Es la historia de la familia Del Junco, integrada por Rafael, un
hombre poderoso, déspota y machista; su esposa Clemencia,
que huye de su realidad con drogas; y sus hijas María Elena y
Matilde, víctimas de la opresión de su padre, que en público es un
pilar de la sociedad, pero en secreto da rienda suelta a sus bajos
instintos.

María Elena es seducida por Alfredo Martínez, un jugador
compulsivo que huye de la ciudad para escapar de sus deudas
de juego, dejando a la menor embarazada.

Al enterarse, don Rafael intenta que su hija aborte, pero ya es
tarde, así que la envía a su finca para que ahí nazca el bebé. Ante
la negativa de ésta de dar en adopción al niño, su padre ordena al
capataz que mate al recién nacido


















María Dolores, la fiel nana de María Elena, salva al pequeño y
huye con él a la Ciudad de México. Don Rafael cree que el niño ha
muerto, mientras María Elena se dedica en cuerpo y alma a
buscar a su hijito con la ayuda de Aldo Drigani, con quien se
casará posteriormente, después de salvar varias situaciones
conflictivas.

Con muchos sacrificios, pero con un gran amor de madre, María
Dolores cría al pequeño Alberto y lo educa para ser un hombre de
bien.
Así, aquél se convierte en un brillante médico que luego se
trasladará Mérida, donde se enfrentará con un pasado que nunca
sospechó, y con un futuro que nunca buscó.