Calentamiento global

Sinopsis

El clima siempre ha variado, el problema del cambio
climático es que en el último siglo el ritmo de estas
variaciones se ha acelerado de manera anómala, a tal
grado que afecta ya la vida planetaria . Al buscar la causa
de esta aceleración, algunos científicos encontraron que
existe una relación directa entre el calentamiento global o
cambio climático y el aumento de las emisiones de gases
de efecto invernadero (GEI), provocado principalmente por
las sociedades industrializadas.
Un fenómeno preocupa al mundo: el calentamiento global
y su efecto directo, el cambio climático, que ocupa buena
parte de los esfuerzos de la comunidad científica
internacional para estudiarlo y controlarlo, porque, afirman,
pone en riesgo el futuro de la humanidad.



















¿Por qué preocupa tanto? Destacados científicos coinciden
en que el incremento de la concentración de gases efecto
invernadero en la atmósfera terrestre está provocando
alteraciones en el clima. Coinciden también en que las
emisiones de gases efecto invernadero (GEI) han sido muy
intensas a partir de la Revolución Industrial, momento a
partir del cual la acción del hombre sobre la naturaleza se
hizo intensa.



Originalmente, un fenómeno natural

El efecto invernadero es un fenómeno natural que permite
la vida en la Tierra. Es causado por una serie de gases
que se encuentran en la atmósfera, provocando que parte
del calor del sol que nuestro planeta refleja quede
atrapado manteniendo la temperatura media global en
+15º centígrados, favorable a la vida, en lugar de -18 º
centígrados, que resultarían nocivos.

Así, durante muchos millones de años, el efecto
invernadero natural mantuvo el clima de la Tierra a una
temperatura media relativamente estable y permitía que se
desarrollase la vida. Los gases invernadero retenían el
calor del sol cerca de la superficie de la tierra, ayudando a
la evaporación del agua superficial para formar las nubes,
las cuales devuelven el agua a la Tierra, en un ciclo vital
que se había mantenido en equilibrio.

Durante unos 160 mil años, la Tierra tuvo dos periodos en
los que las temperaturas medias globales fueron
alrededor de 5º centígrados más bajas de las actuales. El
cambio fue lento, transcurrieron varios miles de años para
salir de la era glacial. Ahora, sin embargo, las
concentraciones de gases invernadero en la atmósfera
están creciendo rápidamente, como consecuencia de que
el mundo quema cantidades cada vez mayores de
combustibles fósiles y destruye los bosques y praderas,
que de otro modo podrían absorber dióxido de carbono y
favorecer el equilibrio de la temperatura.

Ante ello, la comunidad científica internacional ha alertado
de que si el desarrollo mundial, el crecimiento demográfico
y el consumo energético basado en los combustibles
fósiles, siguen aumentando al ritmo actual , antes del año
2050 las concentraciones de dióxido de carbono se habrán
duplicado con respecto a las que había antes de la
Revolución Industrial. Esto podría acarrear consecuencias
funestas para la viva planetaria.


Calentamiento global es un término utilizado
habitualmente en dos sentidos:
Es el fenómeno observado en las medidas de la
temperatura que muestra en promedio un aumento en la
temperatura de la atmósfera terrestre y de los océanos en
las últimas décadas.
Es una teoría que predice, a partir de proyecciones
basadas en simulaciones computacionales, un
crecimiento futuro de las temperaturas.
La denominación "calentamiento global" suele utilizarse
habitualmente considerando implicitamente la influencia
de la actividad humana. Esta variante antropogénica de la
teoría predice que el calentamiento global continuará si lo
hacen las emisiones de gases de efecto invernadero. El
IPCC asegura que "la mayor parte del calentamiento
observado en los últimos 50 años, es atribuible a la
actividad humana" Ciertas simulaciones indican que la
principal causa del componente de calor inducido por los
humanos se debe al aumento de dióxido de carbono, gas
de efecto invernadero (otros gases de efecto invernadero
son el vapor de agua o el metano). Sin embargo existen
algunas discrepancias al respecto de que el dióxido de
carbono sea el principal gas que influencie este efecto o de
que sea el efecto invernadero el único que puede provocar
este calentamiento global.

La temperatura del planeta ha venido elevándose desde
mediados del siglo XIX, cuando se puso fin a la etapa
conocida como la pequeña edad de hielo.


Predicciones basadas en diferentes modelos del
incremento de la temperatura media global respecto de su
valor en el año 2000.Algunas veces se utiliza la
denominación cambio climático, que designa a cualquier
cambio en el clima. Para indicar la existencia de influencia
humana se utiliza el término cambio climático
antropogénico.

Calentamiento global y efecto invernadero no son
sinónimos. El efecto invernadero acrecentado por la
contaminación puede ser, según algunas teorías, la causa
del calentamiento global observado.

Aunque la discusión se centra en la temperatura, el
calentamiento global o cualquier tipo de cambio climático
implica cambios en otras variables: las lluvias globales y
sus patrones, la cobertura de nubes y todos los demás
elementos del sistema atmosférico. La complejidad del
problema y sus múltiples interacciones hacen que la única
manera de evaluar estos cambios sea mediante el uso de
modelos computacionales que intentan simular la física de
la atmósfera y del océano y que tienen una precisión muy
limitada debido al desconocimiento actual del
funcionamiento de la atmósfera.

El cuerpo multigubernamental y científico encargado de su
análisis global es el Panel Intergubernamental del Cambio
Climático (IPCC, por sus siglas en inglés de Inter-
Governmental Panel on Climate Change) dependiente de
la ONU. Una de las consecuencias más notables de su
trabajo es el Protocolo de Kyoto, que promueve una
reducción de emisiones contaminantes (principalmente
gases de efecto invernadero) por parte de los países
industrializados. El protocolo ha sido tachado en ciertas
ocasiones de injusto, ya que el incremento de las
emisiones tradicionalmente está asociado al desarrollo
económico, con lo que las naciones a las que más
afectaría el cumplimiento de este protocolo podrían ser
aquellas zonas menos desarrolladas.

Registros de temperatura  
Temperatura media terrestre en el período 1900 - 2004.El
período sobre el que el calentamiento puede observarse
varía según el enfoque. En ocasiones desde la Revolución
Industrial, otras desde el comienzo de un registro histórico
global de temperatura alrededor de 1860; o sobre el siglo
XX, o los 50 años más recientes.

Es de reseñar que muchos gráficos empleados para
mostrar el calentamiento empiezan en 1970, cuando
comienza a subir de nuevo la temperatura después de 36
años de descenso medio, a pesar de que durante los años
posteriores a la Segunda Guerra Mundial es cuando
empezó el importante aumento de emisión de los gases
de efecto invernadero. Época ésta que coincide con la
alarma por un posible oscurecimiento global o
enfriamiento global a finales del siglo XX  La década más
calurosa del pasado siglo XX fue precisamente la de los
años 30.

En los últimos 20.000 años el suceso más importante es
el final de la Edad de Hielo, hace aproximadamente 12.000
añosDesde entonces, la temperatura ha permanecido
relativamente estable, aunque con varias fluctuaciones
como, por ejemplo, el Período de Enfriamiento Medieval o
Pequeña Edad del Hielo. Según el IPCC, durante el siglo
XX la temperatura promedio de la atmósfera se incrementó
entre 0,4 y 0,8 ºC.

