GUARDIA SUIZA PONTIFICIA
La Guardia Suiza Pontificia, el ejército más pequeño del mundo, es el
único cuerpo militar que existe en el Vaticano.
Fue fundada por el Papa Julio II en los primeros años del siglo XVI,
cuando el pontífice pidió soldados a los nobles suizos para su
protección, y comandados por el capitán Kaspar von Silenem, llegaron a
Roma el 21 de enero de 1506, fecha considerada como la de su
nacimiento
La Guardia Suiza Pontificia, como oficialmente se la denomina, fue
diezmada el 6 de mayo de 1527 tras el saqueo de Roma por las tropas
del emperador Carlos V contra la política pro francesa de Clemente VI.
En esa ocasión el pontífice se refugió en el Castillo Sant’Angelo y 147 de
sus guardias perecieron en su defensa.
Pablo III (1534-1549) volvió a formar esta guarnición en 1548 con un
efectivo de 225 hombres.
En 1798 fue disuelta por Pío VI (1775-1799), antes de irse al exilio; Pío VII
(1800-1823) volvió a componerla de nuevo en 1801 con 64 soldados y
León XIII la aumentó a 200 en 1824.
Posteriormente los papas Pío X y Juan XXIII reorganizaron este cuerpo en
1914 y 1959 respectivamente.
El 14 de septiembre de 1970, durante el pontificado de Pablo VI, fueron
abolidos los Cuerpos Militares Pontificios, a excepción de la Guardia
Suiza, a la que en 1971 se le encomendó la custodia exclusiva del Sumo
Pontífice y del Palacio Apostólico.
Pablo VI aprobó en 1976 un reglamento provisional “ad experimentum”
que establecía un cuerpo de 90 unidades, que Juan Pablo II incrementó
a 100 en 1979 y que desde 1998 componen 110 miembros.
Según el primer artículo de su ordenanza, la Guardia Suiza es “un
cuerpo integrado por ciudadanos suizos cuya labor primordial es la de
velar constantemente por la seguridad de la sagrada persona del Santo
Padre y su residencia”. }





















Su comandante en jefe es el Papa y para entrar en ella hay que ser suizo,
católico, soltero; tener entre 20 y 30 años; medir como mínimo 174
centímetros, haber cumplido la formación militar exigida por la ley de la
Confederación Helvética y tener un diploma de educación media superior
y un certificado de buena conducta expedido por una autoridad
eclesiástica y civil.
Los miembros de la Guardia Suiza residen en la Ciudad del Vaticano y
su lengua oficial es el alemán. La duración mínima del servicio que
realizan es de dos años, con posibilidad de prórroga, hasta un máximo
de 25.
Desde 1998 componen este cuerpo 110 hombres, cuatro oficiales, un
capellán, 23 suboficiales, ochenta alabarderos y dos tamborileros.
Desde que el 6 de mayo de 1527 los miembros de la Guardia Suiza
demostraron su fidelidad al Papa, cada seis de mayo rememoran esa
gesta; juran sus cargos los nuevos alabarderos ante el papa y toman
posesión los ascendidos.
El 6 de mayo de 2005 realizaron el tradicional juramento de fidelidad al
Papa 39 nuevos reclutas de la Guardia Suiza, el primero a Benedicto XVI.
Este cuerpo, que solo tiene misiones de escolta y guardia de honor, luce
un las ocasiones de gala un uniforme multicolor diseñado por Miguel
Ángel a principios del siglo XVI en tonos amarillos, azules y rojos, y
portan alabarda.
La bandera de esta guarnición lleva en el cuartel inferior las armas de
Julio II y en la superior las del Papa reinante.
La imagen de la Guardia Suiza se vio empañada en 1998 cuando el cabo
Cedric Tornay, de 23 años, asesinó al entonces comandante Alois
Estermann y a su esposa antes de suicidarse