
| Angelina Peláez Cuarenta y cuatro años en el escenario. Egresada del INBA con estudios posteriores en Letras Españolas en la UNAM. Adquiere solidez como actriz con el maestro Héctor Mendoza, con quien trabajó en varias obras y estuvo bajo su mano maestra en varios seminarios formativos. A través de su carrera, ha colaborado con algunos de los mejores directores de México: Julio Castillo, Fernando Wagner, Juan José Gurrola, Raúl Zermeño, José Caballero, Germán Castillo, Lorena Maza, Benjamín Caan, Mario Espinoza, Enrique Pineda, por mencionar algunos. En 1992 trabajó en Europa con Lluis Pasqual en la Celebración del Encuentro de Dos Mundos, con un elenco de actores internacionales de habla hispana y viajando con la obra Tirano Banderas, de Valle Inclán durante un año. Tiene una labor como docente desde 1976, con la Compañía de Teatro de la Universidad Veracruzana, el CUT, clases de actuación en el Star System de Televisa y en la Escuela Nacional de Teatro del INBA. Actriz mexicana con 42 años de trayectoria profesional en teatro, vive aquí, en Lomas Verdes. Madre de tres hijos, aficionada a cocinar platillos típicos de la gastronomía mexicana, fiel a las notas de la música clásica de Tchaikovsky y lectora de Franz Kafka, nos dice mucho de la personalidad de la también actriz mexicana, Angelina Peláez. Mujer que además, ha ganado la confianza de alumnos asistentes a sus clases de actuación en el Centro Nacional de las Artes, y quienes no ponen en tela de juicio, su experiencia de 42 años en el teatro nacional. Angelina Peláez, habitante de Lomas Verdes, lleva en su historia grandes reconocimientos, dos de ellos como mejor actriz, por su actuación en el filme Contrabando (1991), una película del director Víctor Hugo Rascón Banda. También le ha tocado ser el soporte de las grandes historias por televisión, en actuaciones como Doña Altagracia Osuna, en la telenovela El Manantial (2001), y para sorprendernos, fue la madre superiora, en la película Hombre en Llamas (2004), en una actuación a lado del norteamericano Denzel Washington. Para hablar sobre su vida y legado, Angelina Peláez, nos recibió en su estudio, de piso y muebles de madera… en una esquina, un baúl viejo; hacia la pared, un librero con ejemplares de Saramago, Tolstoi, Dostoievsky y otras decenas más de obras de autores clásicos. La actriz comentó que su verdadera formación artística, fue forjada en el teatro, por lo que más o menos 60 obras a nivel nacional, nos hablan del valor y simbolismo que Angelina expresa en cada una de sus actuaciones: “Para mi, cada personaje, es descubrir una veta del ser humano, parte de lo que estamos hechos todos”. Entre sillones acojinados en color marrón, en combinación con los xoloitzcuintles de barro que adornan la mesa de centro de su espacio privado en casa, la actriz expresó: “de gran valor en nuestro país, las artesanías y gastronomía” frente a la posible falta de identidad que provoca en mucha de nuestra gente: “la comodidad o la flojera” y en pocas palabras, la falta de interés por la cultura, explicó. Por lo cual, la actriz opinó sobre la importancia de que la sociedad de aquí, rinda tributo a tradiciones autóctonas de gran valor para el país, entre ellas, la tradición culinaria. Peláez, aprovechó el espacio para decir: “falta cultura por como somos, copiamos el tipo de vida americana… a mucha gente de acá - el norte de la ciudad – lo único que les gusta es comprar y comprar, sin desarrollar lo que nosotros tenemos”. “Es muy triste, continuó, que la gente de esta zona, con el poder adquisitivo que tiene, prefiera irse hasta el centro a ver teatro”. Y respecto a las pocos espacios, que existen, la actriz opinó: “compran de vez en cuando las funciones de éxito”. A Angelina Peláez, le gustaría que en la zona, existieran espacios culturales importantes, capaces de generar una actividad continua y profesional, en esta rama del arte. Aunque ha pensado en que tal vez le convendría vivir en el sur de la ciudad de México, principalmente por la lejanía con las manifestaciones artísticas de coyuntura en el país, y por la distancia que le implica el traslado a sus trabajos, la actriz mexicana, expresó que le gusta vivir aquí, un lugar en el que decidió alojarse en compañía de su familia desde hace 35 años. Angelina Peláez vive desde julio de 1969 en Lomas Verdes. Ella, disfruta tener a un par de cuadras la casa de dos de sus hermanos