Manuel vive solo en la ciudad es hijo de un señor muy rico que
vive en la provincia de mexico, el estudia en la preparatoria
Generación 2000, es novio de Jacqueline, pero este se
enamora de Ana cuando la conoce ademas es muy amigo de
El Terco, y ambos se meten en las drogas hasta terminar en
el sentro de rehabilitación, donde se recupera, y sueña con
que Jacqueline de verdad se enamore de el.
El ‘nuevo’ Verástegui  

Con la película 'Bella', ganadora del premio de la audiencia en
el Festival Internacional de Cine de Toronto, el joven actor y
ahora productor mexicano inicia una nueva etapa de su carrera

Atrás quedó el despreocupado cantante y bailarín del grupo
juvenil Kairo. Atrás quedaron, también, los tiempos en que
daba sus primeros pasos en la actuación en telenovelas
como Una luz en el camino (1998) y Soñadoras (1999).
Aunque, a juzgar por su físico, parezca el mismo de siempre,
el mexicano Eduardo Verástegui es otro muy distinto del
sensual gitano que hechizó a Jennifer López en el videoclip
Ain’t it funny! y del que vimos en un breve papel en la serie de
la televisión estadounidense Charmed. Este ‘nuevo’
Verástegui parece decidido a que el público deje de
relacionarlo con el latin lover de la película Chasing Papi y a
llevar su carrera por un nuevo camino.



















‘Bella’: un giro de 180 grados
‘Empecé mi carrera a los 18 años, atraído por la fama, el
dinero, los placeres, los viajes... Tenía amor al arte, pero era
un amor muy egoísta. Las razones por las que quería estar en
el mundo de la actuación y de la música eran bastante
frívolas’, asegura Verástegui. ‘Me tomó 12 años abrir los ojos y
darme cuenta de que estaba vacío e insatisfecho. Sabía que
algo me faltaba y entendí que tenía que darle un cambio a mi
vida y enfocarme en proyectos que tuvieran el potencial de
dejar una huella positiva en la gente’.
Bella, su nueva película, es la concreción de esas
aspiraciones. ‘Bella representa un cambio significativo en mi
vida personal, espiritual y profesional’, subraya Eduardo. ‘Es la
primera película en la que, además de actuar, participo como
productor’. Sobre su argumento, adelanta: ‘Es la historia de un
jugador de fútbol que estaba en la cima de su carrera y algo
pasa en su vida y lo pierde todo. En ese momento, se da
cuenta de que, perdiéndolo todo, encuentra lo que realmente
vale la pena: su familia, su fe y otras cosas que el público
descubrirá cuando vea la película’.

En busca del héroe latino
Bella es el resultado de cuatro años de duro trabajo. Durante
ese tiempo, Eduardo creó, con otras personas del mundo del
cine, la compañía Metanoia Films, y ayudó a establecer con
claridad sus objetivos. ‘Su misión es producir películas que no
solo entretengan a la audiencia, sino también puedan hacer
una diferencia en la sociedad’, explica con convencimiento.
‘Queremos hacer películas que toquen el corazón del público,
que rompan con el estereotipo del latino en los Estados
Unidos y que eleven su dignidad, bastante lastimada en el
cine y en la televisión. Por lo general, nos presentan como el
asesino, la prostituta, el narcotraficante, el ladrón o, en el
mejor de los casos, como el donjuán o la mujer voluptuosa, y
de ahí, salvo contadas excepciones, no salimos’.
Verástegui considera que los latinos tienen el derecho de ser
héroes en las películas. ‘Y no me refiero a Spider-Man, sino al
héroe de todos los días, al hombre honrado, trabajador,
honesto, y a la mujer como corazón de la familia, capaz,
inteligente’, aclara. ‘De ahí surgió el deseo de crear una
productora de cine para poder controlar el contenido de las
películas de la A a la Z. Así me metí en esta aventura de
producir películas, con la esperanza de que las personas que
vayan a verlas salgan del cine con una veladora prendida en
su corazón, queriendo amar más y juzgar menos, queriendo
ser mejores seres humanos’.