Las temperaturas en la troposfera inferior se han
incrementado entre 0,08 y 0,22 ºC por decenio desde 1979
[cita requerida]. El aumento de la temperatura no sigue una
ley lineal, sino que presenta fluctuaciones debidas a la
variabilidad natural, siendo la más notable de ellas el
fenómeno de El Niño. Durante el mismo periodo las
temperaturas en la superficie terrestre muestran un
incremento de aproximadamente 0,15 ºC por decenio


Teorías y objeciones  [editar]El debate ha sobrepasado el
ámbito científico y ha llegado al debate público. Algunos
políticos llegan a convertirlo en tema de sus campañas
electorales, como Al Gore (autor de Earth in the Balance
("La Tierra en juego")).

Muchas de las teorías del calentamiento global son motivo
de controversia. Existe un debate social y político sobre la
cuestión de si existe consenso científico suficiente para
justificar una acción internacional concertada para
aminorar sus efectos.

Los defensores de la teoría del calentamiento global por
causas antropogénicas expresan una amplia gama de
opiniones, aunque la posición mayoritaria es la defendida
por el IPCC, que culpa a la actividad industrial y pide la
disminución de emisiones de gases de efecto invernadero
Algunos científicos simplemente reconocen como datos
observables los incrementos de temperatura.

Otros apoyan medidas como el Protocolo de Kioto sobre el
cambio climático, que intentan tener cierto efecto sobre el
clima futuro y llevar a cabo otras medidas posteriormente.
Estos piensan que el daño medioambiental tendrá un
impacto tan serio que deben darse pasos inmediatamente
para reducir las emisiones de CO2, a pesar de los costos
económicos para las naciones. Por ejemplo Estados
Unidos, que produce mayores emisiones de gases de
efecto invernadero que cualquier otro país, en términos
absolutos, y es el segundo mayor emisor per cápita
después de Australia.

Los economistas también han alertado de los efectos
desastrosos que tendrá el cambio climático sobre la
economía mundial con reducciones de hasta un 20% en el
crecimiento, cuando las medidas para evitarlo no
sobrepasarían el 1% Los daños económicos predichos
provendrían principalmente del efecto de las catástrofes
naturales, con cuantiosas pérdidas de vidas humanas, por
ejemplo en Europa

También existen científicos y autores ecoescépticos, como
Bjørn Lomborg, que ponen en duda el calentamiento
global, basándose en los mismos datos usados por los
defensores del calentamiento global. Estos defienden que
no están demostradas las teorías que predicen el
incremento futuro de las temperaturas, argumentando que
las diferencias del índice de calentamiento en el próximo
siglo entre los diferentes modelos informáticos es de más
del 400% (a pesar de que en esta horquilla de variación
siempre se recogen aumentos significativos). Estos
científicos han sido acusados de estar financiados por
consorcios petroleros o presionados por sus fuentes de
financiación públicas como el gobierno de los EEUU [8].
Pero el mismo argumento puede utilizarse para los
científicos que defienden la postura contraria, que podrían
estar financiados por los grupos de presión ecologistas
[cita requerida] (de una capacidad económica infinitamente
menor que los anteriores[cita requerida] ) o por la industria
nuclear[cita requerida] .


Los cálculos de Wigley  [editar]T.M.L. Wigley, del NCAR[9],
publicó en 1998[5] los resultados de la aplicación de un
modelo climático a los efectos del Protocolo de Kioto,
distinguiendo tres casos en el comportamiento de los
países del anexo B del protocolo (los industrializados):

que el cumplimiento del protocolo fuera seguido por una
sujeción a sus límites, pero sin nuevas medidas de
reducción;
que el protocolo fuera cumplido, pero no seguido de
ninguna limitación (sino de lo que se llama en inglés
bussiness as usual);
que el protocolo, una vez cumplido, se continuara con una
reducción de las emisiones del 1% anual.
Las reducciones del calentamiento previsto por el modelo
para 2050 (2,5°C) eran respectivamente 0,11-0,21°C
(aproximadamente 6%), 0,06-0,11°C (3%) y alrededor de
0,35°C (14%). En todos los casos los resultados son muy
modestos. Los llamados escépticos se atuvieron al
segundo caso (3% de 2,5°C, es decir, 0,7°C) y lo
esgrimieron sistemáticamente como prueba de la
inutilidad del protocolo de Kioto. Fue usado por ejemplo, en
el Congreso de Estados Unidos, aún bajo administración
Clinton, para parar la adhesión a Kioto.[6] Wigley es citado
por los opuestos a cualquier regulación para declarar que
el protocolo de Kyoto es innecesario, por inútil, en contra de
la conclusión del propio Wigley para quien es insuficiente,
pero aún así es «importante como primer paso hacia la
estabilización del sistema climático.»[5] El propio Wigley ha
revisado la cuestión en un trabajo más reciente,[7]
concluyendo que «para estabilizar las temperaturas
medias globales, necesitamos finalmente reducir las
emisiones de gases de invernadero muy por debajo de los
niveles actuales».


Teorías que intentan explicar los cambios de temperatura  
[editar]El clima varía por procesos naturales tanto internos
como externos. Entre los primeros destacan las emisiones
volcánicas, y otras fuentes de gases de efecto invernadero
(como por ejemplo el metano emitido en las granjas
animales). Entre los segundos pueden citarse los cambios
en la órbita de la Tierra alrededor del Sol (Teoría de
Milankovitch) y la propia actividad solar.

Los especialistas en climatología aceptan que la Tierra se
ha calentado recientemente (El IPCC cita un incremento de
0.6 ± 0.2 °C en el siglo XX). Más controvertida es la posible
explicación de lo que puede haber causado este cambio.
Tampoco nadie discute que la concentración de gases
invernadero ha aumentado y que la causa de este aumento
es probablemente la actividad industrial durante los
últimos 200 años.

También existen diferencias llamativas entre las
mediciones realizadas en las estaciones meteorológicas
situadas en tierra (con registros en raras ocasiones
comenzados desde finales del siglo XIX y en menos
ocasiones todavía de una forma continuada) y las medidas
de temperaturas realizadas con satélites desde el espacio
(todas comenzadas a partir de la segunda mitad del siglo
XX). Estas diferencias se han achacado a los modelos
utilizados en las predicciones del aumento de temperatura
existente en el entorno de las propias estaciones
meteorológicas debido al desarrollo urbano (el efecto
llamado Isla de calor). Dependiendo del aumento predicho
por estos modelos las temperaturas observadas por estas
estaciones serán mayores o menores (en muchas
ocasiones incluso prediciendo disminuciones de las
temperaturas).


Teoría de los gases invernadero  [editar]
Concentración de dióxido de carbono en los últimos
417.000 años. La parte roja indica la variación a partir de
1800.La hipótesis de que los incrementos o descensos en
concentraciones de gases de efecto invernadero pueden
dar lugar a una temperatura global mayor o menor fue
postulada extensamente por primera vez a finales del s. XIX
por Svante Arrhenius, como un intento de explicar las eras
glaciales. Sus coetáneos rechazaron radicalmente su
teoría.

