca es uno de los papeles
más lindos que me ha tocado y más difícil de hacer, también
el que estoy haciendo ahora en Hamelin, todavía está dentro
del 20% del proceso de trabajarlo pero como libreto ya es una
joya y lo que pretendo es aportar un poco más y no quedarme
sólo con eso.
¿Tienes algún papel soñado o que te hubiera gustado hacer?
Bueno… hay millones de papeles que me hubiera gustado
hacer pero, me encantaría hacer Hamlet, es algo romántico
que todo actor quiere hacer, mucho más que Romeo incluso,
por el conflicto interno que tiene el personaje. En cuanto a cine
me gusta mucho el papel de Robert de Niro en Taxi Driver.
¿Tienes algún libro o película favorita?
Libros que me gustan hay dos, “El Perfume” que me dio una
pena enorme que haya salido ahora en cine porque yo
pretendía algún día hacer algo así, y el otro es “El libro de las
Ilusiones” de Paul Auster que también es uno de los más
lindos que he leído.
En cuanto a película “Amores Perros” me encanta, o
“Réquiem por un sueño”, “La Lista de Schindler” también me
gusta… pero no se, hay tantas películas que resulta difícil
elegir.
¿Hay algún actor nacional o extranjero que te sirva de
modelo?
En cuanto al cine extranjero el mayor referente está en
Hollywood ¿no?, ahí puede ser Brad Pitt por lo mismo que
hablamos antes, Javier Bardem, y Gerard Depardieu serían
más mi onda… Y acá en chile uno de mis ejemplos más
grandes yo creo que es Daniel Muñoz y de los jóvenes, Néstor
Cantillana para mí siempre ha sido un ejemplo del cual uno
siempre puede aprender y no parar de aprender. Uno dice él
es tan chico y es un monstruo ahora, cuando tenga la edad de
Héctor Noguera, Néstor va a ser una eminencia.
¿Si te ofrecieran hacer un papel gay cómo lo enfrentarías?
Me encantaría, es uno de mis grandes deseos es hacer un
buen papel gay. He hecho algunos en obras de teatro y cortos,
pero me encantaría. Lo abordaría sacando todos los
prejuicios que uno tiene al crear ese tipo de personajes, y ser
lo más fiel a la realidad. Tratando también de no imponer
referentes femeninos, sino que buscar la forma de potenciar y
expresar mi femineidad, a través de mi masculinidad. Porque
lo que suele pasar cuando uno observa personas gay como
referentes para hacer un papel, se confunden lo gestos como
femeninos pero tratando de sacar los prejuicios al respecto y
ojala lograrlo porque igual es difícil.
¿Eres feliz en éste momento de tu vida? ¿Por qué?
Soy feliz porque estoy sano, tengo la suerte de tener 25 años y
mucho tiempo por delante, de tener todo lo que he hecho en el
cuerpo, de estar haciendo dos obras de teatro con excelentes
críticas de todo el mundo y de la gente que habitualmente
destroza las obras chilenas. Tanto en Capote como en
Hamelin nos han alabado mucho, los comentarios que han
salido nos ha dejado muy bien parados, estoy cumpliendo
mis sueños… a mi me dicen “¡No querías actuar, bueno ahí
tienes!”, de jueves a domingo desde las nueve de la mañana
hasta las once de la noche a veces.
Estoy aprendiendo y feliz de trabajar con la gente que tengo al
lado, haber pasado por la mano de Daniel Muñoz que los
pocos meses que trabajé con él fue una verdadera escuela
para mi, todo eso constituyen momentos felices.
En cuanto a mi vida personal… eso no lo van a saber nunca.
¿Si te ofrecieran trabajar afuera, pero tuvieras que irte
definitivamente de chile lo harías?
Sí, yo no tengo ninguna amarra con Chile o con la mamá, que
es típico del chileno por ese arraigamiento que existe. Yo lo
más que he estado fuera de Chile son seis meses y
obviamente quería volver a trabajar. Soy súper trabajólico.
Estando en el extranjero yo decía, me tengo que ir, tengo que
actuar ya no aguanto más… entonces en cuanto me salió un
proyecto me vine de inmediato. Pero si me sale un proyecto
para hacer una obra en Tailandia o a Irán… ¡me voy feliz!
¿Cuáles son tus proyectos a largo plazo?
Por ahora no tengo nada definido. Yo creo que siempre voy a
estar actuando pero no sé por cuanto más tiempo voy a seguir
enamorado de este oficio, ojala que un buen rato más. Por
ahora estoy feliz, obviamente que uno se cuestiona y pasa por
diversas crisis vocacionales… respecto a si uno logra ser lo
que pretende ser en esta carrera, ahí están las crisis, en
cuanto a lo que te falta para alcanzar tus metas. Voy a seguir
actuando un buen rato, hay algunos proyectos pero nada
definido, me gustaría seguir avanzando en el cine, la
televisión, hacer más series, el teatro.
También me gustaría mucho dirigir, yo cuando estaba en la
escuela más que actuar hacía de director, pero cuando salí
quise aprovechar un poco más la actuación ya que no he
estado tanto ahí y me pasaba que a veces no sabia cómo
decirle a los actores cómo hacer las cosas que tenía en la
cabeza porque yo no lo había hecho tampoco. Aunque los
mejores directores son los que han actuado antes, eso no se
da siempre, Andrés Wood por ejemplo nunca ha actuado pero
para mi es impactante lo bien que dirige. Matías Stagnaro que
estuvo conmigo en “Bienvenida realidad” ha hecho varias
series en Chile y también es muy bueno.
¿Qué cosas te gustaría cambiar de la industria?
Los pelambres, la farándula… no me gusta mucho eso. Me
gustaría que el sector privado tuviera más confianza, que la
censura se acabara de verdad que cada uno elija lo que
realmente quiera hacer. Considero que es una contradicción
tan enorme con el libre mercado en que vivimos, que uno no
pueda contar lo que quiera o qué la gente no pueda ver lo que
quiera.


Bienvenida Realidad