Andrés Ferreira y Brayan Galindo tienen sus destinos cruzados.
La razón, una enfermera, a punto de morir, le confiesa a Antonia,
una mujer de alta sociedad que cuando la asistió en su parto
muchos años atrás en una clínica rural cometió un pequeño error:
intercambió a su bebé.

Así las cosas, Brayan, que creció en medio de las vicisitudes,
estaba destinado a ser el heredero de la fortuna Ferreira y,
Andrés, rodeado de lujos desde su infancia, debía de haber
crecido en una familia que lucha día a día para tener qué comer.


















La indiferencia y la frialdad de Andrés y la desidia de Brayan,
hacen que sus respectivos padres, Antonia y Leonidas
intercambien sus vidas y les den una lección.

Estos dos hombres deben enfrentarse a dos mundos diferentes:
al que a cada uno le debió haber tocado vivir, pero el destino se
encargo de lo contrario. Brayan tiene que hacerse cargo de una
empresa en la que el abolengo no le servirá de mucho. Andrés
por su parte, va a tener que aprender a valorar a quienes siempre
miró por encima del hombro.