La teoría de que las emisiones de gases de efecto
invernadero están contribuyendo al calentamiento de la
atmósfera terrestre ha ganado muchos adeptos y algunos
oponentes en la comunidad científica durante el último
cuarto de siglo. El IPCC, que se fundó para evaluar los
riesgos de los cambios climáticos inducidos por los seres
humanos, atribuye la mayor parte del calentamiento
reciente a las actividades humanas. La Academia Nacional
de Ciencias de Estados Unidos (National Academy of
Sciences, NAC) también respaldó esa teoría. El físico
atmosférico Richard Lindzen y otros escépticos se oponen
a aspectos parciales de la teoría.

Hay muchos aspectos sutiles en esta cuestión. Los
científicos atmosféricos saben que el hecho de añadir
dióxido de carbono CO2 a la atmósfera, sin efectuar otros
cambios, tenderá a hacer más cálida la superficie del
planeta. Pero hay una cantidad importante de vapor de
agua (humedad, nubes) en la atmósfera terrestre, y el agua
es un gas de efecto invernadero. Si la adición de CO2 a la
atmósfera aumenta levemente la temperatura, se espera
que más vapor de agua se evapore desde la superficie de
los océanos. El vapor de agua así liberado a la atmósfera
aumenta a su vez el efecto invernadero (El vapor de agua
es un gas de invernadero más eficiente que el CO2. A este
proceso se le conoce como la retroalimentación del vapor
de agua (water vapor feedback en inglés). Es esta
retroalimentación la causante de la mayor parte del
calentamiento que los modelos de la atmósfera predicen
que ocurrirá durante las próximas décadas. La cantidad de
vapor de agua así como su distribución vertical son claves
en el cálculo de esta retroalimentación. Los procesos que
controlan la cantidad de vapor en la atmósfera son
complejos de modelar y aquí radica gran parte de la
incertidumbre sobre el calentamiento global.

El papel de las nubes es también crítico. Las nubes tienen
efectos contradictorios en el clima. Cualquier persona ha
notado que la temperatura cae cuando pasa una nube en
un día soleado de verano, que de otro modo sería más
caluroso. Es decir: las nubes enfrían la superficie
reflejando la luz del Sol de nuevo al espacio. Pero también
se sabe que las noches claras de invierno tienden a ser
más frías que las noches con el cielo cubierto. Esto se
debe a que las nubes también devuelven algo de calor a la
superficie de la Tierra. Si el CO2 cambia la cantidad y
distribución de las nubes podría tener efectos complejos y
variados en el clima y una mayor evaporación de los
océanos contribuiría también a la formación de una mayor
cantidad de nubes.

A la vista de esto, no es correcto imaginar que existe un
debate entre los que "defienden" y los que "se oponen" a la
teoría de que la adición de CO2 a la atmósfera terrestre
dará como resultado que las temperaturas terrestres
promedio serán más altas. Más bien, el debate se centra
sobre lo que serán los efectos netos de la adición de CO2,
y en si los cambios en vapor de agua, nubes y demás
podrán compensar y anular este efecto de calentamiento.
El calentamiento observado en la Tierra durante los
últimos 50 años parece estar en oposición con la teoría de
los escépticos de que los mecanismos de autorregulación
del clima compensarán el calentamiento debido al CO2.

Los científicos han estudiado también este tema con
modelos computerizados del clima. Estos modelos se
aceptan por la comunidad científica como válidos
solamente cuando han demostrado poder simular
variaciones climáticas conocidas, como la diferencia entre
el verano y el invierno, la Oscilación del Atlántico Norte o El
Niño. Se ha encontrado universalmente que aquellos
modelos climáticos que pasan estos tests también
predicen siempre que el efecto neto de la adición de CO2
será un clima más cálido en el futuro, incluso teniendo en
cuenta todos los cambios en el contenido de vapor de
agua y en las nubes. Sin embargo, la magnitud de este
calentamiento predicho varía según el modelo, lo cual
probablemente refleja las diferencias en el modo en que
los diferentes modelos representan las nubes y los
procesos en que el vapor de agua es redistribuido en la
atmósfera.

Sin embargo, las predicciones obtenidas con estos
modelos no necesariamente tienen que cumplirse en el
futuro. Los ecoescépticos responden que las predicciones
contienen exageradas oscilaciones de más de un 400%
entre ellas, que hace que las conclusiones sean inválidas,
contradictorias o absurdas. Los ecólogos responden que
los escépticos no han sido capaces de producir un modelo
de clima que no prediga que las temperaturas se elevarán
en el futuro. Los escépticos discuten la validez de los
modelos teóricos basados en sistemas de ecuaciones
diferenciales, que son sin embargo un recurso común en
todas las áreas de la investigación de problemas
complejos difíciles de reducir a pocas variables, cuya
incertidumbre es alta siempre por la simplificación de la
realidad que el modelo implica y por la componente caótica
de los fenómenos implicados. Los modelos evolucionan
poniendo a prueba su relación con la realidad prediciendo
(retrodiciendo) evoluciones ya acaecidas y, gracias a la
creciente potencia de los ordenadores, aumentando la
resolución espacial y temporal, puesto que trabajan
calculando los cambios que afectan a pequeñas parcelas
de la atmósfera en intervalos de tiempo discretos.

Las industrias que utilizan el carbón como fuente de
energía, los tubos de escape de los automóviles, las
chimeneas de las fábricas y otros subproductos gaseosos
procedentes de la actividad humana contribuyen con cerca
de 22.000 millones de toneladas de dióxido de carbono
(correspondientes a 6.000 millones de toneladas de
carbón puro) y otros gases de efecto invernadero a la
atmósfera terrestre cada año. La concentración
atmosférica de CO2 se ha incrementado hasta un 31% por
encima de los niveles pre-industriales, desde 1750. Esta
concentración es considerablemente más alta que en
cualquier momento de los últimos 420.000 años, el
período del cual han podido obtenerse datos fiables a
partir de núcleos de hielo. Se cree, a raíz de una evidencia
geológica menos directa, que los valores de CO2
estuvieron a esta altura por última vez hace 40 millones de
años. Alrededor de tres cuartos de las emisiones
antropogénicas de CO2 a la atmósfera durante los últimos
20 años se deben al uso de combustibles fósiles. El resto
es predominantemente debido a usos agropecuarios, en
especial deforestación
Los gases de efecto invernadero toman su nombre del
hecho de que no dejan salir al espacio la energía que
emite la Tierra, en forma de radiación infrarroja, cuando se
calienta con la radiación procedente del Sol, que es el
mismo efecto que producen los vidrios de un invernadero
de jardinería. Aunque éstos se calientan principalmente al
evitar el escape de calor por convección.

El efecto invernadero natural que suaviza el clima de la
Tierra no es cuestión que se incluya en el debate sobre el
calentamiento global. Sin este efecto invernadero natural
las temperaturas caerían aproximadamente 30 ºC. Los
océanos podrían congelarse, y la vida, tal como la
conocemos, sería imposible. Para que este efecto se
produzca, son necesarios estos gases de efecto
invernadero, pero en proporciones adecuadas. Lo que
preocupa a los climatólogos es que una elevación de esa
proporción producirá un aumento de la temperatura debido
al calor atrapado en la baja atmósfera.

