Miguel se casa con Camila por lo civil y le promete que pronto se
casaran por la iglesia. Los días pasan y Camila espera
pacientemente en su pueblo noticias de Miguel.
Mientras tanto Mónica ha convertido la amistad de Miguel en
noviazgo. Miguel envía una carta a Camila dando por terminado
su Matrimonio. Pero el que recibe la carta es Don Genaro quien,
enfurecido la quema y se dispone a ir a la capital a reclamarle a
Miguel,. Su rabia es tan fuerte que su corazón no lo resiste y
muere en brazos de Camila, llevándose el secreto a la tumba.

Después del sepelio, Camila se va a la capital en busca de su
esposo Miguel que, al tenerla nuevamente en sus brazos, siente
que es ella a quien realmente el ama y se promete así mismo
alejarse de Mónica.


















Mónica cree que Miguel desea terminar su relación amorosa por
la diferencia económica y convence a su padre de que la convierta
en socio. Así sucedido por la oportunidad, Miguel acepta casarse
con Mónica pero no encuentra el valor para dejar a Camila y
continúa con su doble vida.
En la unidad habitacional donde vive, Camila hace amistada con
Doña Chayo, una buena mujer que le toma cariño y la trata como
a una hija. Al enterarse de la duplicidad de Miguel, Doña Chayo
se indigna y lleva a Camila a la iglesia el día en que se casa
Miguel con Mónica.
Camila con el corazón destrozado por la hipocresía de Miguel
huye sin decirle que espera un hijo de él.

El dolor causado por la traición del hombre a quien ama
profundamente, lejos de destruirla, despertara en Camila una
voluntad indomable. Sola, se enfrentara a un mundo donde su
belleza y sencillez encenderán envidias y pasiones. Su deseo de
superarse se vera obstaculizado a cada paso, pero su amor de
madre la impulsará para seguir adelante.
Decidida a luchar por su hijo trata de olvidar al hombre que, a
pesar de todo, no ha dejado de amar