y su mamá: “una mujer muy fuerte y admirable”, dijo Angelina, de la que aprendió, justamente, a sobrellevar cualquier situación. “Me conviene la excursión de atravesar hasta la ciudad universitaria donde a veces debo ir a trabajar, y de regreso, estar cerca de mi familia... Nos damos la mano, unos con otros”, esa integración familiar, ha sido en suma, el pilar de una actriz. EL PILAR DE UNA ACTRIZ Los inicios de Angelina Peláez en el campo artístico, surgieron desde su niñez, cuando acudía a clases de danza clásica y pintura. En seguimiento a su imaginación, también dibujaba: “siempre les llamaban la atención a los demás mis dibujos”. De ahí, que a los 15 años de edad, Angelina, ya con una formación artística sólida, comenzara con una preparación en forma. Y por accidente, la inscribieron a una escuela de actuación: “a mi mamá le dijeron que la escuela de danza profesional del INBA estaba atrás del auditorio nacional, y corrió a inscribirme… cuando la única escuela que había ahí, era la de arte dramático”, confesó. “Fue casualmente que llegué a la escuela de arte dramático, por cuestiones del destino”, dijo. A esa edad, apenas experimentaba su transición de la pubertad a adolescencia, por lo que recuerda haber iniciado con participaciones en teatro infantil, y los años siguientes, en un ramo profesional distinto. Después de unos meses su mamá, al percatarse de la confusión le sugirió no continuar, a lo que Angelina Peláez respondió: “Yo quiero quedarme aquí”. Y así, comenzó en el teatro. VIDA Y LEGADO Mas allá de una crítica sin argumentos, Angelina Peláez, defiende al teatro, no solo como una manifestación artística que va de la mano con el reto profesional que representa, sino, como una forma de vida, que a ella, le ha mostrado para sí misma, esquemas de vida diferentes, implícitos en cada uno de sus personajes. La actriz mexicana, recuerda a: “Una mujer que era buena persona, y era tan buena que todos abusaban de ella, entonces tuvo que inventar un primo”. O bien, en la cinta Contrabando, recuerda a mujeres con una historia en común, dentro de una realidad que la conmovió ante el efecto de traición y muerte: “pude ver cómo era la vida de esas mujeres, totalmente trastornada por el narcotráfico”, expresó. En 1992, Angelina Peláez, se trasladó a Europa a trabajar con el director de teatro español, Luis Pascual, proyecto al que fue invitada, para representar a México en una obra que combinaba el talento de actores latinos. En resultado, lograron un año de gira ininterrumpido con Europa y Sudamérica. La Rosa (1966), otra obra de teatro, en argumento original de Emilio Carballido, y que para Angelina, tiene un valor muy especial, por ser una de las primeras obras de teatro que realizó, y por la que obtuvo un premio como actriz revelación. La historia guarda la vida de un par de niños jugando, quienes deciden colocar una lata con cemento en la vía del tren, y logran descarrilarlo”. Al respecto, la actriz explicó: “es una obra que analiza que el hombre sí es criminal, ya sea por cuestiones sociales o psicológicas“. Es así, que el trabajo de Peláez tiene el objetivo de: “Dejar en la gente una reflexión... El teatro debe ser, como toda representación artística, lograr la comunicación del espectador, que el arte te modifique… o incluso el placer estético, y el análisis de la condición humana”. “Mi inclinación más que por el teatro comercial es por el artístico” ya sea con el INBA, con la UNAM, CONACULTA o el FONART. Instituciones de carácter nacional que avalan las más de cuatro décadas de trayectoria. En lo personal, finalizó la entrevistada, espera a futuro, mayores retos actorales, relacionados con el panorama nacional: “Todo acto viene siendo político, si nosotros nos ponemos a hacer teatro, que no tiene nada que ver con lo que sucede en el país, finalmente es evadirte”. Por lo que prefiere involucrarse en obras de contenido social, una vez que los directores en cine, teatro, o televisión, tengan un guión preparado para ella. PREMIO POR MEJOR COACTUACIÓN FEMENINA 2005 Angelina Peláez recibió el 23 de mayo del presente año, un reconocimiento de la Asociación de Críticos de Teatro, A.C. “Rafael Solana”, por mejor coactuación femenina en la obra Albertina en cinco tiempos. Al respecto, la actriz expresó: “Si no hubiera sido por mis compañeras, no hubiera tenido oportunidad de dar lo que di como personaje”. expresó Peláez. |