Los incrementos de CO2 medidos desde 1958 en Mauna
Loa muestran una concentración que se incrementa a una
tasa de cerca de 1.5 ppm por año. De hecho, resulta
evidente que el incremento es más rápido de lo que sería
un incremento lineal. El 21 de marzo del 2004 se informó
de que la concentración alcanzó 376 ppm (partes por
millón). Los registros del Polo Sur muestran un
crecimiento similar al ser el CO2 un gas que se mezcla de
manera homogénea en la atmósfera.


Teoría de la variación solar  

Se han propuesto varias hipótesis para relacionar las
variaciones de la temperatura terrestre con variaciones de
la actividad solar. La comunidad meteorológica ha
respondido con escepticismo, en parte, porque las teorías
de esta naturaleza han sufrido idas y venidas durante el
curso del siglo XX .

Sami Solanki, director del Instituto Max Planck para la
Investigación del Sistema Solar, en Göttingen (Alemania),
ha dicho

El Sol está en su punto álgido de actividad durante los
últimos 60 años, y puede estar ahora afectando a las
temperaturas globales. (...) Las dos cosas: el Sol más
brillante y unos niveles más elevados de los así llamados
"gases de efecto invernadero", han contribuido al cambio
de la temperatura de la Tierra, pero es imposible decir cuál
de los dos tiene una incidencia mayor.

Willie Soon y Sallie Baliunas del Observatorio de Harvard
correlacionaron recuentos históricos de manchas solares
con variaciones de temperatura. Observaron que cuando
ha habido menos manchas solares, la Tierra se ha
enfriado (Ver Mínimo de Maunder y Pequeña Edad de
Hielo) y que cuando ha habido más manchas solares, la
Tierra se ha calentado, aunque, ya que el número de
manchas solares solamente comenzó a estudiarse a partir
de 1700, el enlace con el período cálido medieval es, como
mucho, una especulación.

Las teorías han defendido normalmente uno de los
siguientes tipos:

Los cambios en la radiación solar afectan directamente al
clima. Esto es considerado en general improbable, ya que
estas variaciones parecen ser pequeñas.
Las variaciones en el componente ultravioleta tienen un
efecto. El componente UV varía más que el total.
Efectos mediados por cambios en los rayos cósmicos
(que son afectados por el viento solar, el cual es afectado
por el flujo solar), tales como cambios en la cobertura de
nubes.
Aunque pueden encontrarse a menudo correlaciones, el
mecanismo existente tras esas correlaciones es materia
de especulación. Muchas de estas explicaciones
especulativas han salido mal paradas del paso del tiempo,
y en un artículo "Actividad solar y clima terrestre, un análisis
de algunas pretendidas correlaciones" (Journal of
Atmospheric and Solar-Terrestrial Physics, 2003 p801–
812) Peter Laut demuestra que hay inexactitudes en
algunas de las más populares, notablemente en las de
Svensmark y Lassen (ver más abajo).


Variaciones en el ciclo solar.En 1991 Knud Lassen, del
Instituto Meteorológico de Dinamarca, en Copenhague, y
su colega Eigil Friis-Christensen, encontraron una
importante correlación entre la duración del ciclo solar y los
cambios de temperatura en el Hemisferio Norte.
Inicialmente utilizaron mediciones de temperaturas y
recuentos de manchas solares desde 1861 hasta 1989,
pero posteriormente encontraron que los registros del
clima de cuatro siglos atrás apoyaban sus hallazgos. Esta
relación aparentemente explicaba, de modo aproximado, el
80% de los cambios en las mediciones de temperatura
durante ese período. Sallie Baliuna, un astrónomo del
Centro Harvard-Smithsoniano para la astrofísica (Harvard-
Smithsonian Center for Astrophysics), se encuentra entre
los que apoyan la teoría de que los cambios en el Sol
"pueden ser responsables de los cambios climáticos
mayores en la Tierra durante los últimos 300 años,
incluyendo parte de la reciente ola de calentamiento global".

Sin embargo, el 6 de mayo de 2000 la revista New Scientist
informó que Lassen y el astrofísico Peter Thejil habían
actualizado la investigación de Lassen de 1991 y habían
encontrado que, a pesar de que los ciclos solares son
responsables de cerca de la mitad de la elevación de
temperatura desde 1900, no logran explicar una elevación
de 0,4 ºC desde 1980:

Las curvas divergen a partir de 1980 y se trata de una
desviación sorprendentemente grande. Algo más está
actuando sobre el clima. [...] Tiene las «huellas digitales»
del efecto invernadero.

Posteriormente, en el mismo año, Peter Stoff y otros
investigadores de Centro Hadley, en el Reino Unido,
publicaron un artículo en el que dieron a conocer el modelo
de simulación hasta la fecha más exhaustivo sobre el
clima del Siglo XX. Su estudio prestó atención tanto a los
agentes forzadores naturales (variaciones solares y
emisiones volcánicas) como al forzamiento antropogénico
(gases invernadero y aerosoles de sulfato). Al igual que
Lassen y Thejil, encontraron que los factores naturales
daban explicación al calentamiento gradual hasta
aproximadamente 1960, seguido posteriormente de un
retorno a las temperaturas de finales del siglo XIX, lo cual
era consistente con los cambios graduales en el
forzamiento solar a lo largo del siglo XX y la actividad
volcánica durante las últimas décadas.

Sin embargo, estos factores no podían explicar por sí solos
el calentamiento en las últimas décadas. De forma similar,
el forzamiento antropogénico, por sí solo, era insuficiente
para explicar el calentamiento entre 1910-1945, pero era
necesario para simular el calentamiento desde 1976. El
equipo de Stott encontró que combinando todos estos
factores se podía obtener una simulación cercana a la
realidad de los cambios de temperatura globales a lo largo
del siglo XX. Predijeron que las emisiones continuadas de
gases invernadero podían causar incrementos de
temperatura adicionales en el futuro "a un ritmo similar al
observado en las décadas recientes"


Otras hipótesis  
Se han propuesto otras hipótesis en el ámbito científico:

El incremento en temperatura actual es predecible a partir
de la teoría de las Variaciones orbitales, según la cual, los
cambios graduales en la órbita terrestre alrededor del Sol y
los cambios en la inclinación axial de la Tierra afectan a la
cantidad de energía solar que llega a la Tierra.
El calentamiento se encuentra dentro de los límites de
variación natural y no necesita otra explicación particular.
El calentamiento es una consecuencia del proceso de
salida de un periodo frío previo, la Pequeña Edad de Hielo
y no requiere otra explicación.
En ocasiones se atribuye el aumento en las medidas al
sesgo en la lectura de los termómetros de las Estaciones
Meteorológicas "inmersas" en las isla de calor que han
formado las edificaciones en las ciudades.
Algunos escépticos argumentan que la tendencia al
calentamiento no está dentro de los márgenes de lo que
es posible observar (dificultad de generar un promedio de
la temperatura terrestre para todo el globo debido a la
ausencia de estaciones meteorológicas, especialmente en
el océano, sensibilidad de los instrumentos a cambios de
unas pocas decenas de grados celsius), y que por lo tanto
no requiere de una explicación a través del efecto
invernadero.


