En el año de 1519, el sacerdote Maya Ahzac se entera que su hija,
la doncella Ixmy, se ha entregado al amor de un hombre blanco.
Ella estaba destinada a ser sacrificada a los dioses junto con una
ofrenda en oro y una perla negra de singular tamaño. Al
transgredir su destino, Ixmy despierta la ira de Ahzac quien invoca
una terrible maldición: “¡Todo aquel que tenga en sus manos a la
Perla Negra, jamás conocerá la felicidad!”

En 1987, los investigadores Hernán Lazcano y Eliseo Bravo,
bucean en los arrecifes de coral de Cozumel y hacen un
sorprendente hallazgo: la perla negra que por años había
permanecido en el fondo del mar. Al tocarla, surte efecto la
maldición invocada por Ahzac y de inmediato se despierta la
ambición de Eliseo Bravo, quien provoca la muerte de su socio
Hernán, dejando desamparadas a su esposa Analy y a su hija
recién nacida Aymar.


















Eliseo regresa a Veracruz con el oro y la perla negra. Pero la
maldición lo ha alcanzado ya que su esposa, María Teresa, lo ha
abandonado dejándole a sus tres hijos: David, Nicolás y
Leonardo.


Eliseo se repone de ese duro golpe y funda una próspera
hacienda ganadera que hace honor a su nombre: El Paraíso. Sin
embargo, el origen de la hacienda está oculto en las sombras de
la traición causada por la maldición de la Perla Negra.


Veinte años después, Eliseo ha educado con dureza a sus hijos.
Con tristeza, se da cuenta que su hijo mayor, David, no muestra
ningún interés en los asuntos de la hacienda, por lo que Eliseo
deposita su confianza en su segundo hijo, Nicolás, un abogado
fuerte y dispuesto a apoyar a su padre. Mientras que Leonardo, se
muestra como un muchacho melancólico y sensible.


















Mientras tanto, Aymar, hija de Hernán y heredera de la cultura
maya a la que defiende con orgullo, se ha convertido en una
hermosa jovencita, conoce a Nicolás y se enamoran
profundamente.


Mientras que Maura Durán una sensual y ambiciosa mujer, teje
una red de mentiras para apoderarse de la fortuna de los Bravo.
Maura se hace pasar por Karina Rosemberg y seduce a los tres
hermanos creando entre ellos una rivalidad y envolviendo a Aymar
con sus intrigas, separando a la pareja.


Aymar y Nicolás no han dejado de amarse y deberán enfrentar las
intrigas de Maura y la maldición de la perla negra para demostrar
que el amor vence las barreras del tiempo y la maldad