Un cambio de ‘look’
Probablemente muchas admiradoras de Verástegui se
sorprendan al verlo interpretar un papel inusual. ‘Es un
cambio radical, van a ver otro tipo de actuación y otro tipo de
película, otro tipo de mensaje’, advierte el intérprete. Así pues,
mejor se van preparando. Por ejemplo, olvídense de la ropa
elegante y a la moda que le han visto usar antes, y también de
sus perfectos cortes de cabello. En esta película, Verástegui
aparece con una barba que le llega hasta el pecho, con el pelo
largo y trabajando como chef en una cocina. ‘Quería dar vida a
un personaje como José, que me exigiera no solo como actor,
sino también como persona, un personaje que me hiciera
cuestionarme. Era una necesidad que tenía el corazón’,
afirma. ‘Estaba gritando por un personaje así, porque el árbol
se juzga por sus frutos’. En su opinión, José es un hombre
dispuesto a sacrificarlo todo para ayudar a su prójimo: ‘Es una
persona que siempre está al servicio de los demás, que habla
poco, pero que escucha los problemas de los otros para ver
cómo puede ayudarlos’, dice con entusiasmo.

Premio en Toronto
Rodada en New York, en solo 23 días, con un presupuesto
pequeño y bajo la dirección del también mexicano Alejandro
Gómez Monteverde, Bella ya ha reportado grandes
satisfacciones a sus creadores. El año pasado fue
seleccionada entre cinco mil producciones de todo el mundo,
para participar en el Festival Internacional de Cine de Toronto,
en Canadá. ‘Cuando nos avisaron, para nosotros fue una gran
alegría, como un milagro’, confiesa Eduardo. Pero ahí no
terminaron las sorpresas: la película obtuvo el Premio de la
Audiencia, uno de los dos que se otorgan en el certamen.
‘Fue algo increíble, porque nuestra modesta película estuvo
compitiendo con obras de Pedro Almodóvar, Ridley Scott y
otros gigantes del cine a nivel mundial. Como mexicano me
siento muy orgulloso, porque es la primera vez que cineastas
de mi país ganan ese en festival’.
Para tener una idea de la magnitud de ese triunfo —y de lo
mucho que puede representar para el futuro de Bella— basta
recordar que ese mismo galardón lo obtuvieron, en años
anteriores, películas como La vida es bella, Crouching Tiger,
Hidden Dragon, American Beauty, Amélie, Hotel Rwanda,
Carrozas de fuego y Mujeres al borde de un ataque de nervios.

Grandes retos
El rodaje de Bella se realizó bajo una presión bastante fuerte.
‘El presupuesto solo nos permitía hacer una o dos tomas por
escena’, recuerda Verástegui. ‘Cuando llegaba el director, me
decía: ‘A ver, Eduardo, quiero que en este plano trasmitas
dolor, esperanza, alegría, amor y serenidad. Te voy a poner la
cámara en los ojos y quiero que todo lo des con una mirada.
Tenemos una toma para hacerlo’. ¡Uff, imagínate! Yo le decía:
‘Dame un poco de tiempo para prepararme’. Y él me
contestaba: ‘No, no, hay que hacerlo ya, para que nos dé
tiempo de hacer otra escena’. Fue todo un reto’.
Cuando se le pregunta si es difícil ser actor y productor en una
misma película, Verástegui suelta la risa: ‘Solamente puedo
decirte que ahora ya sé de qué voy a morir’, es su respuesta.
‘Actuar es un dolor de cabeza, es una gran responsabilidad.
Pero si le sumas ser uno de los productores, y tener que estar
pendiente de mil detalles, es algo más complicado aún. Es
mucho trabajo, pero me encanta’.

En busca de su media naranja
Verástegui y sus socios de Metanoia Films esperan que en
septiembre Bella esté en todos los cines de los Estados
Unidos. ‘Hasta entonces, viajaré por todo el país
promocionándola’, dice.
Y, en medio de semejante vorágine, ¿qué ha pasado con su
vida sentimental? ‘Acabo de cumplir 33 años y sigo soltero,
aunque con ganas de casarme y tener familia’, contesta el
novel productor cinematográfico. ‘No he encontrado a mi
media naranja todavía, y con todo el ajetreo de Bella, se me ha
hecho difícil conocer a alguien, porque cada dos días estoy en
un lugar diferente. Pero no es imposible. Entonces... digamos
que estoy abierto, esperando conocer a la que me gustaría
fuera la madre de mis hijos. Pero aún no me ha tocado
interpretar esa escena’.
Soñadoras