El calentamiento global en el pasado  
Los geólogos creen que la Tierra experimentó un
calentamiento global durante el Jurásico inferior con
elevaciones medias de temperatura que llegaron a 5 ºC.
Las investigaciones efectuadas por la Universidad Abierta  
publicadas en la revista Geology (n.º 32, pág. 157–160,
2004indican que esto fue la causa de que se acelerase la
erosión de las rocas hasta en un 400%, un proceso en el
que tardaron 150.000 años en volver los valores de dióxido
de carbono a niveles normales. Posteriormente se produjo
también otro episodio de calentamiento global conocido
como Máximo termal del Paleoceno-Eoceno


Modelos climáticos  
Los modelos climáticos más recientes dan una buena
simulación de los cambios globales de temperatura en el
siglo XX. La simulaciones climáticas no atribuyen
inequívocamente el calentamiento que ocurrió desde 1910
hasta 1945 a variaciones naturales o a forzamientos
antropogénicos. Todos los modelos muestran que el
calentamiento habido entre 1975 y 2000 es en gran
medida antropogénico. Estas conclusiones dependen de
la exactitud de los modelos utilizados y de la correcta
estimación de los factores externos.

La mayoría de los científicos están de acuerdo en que hay
procesos climáticos importantes que están
incorrectamente explicados en los modelos climáticos,
pero no piensan que otros modelos mejores puedan
cambiar la conclusión sober el origen del calentamiento
global actual (fuente IPCC).

Los críticos puntualizan que hay defectos y factores
externos no especificados que no se han tenido en
consideración, y que podrían cambiar la conclusión del
IPCC. Algunos críticos no identificados dicen que las
simulaciones climáticas son incapaces de acomodar los
mecanismos de autorregulación del vapor de agua ni de
manejar nubes. Algunos efectos solares indirectos pueden
ser muy importantes y no han sido explicados por los
modelos (fuente The Skeptical Environmentalist.

El IPCC en Climate Change 2001: The Scientific Basis.
Cambridge, UK: Cambridge University Press, 2001, p774:
"En la investigación y la creación de modelos climáticos,
debemos reconocer que nos enfrentamos con un sistema
caótico no lineal, y por lo tanto las predicciones a largo
plazo de los estados climáticos futuros no son posibles".


Datos de Interés del Calentamiento Global  [editar]Según
un artículo publicado en enero del 2004, el calentamiento
global podría exterminar a una cuarta parte de todas las
especies de plantas y animales de la Tierra para el 2050.
Estudios realizados, muestran que la década de los
noventa, fue la más caliente en los últimos mil años.
En caso de que todo el hielo que forma el Inlandsis
antártico se fundiera, el nivel del mar aumentaría
aproximadamente 61 m; un aumento de sólo 6 m bastaría
para inundar a Londres y a Nueva York.
En nivel del dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera
podría duplicarse en los próximo 30 o 50 años.
Los países más afectados son los principales en
promover la reducción de emisión de los gases
invernadero
En 1984 el tamaño del hueco en la capa de ozono sobre la
Antártida era aproximadamente 7 millones de km², hoy
mayor a los 29 millones de km² (cuatro veces mayor).
La aceleración del flujo del hielo en regiones de
Groenlandia se estimó en 2000 que disminuye el volumen
de su inlandsis en 51 km³/año [16], aunque una
revaluación más reciente [17]sitúa el número en 150
km³/año. Parte del aumento se debe a una aceleración
reciente de la fusión de los glaciares periféricos, y se
estima que su contribución al aumento del nivel del mar ha
alcanzado en 2005 un valor 0,57 ± 0.1 mm/año.
Indonesia es el país con mayor número de mamíferos y
pájaros en peligro de extinción, 128 y 104 respectivamente.
En Estados Unidos se recupera sólo el 11% de los
residuos sólidos producidos, y en Europa Occidental es
del 30%.
Brasil fue entre 1990 y 2000 el país en el que hubo mayor
deforestación con 22.264 km²
Cinco de los 10 países que más deforestan se encuentran
en el continente africano.

Datos del IPCC en su 3er Informe de 2001

En relación a esta afirmación:

"Estudios realizados, muestran que la década de los
noventa, fue la más caliente en los últimos mil años"

, el IPCC dice exactamente:

A escala mundial, es muy probable(66-90%) que el
decenio del 1990 fuera el más cálido desde que se
dispone de registros instrumentales.


IPCC#Climate Change 2001: Synthesis Report
El IPCC afirma exactamente en Climate Change 2001:
Synthesis Report que:
Se proyecta que los glaciares y las capas de hielo
continúen su retirada generalizada durante el siglo XXI. Se
prevé que en el Hemisferio Norte disminuyan aún más la
capa de nieve, el permafrost, y la extensión del hielo
marino. Es posible que la placa de hielo antártica aumente
su masa, mientras que la de Groenlandia la pierda (véase
la Pregunta 4).

IPPC: cambios en la atmósfera, clima y sistema biológico
terrestre durante el siglo XX:
Temperatura media mundial de la superficie: aumento en
el 0,6 ± 0,2 ºC en el siglo XX; la superficie de la Tierra se ha
calentado más que los océanos (muy probable: 90-99%)
Temperatura en la superficie del Hemisferio Norte:
aumento durante el siglo XX más que en otro siglo de los
últimos 1.000 años; el decenio de 1990 ha sido el más
cálido del milenio (probable 66-90%).
Temperatura diurna de la superficie: disminución en el
período 1950-2000 en las zonas terrestres; las
temperaturas mínimas nocturnas han aumentado el doble
de las temperaturas máximas diurnas (probable 66-90%).

Climate Change 2001: Synthesis Report
Se entiende que los bosques y selvas naturales que
conocemos como paraísos salvajes han sido siempre la
impronta del cultivo de los nativos de dichos bosques, se
podría decir incluso que son "bosques cultivados" y que la
deforestación ha existido desde el principio de los días de
la especie humana, pero no a la escala actual.
La relación armoniosa del hombre "salvaje" y la "madre
naturaleza" no ha sido ni mayor ni mejor que la que
actualmente se pueda ejercer sin prácticas ecologistas, no
es un modelo a seguir por lo tanto, simplemente fue
adaptación.

IPCC: Conclusiones finales:

las concentraciones atmosféricas de los secundarios
gases de efecto invernadero antropogénicos (CO2, CH4,
N2O y el O3 troposférico) han aumentado en gran medida
desde 1750. El principal gas de invernadero es el vapor de
agua
Algunos gases secundarios de efecto invernadero
perduran mucho tiempo (por ejemplo, el CO2, el N2O y los
PFC).
Gran parte del calentamiento observado durante los
últimos 50 años se ha producido probablemente por un
aumento de concentraciones de gases de efecto
invernadero debido a actividades humanas.

Climate Change 2001: Synthesis Report

Efectos potenciales  [editar]Artículo principal: Efectos
potenciales del calentamiento global

Anomalía de temperaturas medias en el período 1995 -
2004.Muchas organizaciones públicas, organizaciones
privadas, gobiernos y personas individuales están
preocupados por que el calentamiento global pueda
producir daños globales en el medio ambiente y la
agricultura.

Esto es materia de una controversia considerable, con los
grupos ecologistas exagerando los daños posibles y los
grupos cercanos a la industria cuestionando los modelos
climáticos y las consecuencias del calentamiento global —
subvencionando ambos a los científicos para que también
lo hagan—.

