Andrea Rosales es una joven que ha vivido en el pequeño pueblo
minero de Real del Monte desde que tiene uso de razón.

Su belleza física va de la mano con una fortaleza interna que la
hace anteponer el bienestar de los demás al de ella misma. Al
iniciar la historia, Andrea está comprometida para casarse con
Manuel Soto, un apuesto ingeniero minero.

Daniel González es un joven idealista que jamás habría
imaginado que tenía vínculos con Real del Monte. Pero un
accidente que pone en riesgo su vida hace tener una visión que lo
hace ir a ese pueblo a buscar a su abuelo, Gonzalo Rivas
Montaño.



















El viaje de Daniel se convierte en destino cuando surge el amor
entre él y Andrea. Para muchos de los habitantes del pueblo
comienza a repetirse la historia de amor que había vivido Gonzalo
con Elena, y que terminó en tragedia tanto para él como para Real
del Monte, pues los eventos del pasado hicieron que Gonzalo
cerrara la mina que poseía.

Después de una larga ausencia, Octavio Villarreal regresa a
Guanajuato para ver a su tío Fernando que está a las puertas de
la muerte. Octavio siempre consideró a su tío como a un padre,
hasta que Fernando impidió su boda con Frida. Desde ese día
Octavio sólo siente rencor por él. Octavio se dirige a la mansión
Villarreal en su auto y en compañía de Marcial, empleado de
confianza de Fernando, cuando son interceptados por el caballo


















de una muchacha que viene al galope. Octavio queda impactado
con la belleza de la joven, pero Marcial desdeñoso le dice que
Ana Cristina es la amante de Fernando.

Esa es una calumnia, puesto que Fernando se ha limitado a
proteger a la chica que vive en sus tierras en compañía de su
supuesto abuelo Manuel. Fernando muere en brazos de Ana
Cristina, confesándole que el amor de su vida fue "Leonela". Al
ver el cadáver de su tío, Octavio recuerda el amor que se tuvieron
y desahoga su dolor y frustración en Ana Cristina, llamándola
"mujerzuela".

Sin embargo, el testamento de Fernando estipula que su sobrino
y su protegida heredarán su fabrica de calzado, siempre y cuando
se casen y vivan juntos por un año. El corrupto Marcial hace venir
de Miami a la ambiciosa Frida quien reinicia su relación con
Octavio aunque lo convence de casarse con Ana Cristina. Marcial
y Frida desean apoderarse de la fabrica y se confabulan para que
ese matrimonio no dure más que lo necesario, sembrando
dudas en el corazón de Octavio sobre la pureza y buenas
intenciones de su esposa.

Aunque Octavio ama a Ana Cristina, las dudas lo obligan a
abandonarla y a marcharse a Miami con Frida. De allá regresará
en compañía del empresario Rogelio Valencia un hombre que
tiene mucho que ver con el pasado de Ana Cristina quien ha
quedado embarazada. Sólo que Frida también espera un hijo.
Octavio se verá atrapado entre sus dudas, su amor por su
esposa y su deber para con el hijo que Frida espera.