Dominga está mal herida de tal modo que no puede hablar
debido a los golpes que le propinó un campesino que envió el
propio D. Rodolfo para echarla de alli. De este modo la
encuentran Esmeraldo y Jose Armando a su vuelta de la ciudad, y
el joven no se separa de la mujer en toda la noche, máxime
viendo como Lucio pretendia matarla con una inyección letal. El
joven enamorado pide a Esmeralda que sea su esposa, la joven
tremendamente feliz le da el ansiado consentimiento.
Blanca recibe con suma dulzura a la joven, en su interior hay algo
que la empuja a tener cariño por la chica aunque su cabeza le
diga que ese amor no debe ser consentido y que el futuro de su
hijo está en casarse con su novia Graciela, ésta por su parte
quisiera gritar a los cuatro vientos su enamoramiento de Adrián
pero su madre la ha amenazado fieramente, el temor puede mas
que el amor en la joven, su enamorado está desquiciado de los


















nervios, sabe que no puede hacer nada por salvar su
amor...aunque Jose Armando haya decidido y dicho a todo quien
le quiera oir que su amor es de Esmeralda y que se casará con
ella, para ello lleva a la joven ciega a su casa para que la cuiden
mientras el se acerca a la ciudad en busca de unos papeles que
necesita para casarse, cuando se quedan solas, Blanca ruega a
Esmeralda que libere a Jose Armando de su compromiso y le
deje libre... la joven con el corazón destrozado le promete a la
llorosa madre que hará lo que le pide... así se lo dice a un
extrañado Jose Armando que no puede creer lo que su amada le
está diciendo, pero no se deja vencer por las palabras de la
joven, sabe que algo debe estar pasando y con dulzura y lindas
acciones vuelve a convencer a Esmeralda de que no podrían vivir
uno sin el amor del otro. Sin que nadie lo sepa, se casan en el
Registro civil del pueblo, para luego ir a la gruta de la cascada
donde sellan su amor para siempre, en el sitio donde se
conocieron y vivieron su romance...hacen el amor
apasionadamente...


















El joven Jose Armando le pide a su esposa que vaya a vivir a la
Casa Grande mientras el busca un lugar donde vivan
cómodamente en la ciudad, Dominga tambien irá a vivir con ellos.
Mientras en la casa Grande, Fátima se restriega las manos
pensando en como hacer maldades para que Esmeralda quede
como una torpe ciega. Sabiendo que su padre no va a estar en la
finca, Jose Armando le ruega a Adrián que cuide de su esposa en
su ausencia ya que después del incidente que tuvo Esmeralda
con un jarrón que rompe por culpa de Fátima, el joven no se
queda muy tranquilo, máxime cuando se entera que fue su propia
madre la que pidió a Esmeralda que se separara de el, por su
parte Crisanta le ruega a Dominga que no hable hasta que los
jóvenes se casen por la iglesia, mientras Blanca se va
encariñando cada día más con Esmeralda, no así Fátima que
hace todo lo que puede para deshacerse de la joven llegando al
extremo de ponerla junto a la piscina donde la joven se queda
sola y se asusta al escuchar que alguien se le acerca en silencio,
echa a andar y cae de bruces en el agua.
Otro día es D. Rodolfo que acaba de llegar de viaje y sin saber
nada se encuentra con Esmeralda, en su ímpetu por controlar la
vida de su hijo, Rodolfo grita y agarra con furia a la joven
llevándosela a rastras a casa de Lucio donde la deja
abandonada, allí el médico le reprocha su matrimonio y del
miedo Esmeralda pierde el conocimiento, Lucio pide a su criada
que recueste a la joven, cuando ella se recobra, le hace creer que
ha abusado de su candidez y que le pertenece en cuerpo y alma.
La joven se siente morir, cuando Lucio le dice que jamás saldrá
de allí.
Cuando Jose Armando llega a la casa se entera de la situación y
tiene un grave altercado con su padre, que acaba cuando
Crisanta sin poder soportarlo más confiesa a todos que
Esmeralda es la verdadera hija de los patrones, nadie puede
creer lo que oye y es Dominga la que asiente las palabras
dejadas en el aire por Crisanta. El joven Jose Armando se
enfrenta a su padre para exigirle que le diga donde está su
amada esposa, al final y después de una tremenda pelea con
Lucio, Esmeralda es conducida por su esposo a la casa, donde
se entera que es la heredera de todo aquello, e hija de D. Rodolfo
y Doña Blanca Peñarreal, el impacto en la joven es tremendo, y
los aretes de esmeralda, la prueba de que todo lo que dicen es
cierto....