Debido a los efectos potenciales en la salud humana y en
la economía, y debido a su impacto en el ambiente, el
calentamiento global es motivo de gran preocupación. Se
han observado ciertos procesos y se los ha relacionado
con el calentamiento global. La disminución de la capa de
nieve, la elevación del nivel de los mares y los cambios
meteorológicos son consecuencias del calentamiento
global que pueden influir en las actividades humanas y en
los ecosistemas. Algunas especies pueden ser forzadas a
emigrar de sus habitats para evitar su extinción debido a
las condiciones cambiantes, mientras otras especies
pueden extenderse. Pocas de las ecorregiones terrestres
pueden esperar no resultar afectadas.


Elevación del nivel de los mares, medido en 23 estaciones
fijas, entre 1900 y 2000.Otro motivo de gran preocupación
para algunos es la elevación del nivel de los mares. Los
niveles de los mares se están elevando entre 1 y 2
centímetros por decenio, y algunas naciones isleñas del
Océano Pacífico, como Tuvalu, están trabajando en los
detalles de su esperada eventual evacuación. El
calentamiento global da lugar a elevaciones del nivel
marino debido a que el agua de los mares se expande
cuando se calienta, además de que se produce un
aumento de la cantidad de agua líquida procedente del
adelgazamiento de los casquetes polares, del hielo marino
y de la reducción de los glaciares. En palabras del TAR del
IPCC:

Se prevé que el nivel medio global del mar se elevará entre
9 y 99 cm entre 1990 y 2100. [...] y en caso de que todo el
hielo de la Antártida se derritiera, el nivel del mar
aumentaria 125 m.

Con un aumento de solo 6 m, bastaría para inundar
Londres y Nueva York. Esto es debido primariamente a la
expansión térmica y a la pérdida de masa de los glaciares
y casquetes polares.

Conforme el clima se haga más cálido la evaporación se
incrementará. Esto causará un aumento de las
precipitaciones lluviosas y más erosión. Mucha gente
piensa que esto podría resultar en un tiempo
meteorológico más extremo conforme progrese el
calentamiento global. El TAR del IPCC dice:

Se prevé que la concentración global de vapor de agua y
las precipitaciones se incrementarán durante el siglo XXI.
Para la segunda mitad del siglo XXI es probable que las
precipitaciones se hayan incrementado en las latitudes
medio-altas y en la Antártida en invierno. En las bajas
latitudes habrán tanto incrementos como decrecimientos
regionales según diferentes áreas. En la mayoría de las
áreas serán probables variaciones interanuales y se
espera un incremento en las precipitaciones.

El calentamiento global tendría otros efectos menos
evidentes. La corriente del Atlántico norte, por ejemplo, es
debida a cambios de temperatura. Parece ser que,
conforme el clima se hace más cálido, esta corriente está
disminuyendo, y esto quiere decir que áreas como
Escandinavia y Gran Bretaña, que son calentadas por esta
corriente, podrían presentar un clima más frío, en lugar del
calentamiento general global.

Hoy se teme que el calentamiento global sea capaz de
desencadenar los cambios bruscos masivos de
temperatura. La corriente del Atlántico Norte data de la
época del deshielo de la última glaciación (hace 14.000
años). Hace 11.000 años esa corriente sufrió una
interrupción que duró 1.000 años. Esto provocó la pequeña
glaciación conocida como Joven Dryas —el nombre de una
flor salvaje alpina— que duró 900 años en el noroeste de
Norteamérica y el norte de Europa. (Ver la discusión sobre
la teoría del caos para ideas relacionadas.)

El calentamiento global modificará la distribución de la
fauna y floras del planeta. Ello conllevará la extensión de
enfermadades de las que algunos de estos animales son
portadores. Tal es el caso de la malaria, el dengue o la
fiebre amarilla, cuyos vectores son ciertas especies de
mosquitos que habitan principalmente en zonas tropicales.

Sin embargo, el calentamiento global también puede tener
efectos positivos, ya que las mayores temperaturas y
mayores concentraciones de CO2 pueden mejorar la
productividad de los ecosistemas. Los datos aportados por
satélites muestran que la productividad del Hemisferio
Norte se ha incrementado desde 1982. Por otro lado, un
incremento en la cantidad total de la biomasa producida no
es necesariamente del todo bueno, ya que puede
disminuir la biodiversidad aunque florezcan un pequeño
número de especies. Similarmente, desde el punto de
vista de la economía humana, un incremento en la
biomasa total pero un descenso en las cosechas podría
ser una desventaja. Además, los modelos del IPCC
predicen que unas concentraciones mayores de CO2
podrían simplemente espolear la flora hasta un punto, ya
que en muchas regiones los factores limitantes son el
agua y los nutrientes, no la temperatura o el CO2; tras ese
punto, incluso aunque los efectos invernadero y del
calentamiento continuasen, podría no haber ningún
incremento compensatorio en crecimiento.

Otro punto posible de discusión está en cómo incidirían los
efectos del calentamiento global en el equilibrio económico
humano norte-sur. Si produciría un aumento de la
desertización de los países áridos y semiáridos añadido a
un clima más benigno en los países fríos o si el efecto
sería diferente.


La relación entre el calentamiento global y la reducción de
ozono  [editar]Aunque se menciona frecuentemente en la
prensa popular una relación entre el calentamiento global y
la reducción de ozono, esta conexión no es fuerte. Existen
tres áreas de enlace:

El calentamiento global producido por el forzamiento
radiativo por CO2 se espera que enfríe (quizás
sorprendentemente) la estratosfera. Esto, a cambio, podría
darnos lugar a un incremento relativo en la reducción de
ozono, y en la frecuencia de agujeros de ozono.
A la inversa, la reducción de ozono representa un
forzamiento radiativo del sistema climático. Hay dos
efectos opuestos: La reducción de la cantidad de ozono
permite la penetración de una mayor cantidad de radiación
solar, la cual calienta la troposfera. Pero una estratosfera
más fría emite menos radiaciones de onda larga,
tendiendo a enfriar la troposfera. En general, el
enfriamiento predomina. El IPCC concluye que las
pérdidas estratosféricas de ozono durante las dos
décadas pasadas han causado un forzamiento negativo
del sistema de la superficie troposférica.
Una de las predicciones más sólidas de la teoría del
calentamiento global es que la estratosfera debería
enfriarse. Sin embargo, y aunque este hecho ha sido
observado, es difícil atribuirlo al calentamiento global (por
ejemplo, el calentamiento inducido por el incremento de
radiación solar podría no tener este efecto de enfriamiento
superior), debido a que un enfriamiento similar es causado
por la reducción de ozono.

