Denunciarán a Luis Miguel por no encontrar a su madre

La tía abuela Adua Basteri exige respuestas

Adua Basteri, tía abuela de Luis Miguel, afirmó que denunciará al cantante
porque no ha buscado y aclarado la desaparición de su sobrina y madre del
intérprete, Marcela Basteri, además confirmó que la progenitora de ’’el Sol’’
se prostituyó para ayudarlo en su carrera.
‘‘Ahora denuncio la desaparición de mi sobrina Marcela, porque estoy
cansada y quiero saber la verdad. Si no, voy a denunciar a Luis Miguel y a
sus tíos’’, afirmó Adua a un programa de televisión español.

Marcela Basteri desapareció en condiciones misteriosas y sin dejar rastro
alguno en 1983.

Según Adua Basteri, el cantante mexicano le dejó de hablar cuando
comenzó una campaña para buscar a su sobrina: ‘‘sería muy bonito que
Luis Miguel me llamara y viniera a Italia a hablar de esta historia, porque
ahora estoy cansada y quiero saber la verdad’’.

En el programa Aquí Hay Tomate, se recordaron las palabras de Mario
Vicente Gallego, hermano de Luisito Rey, esposo de Marcela Basteri, como
un hombre sin escrúpulos, ya que según la obligó a prostituirse con
empresarios influyentes para que Luis Miguel alcanzara el éxito.


















La propia Adua confirmó estas versiones: ‘‘hubo favores por parte de
Marcela para que fuera artista Luis Miguel’’.
Por LaOreja.tv y ConTodo.tv

La defensa legal de dos personas que dijeron haber sido agredidos
físicamente por Luis Miguel estudia demandar al cantante mexicano por
daños y perjuicios, que implicaría una suma millonaria, reportó la revista
Mira en su reciente edición.

Jeffrey Werst, abogado del cantinero Jason Randall Moan y del promotor de
bienes raíces de Los Angeles, William Hayward, dijo a la revista que sus
clientes evalúan la posibilidad de interponer esa demanda civil, una vez que
termine un proceso por supuesta agresión.


El cantante debe enfrentar primero el proceso judicial por "agresión y
lesiones" -un delito menor- por presuntamente haber golpeado en la cara a
Randall, cargo que Luis Miguel y su guardaespaldas, Julio César Cámera
niegan.


La vista del caso está prevista para el 1 de marzo próximo en la corte de
Aspen, Colorado.


















El caso no se presenta fácil, según comentó Werst a Mira, ya que ningún
medio posee información sobre el altercado y nadie sabe lo que realmente
sucedió la noche del 3 de enero pasado en el restaurante Olives del hotel
St. Regis, en Aspen, Colorado.


Werst confirmó que su equipo legal sabe de la "existencia de videos" de lo
que sucedió esa noche en el resturante Olives y no descartó "adquirirlos
para -afirmó- el interés de mis clientes".


El abogado sostiene a la revista que Luis Miguel pudiera tener que
enfrentarse a la justicia si se le comprueba que ha tenido un patrón de
violencia que conllevaría "serios daños punitivos" y que inclusive pudieran
llevarlo a una Corte Federal.


Según un empleado del bar del restaurante Olives, el año pasado por las
mismas fechas -el cantante acostumbra pasar Año Nuevo en el mismo
lugar- le tocó a su entonces novia Mirka Dellanos presenciar una escena.


En esa ocasión Luis Miguel ordenó una botella de uno de sus tragos
proferidos: Luis XIII, cuyo precio es superior a los tres mil dólares. Como el
cantinero se tardó en abrirla, el cantante fue hasta el bar, le quitó la botella y
ahí mismo la rompió, según la versión.


Algunas versiones de testigos, defienden a El Sol sobre lo que realmente
sucedió el 3 de enero y afirman que Luis Miguel estaba muy tranquilo con
su novia Aracely Arámbula y aunque sí participó en el altercado "nunca
golpeó a nadie", según dijo uno de los presentes a Mira.


Luis Miguel no ha escatimado en su defensa y ha contrado los servicios
legales del prominente letrado Lawson Willis, ex vicefiscal de Aspen, quien
por ahora ha preferido guardar silencio sobre el caso.