Rodolfo no tiene mas remedio que aceptar la realidad, aunque no
sea de su agrado, pero le habla claramente a su cuñada Fátima
diciéndole que jamás las desamparará ni a ella ni a su hija
Gracielita. Pero las cosas en la casa se ponen tensas, es una
situación que no acaba de resultar buena casi para nadie, salvo
para Blanca que está contentísima de tener a su hijita a su lado.
Adrián ve como su amada le dice que jamás podrá volver a verlo
asi se lo ha prometido a su madre. Jose Armando quiere volverse
a la ciudad, ya que las relaciones con su padre están cada día
peor, no puede perdonarle lo que le hizo a su esposa. Por su
parte tanto Crisanta como Dominga se extrañan muchísimo al ver
que Esmeralda rechaza con ascos cosas que antes le
encantaban, por lo que comienzan a pensar que la joven pueda
tener algún problema. Esmeralda está muy triste pensando en lo
que le dijo Lucio y se aturde cuando quiere recordar lo que pasó
aquella maldita noche, Fermin le dice que hable con Juana,
quizás la mujer pueda decirle algo. Por fin Rodolfo brinda por el
matrimonio de sus hijos, Jose Armando se reconcilia con su
padre, y celebran durante una cena en la que Esmeralda
comienza repentinamente a sentirse mal, Fátima le dice a su
cuñado que su hijita puede estar embarazada, Jose Armando se
preocupa y Crisanta pregunta a la joven si ha tenido relaciones
con Jose Armando, al que luego le cuenta sus sospechas, la
buena mujer le hace una prueba de embarazo a la joven y al
confirmarse sus sospechas Esmeralda reacciona aterrorizada.
Tan así es la reacción que no quiere ni ver a Jose Armando, le
rechaza y en su mente la joven solo recuerda una y otra vez las
palabras del malvado Lucio asegurandole que le pertenece en
cuerpo y alma. Esmeralda se va a vivir de nuevo a su cabañita,
Jose Armando no comprende que le está pasando a su amada
esposa, y Dominga está muy inquieta, tampoco sabe que puede
pasar, hasta que la joven le habla de lo que le pasa, Jose
Armando va a ver a Lucio para reclamarle, pero se encuentra con
que el médico es víctima de un infarto por lo que su conciencia de
médico le impide vengarse y ayuda a su colega , días más tarde
tambien Esmeralda va a ver a Lucio, la joven tiene que
asegurarse que lo que le dijo no es cierto, pero Lucio se ratifica y
le asegura que ese hijo es suyo, la joven se siente morir, todo su
mundo se le ha derrumbado, no puede presentarse delante de
su amado Jose Armando, éste que se ha enterado de todo le
ruega a Esmeralda que se deshaga de ese hijo, a lo que la joven
le mira aterrorizada y esa noche huye con Dominga hacia la
ciudad, pero donde despierta es en la fría cama de un hospital
donde la hermana que la está cuidando le dice que están
haciendo todo lo posible por salvar a su hijito. Así se inicia una
fuerte complicidad entre las hermanas del hospital y Esmeralda
que aprenderá incluso a leer gracias a una hermana que la guia
en su sombra. Pasan una serie de acontecimientos hasta que se
van todos a la ciudad, Fátima empeñada en conseguir la nulidad
para que Jose Armando se case con su hija, y Blanca que
consigue encontrar a su hija ya que ella es benefactora de ese
hospital, pero Esmeralda la ruega a la madre que no diga nada
de que la encontró, Blanca va a visitar a su hija muy seguido
provocando con sus salidas de casa una cierta inquietud en su
esposo al que ya tiene que confesar la verdad, Rodolfo se enfada
porque su hija quiere valerse por si misma y no acepta vivir con
ellos. El abogado de la familia está tramitando el divorcio tan
ansiado por Fátima, pero Jose Armando no quiere separarse de
su esposa, e intenta volver con ella, Rodolfo comprueba el amor
de su hijo, y se acerca a Esmeralda y le ruega que entregue al
niño en adopción ya que cada vez que Jose Armando vea a ese
niño, le golpearán los terribles celos que siente, y eso para la
pareja puede ser fatal, la joven no quiere ni oir hablar de ello.