Soluciones domésticas para reducir la emisión de CO2

Cambiar las bombillas tradicionales por las compactas
fluorescentes ( CFL). Las CFL, consumen 60% menos
electricidad que una bombilla tradicional, con lo que este
simple cambio reducirá la emisión de 140 kilos de dióxido
de carbono al año.
Poner el termostato con dos grados menos en invierno y
dos grados más en verano. Ajustando la calefacción y el
aire acondicionado se podrían ahorrar unos 900 kilos de
dióxido de carbono al año.
Utilizar menos agua corriente. Preferir una ducha antes que
un baño, no dejar el agua correr sin ser utilizada.
Evitar el uso del agua caliente. Se puede usar menos agua
caliente instalando una ducha-teléfono de baja presion y
lavando la ropa con agua fría o tibia.
Utilizar un colgador en vez de la secadora de ropa. Si se
seca la ropa al aire libre la mitad del año, se reduce en 320
kilos la emisión de dióxido de carbono al año.
Comprar productos de papel reciclado. La fabricación de
papel reciclado consume entre 70% y 90% menos energía
y evita que continúe la deforestación mundial.
Comprar alimentos frescos. Producir comida congelada
consume 10 veces más energía.
Evitar comprar productos envasados. Si se reduce en un
10% la basura personal se puede ahorrar 540 kilos de
dióxido de carbono al año.
Utilizar menos aparatos eléctricos; al menos, los
encaminados exclusivamente al ocio. Desconectar los
aparatos de radio, televisión, juegos, etc. a los que no es
esté prestando atención.
Reciclar, se pueden ahorrar hasta 1000 kilos de residuos
en un año reciclando la mitad de los residuos de una
familia.
Elegir un vehículo de menor consumo. Un vehículo nuevo
puede ahorrar 1.360 kilos de dióxido de carbono al año si
este rinde dos kilómetros más por litro de combustible (lo
mejor sería comprar un vehículo híbrido o con
biocombustible).
Conducir de forma eficiente: utilizando la marcha adecuada
a la velocidad, no frenar ni acelerar bruscamente, y en
general inentar mantener el número de revoluciones del
motor tan bajo como sea posible.
Evitar, si es posible, circular en horas punta. Las
instituciones debieran fomentar la posibilidad de horarios
ligeramente diferidos (con una o dos horas sería
suficiente) de manera que la llegada de los trabajadores a
sus centros de producción fuera escalonada, lo que
redundaría en una menor saturación de las vías de
comunicación.
Usar menos el vehículo. Caminar, ir en bicicleta, compartir
el vehículo y usar el transporte público. Reducir el uso del
vehículo propio en 15 kilómetros semanales evita emitir
230 kilos de dióxido de carbono al año.
Elegir una vivienda cerca del centro de trabajo o de
educación de nuestros hijos.
No viajar tan frecuentemente ni tan lejos por puro placer.
Desde hace unos 20 años el hábito de viajar en avión se
ha extendido de tal forma, y en ocasiones a precios tan
bajos, que las emisiones de gases por las aeronaves se
han incrementado en más de un 200% por ese motivo.
Revisar frecuentemente los neumáticos. Una presión
correcta de los neumáticos mejora la tasa de consumo de
combustible en hasta un 3%. Cada litro de gasolina
ahorrado evita la emisión de tres kilos de dióxido de
carbono.
Plantar árboles. Una hectárea de árboles, elimina a lo
largo de un año, la misma cantidad de dióxido de carbono
que producen cuatro familias en ese mismo tiempo. Un
solo árbol elimina una tonelada de dióxido de carbono a lo
largo de su vida.


¿Qué causa el calentamiento global?  
El bióxido de carbono y otros contaminantes del aire se
acumulan en la atmósfera formando una capa cada vez
más gruesa, atrapando el calor del sol y causando el
calentamiento del planeta. La principal fuente de
contaminación por la emisión de bióxido de carbono son
las plantas de generación de energía a base de carbón,
pues emiten 2,500 millones de toneladas al año. La
segunda causa principal, son los automóviles, emiten casi
1,500 millones de toneladas de CO2 al año.

Las buenas noticias son: en la actualidad existen
tecnologías que permiten que los automóviles funcionen
de una forma más limpia y quemen menos gasolina,
también hay tecnologías que posibilitan modernizar las
plantas generadoras de energía y generar electricidad a
partir de fuentes no contaminantes. Tomar estas medidas
y además reducir el consumo eléctrico mediante el uso
eficiente de energía pueden ayudar a corregir el problema y
prevenir el continuo deterioro. El problema consiste en
asegurarnos que estas soluciones se pongan en práctica.  

¿Se está realmente calentando la Tierra?  
Sí. Aunque las temperaturas locales fluctúan de manera
natural, en los últimos 50 años los registros demuestran
que la temperatura mundial promedio ha aumentado al
ritmo más rápido de la historia. Además, los expertos
piensan que esta tendencia se está acelerando: los tres
años más calurosos que se han registrado ocurrieron a
partir de 1998. Los científicos dicen que si no se revierten
las emisiones que causan el calentamiento global, a
finales del siglo las temperaturas promedio en EE.UU.
podrían aumentar de 3 a 9 grados.  

¿Están las temperaturas más cálidas causando efectos
dañinos?  
El calentamiento global ya está causando daños en
muchas partes de los Estados Unidos. En 2002, Arizona y
Oregon sufrieron las peores temporadas de incendios
arrasadores en la historia. El mismo año, la sequía
provocó severas tormentas de polvo en Montana, Colorado
y Kansas, y las inundaciones causaron daños millonarios
de dólares en Texas, Montana y Dakota del Norte. Desde
principios de la década de 1950, la acumulación de nieve
ha disminuido un 60% y las temporadas invernales se han
acortado en algunas áreas de la Cordillera Cascade en
Oregon y Washington.

Por supuesto que los impactos del calentamiento global
no se limitan a los Estados Unidos. En el año 2003, olas
de calor extremo causaron más de 20,000 muertes en
Europa y más de 1,500 muertes en la India. Además, el
área del casco polar Ártico esta disminuyendo a un ritmo
de 9% cada década, hecho que los científicos consideran
como un signo alarmante de los futuros eventos.  

¿Hay realmente una causa por la cual preocuparnos
seriamente?  
Sí. El calentamiento global es un fenómeno complejo y sus
impactos a gran escala son difíciles de predecir con
certeza. Sin embargo, cada año los científicos tienen más
información sobre la forma en que el calentamiento global
está afectando al planeta y muchos de ellos concuerdan en
que es probable que algunas consecuencias ocurran si
continúan las tendencias actuales. Entre otras:


El derretimiento de glaciares, el derretimiento temprano de
la nieve y las sequías severas causarán mayor escasez de
agua en el Oeste de los Estados Unidos.


El aumento en los niveles del mar producirá inundaciones
costeras en el litoral del Este, en Florida y en otras áreas
como el Golfo de México.


Los bosques, las granjas y las ciudades enfrentarán
nuevas plagas problemáticas y más enfermedades
transmitidas por mosquitos.


El trastorno de hábitats como los arrecifes de coral y las
praderas alpinas podrían llevar a la extinción muchas
especies vegetales y animales.



¿Podría el calentamiento global desencadenar una
catástrofe repentina?  
Recientemente, investigadores e inclusive el
Departamento de la Defensa de EE.UU. han estudiado la
posibilidad de un abrupto cambio climatológico en el cual
el gradual calentamiento global desencadena un cambio
repentino en el clima de la Tierra, causando que algunas
partes del mundo se calienten o enfríen notablemente en
el transcurso de unos cuantos años.

En febrero de 2004, consultores del Pentágono redactaron
un informe estableciendo los posibles impactos de un
abrupto cambio climatológico en la seguridad nacional. En
el peor de los casos, concluyó el estudio, el calentamiento
global podría convertir en inhabitables grandes áreas del
mundo y causar enorme escasez de alimentos y agua,
produciendo emigraciones masivas y guerras.