Según la revista, Luis Miguel podría correr la misma suerte que el actor
australiano Russell Crowe, quien golpeó con un teléfono a un empleado
del hotel Mercer en Nueva York y el empleado demandó por millones de
dólares.


En nuestro país tenemos un playboy que es un sol: el cantante Luis Miguel,
al que es imposible que se le resista una mujer.

A sus 33 años "puede presumir de haberlo tenido absolutamente todo -dice
una de sus fichas por internet- fama, fortuna, lujo y amor, y además éxito
desmesurado, pues ha vendido al menos 50 millones de discos (se afirma
que es el artista mexicano e incluso de América Latina que más discos
vende) en todo el mundo y esto, junto con sus conciertos, le ha producido
una fortuna que sólo él sabe a cuánto asciende.

Luismi, como le llaman sus admiradoras, ha mantenido su vida en el
misterio. Se sabe que tiene casas en Acapulco y en Miami, que viaja en su
avión privado, que es espléndido con las mujeres y las trata como reinas,
mientras dura el romance.

Después, les envía sutiles señales de que su interés ha desaparecido,
como ocurrió con Myrka Dellanos, la conductora de la serie Primer Impacto,
en EU.

Según se consignó en las secciones de espectáculos, el cantante la invitó
a que asistiera a uno de sus conciertos, pero no envió su avión a recogerla
a Miami, y ella tuvo que ir y regresar por sus propios medios. Al poco tiempo
terminó la relación entre ellos, porque para entonces Luis Miguel ya se
había entusiasmado con su actual pareja sentimental, la actriz Araceli
Arámbula.

Aunque sujeta a una estricta depuración, se adjudica al cantante una
interminable lista de conquistas, todas ellas en su momento, que lo
reafirman en su calidad de playboy: Stephanie Salas (con quien tuvo una
hija), Lucero, Mariana Yazbek, Lucía Méndez, Yuri, Erika Buenfil, Kate del
Castillo, Sofía Vergara, Isabela Camil, Patty Manterola, Alicia Machado,
Daisy Fuentes, Ninel Conde, Luz Elena González, Adriana Fonseca, Mariah
Carey, Myrka Dellanos y actualmente, Aracely Arámbula.

Realmente México no es tierra de playboys. Sólo se recuerda a otro
conquistador que ni remotamente se podría comparar con él, se trata de
Armando Sotres, dueño de clubes nocturnos en Acapulco, quien por los
años 50-60 conquistó a varias mujeres, entre ellas, algunas modelos
estadounidenses, como Tony Star (hoy de Camil), quien se casó con él.


Otoñal, pero peligroso

El italiano Flavio Briatore es otro de los playboys internacionales de mayor
éxito. Con 50 años de edad, es el director deportivo del equipo de Fórmula 1
de la Renault.

Con bronceado permanente, de cabello blanco, sonrisa amplia y seductora,
le gusta llevar abiertas sus camisas de seda o lino. Siempre hay dos o tres
mujeres jóvenes y bonitas a su lado.

Dueño también de clubes nocturnos como el Billionaire, en Cerdeña, tiene
un fabuloso rancho en Kenia, custodiado por hombres armados y atendido
por 50 empleados.

Estuvo casado una vez, con una rica heredera, pero desde el divorcio se ha
mantenido soltero. Maneja un auto deportivo y trata a las mujeres
espléndidamente: las lleva de paseo en su yate por el Mediterráneo, o
vuelan a Londres y París en su jet privado, para cenar en un buen
restaurante.

Entre las mujeres que han sucumbido ante este seductor se cuentan lady
Victoria Harvey, una joven y aristócrata nacida en Francia, 26 años menor
que él, y las súper modelos Naomi Campbell y Heidi Klum, con quien tuvo
una niña.


El dominicano incomparable

Un playboy legendario fue Porfirio Rubirosa, que en los años 50 llegó a ser
una gran figura internacional.

Nacido en la República Dominicana en 1909, se crió en París y comenzó su
ascendente carrera al desposar a Flor de Oro Trujillo, hija del dictador de su
país. Posteriormente se casó con las mujeres más ricas del mundo:
Bárbara Hutton y Patty Duke y tuvo como amantes a Ava Gardner, Jayne
Mansfield, Veronica Lake, Rita Hayworth y la emperatriz Soraya, de Irán.