Aunque este prospecto sigue siendo muy especulativo, ya
se están observando -- y sintiendo -- muchos de los
efectos del calentamiento global. La idea de que se
puedan producir dichos cambios extremos subraya la
necesidad urgente de empezar a eliminar la contaminación
que causa el calentamiento global.  

¿Qué país es el principal causante del calentamiento
global?  
Los Estados Unidos. Aunque los estadounidenses
solamente representamos el 4% de la población mundial,
producimos el 25% de la contaminación por emisión de
bióxido de carbono debido a la combustión de
combustibles fósiles, superando en mayor grado a las
emisiones de cualquier otro país. De hecho, los Estados
Unidos emite más bióxido de carbono que la China, la
India y el Japón juntos. Es evidente que los Estados
Unidos debe asumir el liderazgo en la resolución del
problema; y como principal desarrollador de nuevas
tecnologías en el mundo, estamos en una posición
privilegiada para hacerlo, ya que tenemos los
conocimientos y la experiencia.  

¿Cómo podemos disminuir la contaminación que causa
el calentamiento global?  
Es sencillo: Reduciendo la contaminación de los vehículos
y las plantas generadoras de energía. Debemos
generalizar de inmediato el uso de las tecnologías
existentes para fabricar automóviles más limpios y
generadores de energía eléctrica más modernos.
Podemos empezar a usar fuentes renovables de energía
como la eólica, la solar y la geotérmica. Además, podemos
fabricar equipos más eficientes y conservar energía.  

¿Por qué en la actualidad el uso de estas tecnologías no
está generalizado?  
Porque, aunque existen las tecnologías, lo que no existe es
la voluntad política y empresarial de generalizar su uso.
Muchas compañías en la industria automotriz y energética
presionan a la Casa Blanca y al Congreso para detener o
retrasar nuevas leyes o reglamentos y para dejar de hacer
cumplir los reglamentos existentes, que producirían estos
cambios. Desde el requisito de los convertidores
catalíticos, hasta la mejora del rendimiento del
combustible con mayor kilometraje por litro, las compañías
automotrices han rechazado hasta las medidas más leves
de protección de la salud pública y el medio ambiente.
Para lograr avances, el pueblo estadounidense tendrá que
exigirlo.  

¿Necesitamos nuevas leyes que exijan a la industria
disminuir las emisiones de contaminación que causan el
calentamiento global?  
Sí, la administración de Bush está promoviendo una
iniciativa mediante la cual las compañías energéticas
deben disminuir sus emisiones a la atmósfera, pero
solamente si ellas deciden hacerlo. Sin embargo, como se
ha demostrado en los últimos 10 años, los programas
voluntarios no detienen el aumento en las emisiones. Las
propuestas de poner un límite a las emisiones de bióxido
de carbono y otros contaminantes que atrapan el calor de
las principales fuentes emisoras de los Estados Unidos,
las plantas generadoras de energía, las instalaciones
industriales y los combustibles para el transporte, están
obteniendo cada vez más apoyo en el Congreso.

Hacer más estrictos los requisitos de eficiencia para los
aparatos eléctricos también ayudará a reducir la
contaminación. Un ejemplo es la norma de reducción del
30% que ya se requiere para los sistemas centrales de
aire acondicionado y de calefacción, un logro de la era de
Clinton que evitará la emisión de 51 millones de toneladas
métricas de carbono, el equivalente a sacar 34 millones de
automóviles de las calles durante un año. La nueva regla
sobrevivió un esfuerzo por la administración de Bush de
debilitarla cuando un tribunal federal apoyó una coalición
liderada por la NRDC y revirtió la reducción de la
administración en enero de 2004.  

¿Es posible disminuir la contaminación de las plantas
generadoras de energía y aún así contar con suficiente
electricidad?  
Sí. Primero, debemos usar aparatos y equipos más
eficientes en nuestros hogares y oficinas para reducir
nuestras necesidades de electricidad. También
paulatinamente podemos sustituir las anticuadas plantas
generadoras de energía a carbón que generan la mayor
parte de nuestra electricidad y reemplazarlas con plantas
más limpias. También podemos utilizar más fuentes
renovables de energía como el viento y el sol. Algunos
estados están avanzando en esa dirección: California ha
exigido a sus principales compañías de servicios públicos
obtener el 20% de su energía eléctrica de fuentes
renovables para el año 2017, y Nueva York se ha
comprometido a obligar a las compañías generadoras de
energía a surtir en el estado un 25% de la electricidad de
fuentes renovables para el año de 2013.  

¿Cómo podemos disminuir la contaminación causada por
los automóviles?  
Ya contamos con tecnologías de costo eficiente para
reducir la contaminación que produce el calentamiento
global proveniente de los automóviles y vehículos de
transporte ligero de todos los tamaños. No existe una
razón que nos lleve a esperar que los vehículos de celdas
de combustible de hidrógeno resolverán el problema en el
futuro. Los motores híbridos de gasolina y electricidad
pueden disminuir en un tercio o más la contaminación que
en la actualidad causa el calentamiento global: Varias
compañías de automóviles ya tienen automóviles híbridos
tipo sedán, SUVs y camionetas en el mercado.

Pero los fabricantes de automóviles deberían estar
haciendo mucho más: Han usado una laguna legal para
hacer los vehículos SUV con un menor rendimiento
eficiente de combustible de lo que en realidad podrían ser;
la popularidad de esos vehículos ha generado un aumento
del 25% en la contaminación por emisión de bióxido de
carbono desde principios de la década de 1990. Eliminar
esa laguna legal y exigir que los vehículos SUV, minivans y
camionetas pick-up sean tan eficientes como los
automóviles, para el año 2010, eliminaría 120 millones de
toneladas de contaminantes por emisión de bióxido de
carbono cada año. Si los fabricantes de automóviles
usasen la tecnología que tienen ahora mismo para
aumentar las normas de ahorro de combustible para los
autos nuevos y camiones ligeros a un rendimiento
combinado de 17 kilómetros por litro, la contaminación por
emisión de bióxido de carbono disminuiría gradualmente
en más de 650 millones de toneladas al año a medida que
estos vehículos remplazaran modelos más antiguos.

Si desea información adicional sobre vehículos híbridos
vea Valores Híbridos.  

¿Qué puedo hacer yo para ayudar a luchar contra el
calentamiento global?  
Hay muchas medidas simples que usted puede tomar
ahora mismo para disminuir la contaminación que causa
el calentamiento global. Haga de la conservación de
energía (en inglés) parte de su rutina diaria. Cada vez que
usted elige un foco de luz fluorescente en lugar de uno
incandescente, por ejemplo, disminuye su cuenta de luz y
evita que más de 300 kilos de bióxido de carbono sean
emitidos al aire durante la vida útil del foco. Al elegir un
refrigerador con la etiqueta Energy Star, lo cual indica que
utiliza por lo menos 15% menos energía del requisito
federal, en lugar de un modelo con uso menos eficiente de
energía, puede reducir la contaminación con bióxido de
carbono cerca de una tonelada. Únase al NRDC (en
inglés) en nuestra campaña contra el calentamiento
global.  
Los Grandes Misterios del
Tercer Milenio