Inició su carrera como conductora a través del programa
"Ventaneando con Pati Chapoy" en 1998.

Fue nombrada conductora titular del programa "En medio del
espectáculo" y jefa de información del programa "Caiga quien
caiga", también condujo una de las generaciones de La
Academia “la generación de la luz”.

Actualmente, también conduce el programa "Historias
engarzadas", un programa que presenta al televidente la biografía
de diferentes personalidades del mundo artístico, político e
intelectual que contengan situaciones y anécdotas entretenidas e
interesantes que el público desconoce.


















Teniendo como fondo de escenario la Torre Latinoamericana, el
Palacio de Bellas Artes, la Alameda Central y todo un bello
paisaje del Centro Histórico de la ciudad de México, Mónica nos
desglosa su vida.

SU CARRERA

Mónica Garza es una mujer trabajadora y profesional, que no ha
perdido su personalidad y su esencia por trabajar en televisión.

Ha tenido la fortuna y el privilegio de contar con grandes
personalidades como sus maestros, sobre todo la periodista
más controvertida del espectáculo, Pati Chapoy, y el productor
Epigmenio Ibarra.



















Su primer trabajo fue en la política, en 1991, durante la Cumbre
Iberoamericana, entrevistando a los presidentes de Sudamérica,
y esta oportunidad se la dio Epigmenio, de quien ha aprendido a
valorar la vida y en cuyo vocabulario no existe el "no se puede".

"Epigmenio, como todo un corresponsal de guerra, vive la vida
con gran pasión, como si estuviera en la guerra, como si fuera el
último día", comenta.

Años más tarde trabajaron juntos en Argos, él como productor y
ella como jefa de prensa de la telenovela "Nada personal"; es ahí
donde surge la relación laboral con Pati, quien en el verano de
1998 la invitó a participar una vez por semana en "Ventaneando".

Mónica al mismo tiempo era Jefa de Información de los
programas "En medio del espectáculo" y "Caiga quien caiga", de
TV Azteca.

Después le propusieron conducir "Un nudo en la garganta",
trabajo periodístico que en un principio realizó Pati, pero poco a
poco la fue soltando hasta el momento que Mónica realizaba las
entrevistas sola, acto que no termina de agradecer ya que así fue
como la Chapoy le abrió camino a su alumna más avanzada.

De ahí se desprendió "Historias engarzadas", proyecto que dirige
en su totalidad, al que describe como su bebé, que le ha robado
la vida y a su vez le ha dado grandes satisfacciones, lecciones y
excelentes amistades.

Hasta el momento ha entrevistado a más de doscientas
personalidades, como Silvia Pinal, Raúl Velazco y "Capulina".

El programa se caracteriza por rendirles un homenaje a sus
invitados, donde les permite hablar de las cosas relevantes de su
vida, tocando fibras sensibles, haciendo así un trabajo
periodístico sin frivolidad.

SU VIDA

Mónica Garza es originaria de Reynosa, Tamaulipas; llegó a la
ciudad de México junto con sus padres con tan sólo nueve años.
Proviene de una familia de políticos por generaciones; su papá
es Manuel "El Meme" Garza, ex secretario general del PRI.

Como cualquier ser humano, ha sufrido y luchado para lograr sus
metas. Durante la adolescencia vivió el divorcio de sus padres,
situación que la llevó a tener trastornos alimenticios, y para salir
de ese bache recurrió al psicoanálisis, terapia que hasta el día de
hoy lleva a cabo ya que el diván es el lugar donde puede decir lo
que siente y encontrar la solución a sus problemas.

Cursó en la UNAM, en la facultad de Filosofía y Letras, la carrera
de Estudios Latinoamericanos; después se fue a vivir a París dos
años y años más tarde se hizo periodista.

Al preguntarle qué le gustaba más, si la política o el espectáculo,
la conductora con una gran sonrisa apuntó: "La política en mi vida
ha sido un espectáculo. Creo que el espectáculo tiene todo de
política, y la política mucho de espectáculo; son un matrimonio
inseparable".

Mónica es una trabajadora incansable, consciente del camino
que ha tomado en la vida.

Ponderar su pasión por el trabajo y por su vida, por su hija
Matilda, es algo que le ha causado conflicto, es la balanza más
difícil que ha tenido que equilibrar y ha sido un gran reto en su
vida, en el que ha tenido grandes aciertos así como errores
irreversibles, donde ha tenido que pagar las facturas.

Hace unos días regresó de vacaciones, disfrutó poder ser ella
misma al lado de su hija, además recargó las pilas para seguir
en la lucha del día a día. Lo malo es que ahora está
"desmadrada" porque su hija se quedó a pasar una temporada
en Portugal, donde radica el papá de la niña.

ANÉCDOTAS

Su mayor anécdota, la que recuerda con gran emoción y
entusiasmo, fue el día en que conoció a su ídolo Capulina.

"Cuando me dijeron que lo iba a entrevistar, me emocioné
mucho; lo mejor fue que él sólo podía atendernos un martes en
Cuernavaca, casualmente ese día era mi cumpleaños. Fui a la
cita, y desde que lo vi me convertí en una niña de siete años y al
final de la entrevista me tenía preparado un pastel, entonces tuve
el privilegio de hacer mi sueño realidad y festejar mi cumpleaños
al lado de mi ídolo".

Otra anécdota: "Esto es algo que jamás he contado. Cuando
Héctor Suárez era mi suegro, que lo fue durante cuatro años,
nunca pude hablarle de tú y él siempre me decía 'háblame de tú',
a lo que yo contestaba: 'sí, don Héctor'. El señor Suárez es un
señorón y no puedo tutearlo.

A pesar de la experiencia que tiene en el periodismo, confesó
sentir nervios al tratar con personalidades como Jacobo
Zabludovsky, que le impone respeto. Dice que tiembla al hablarle
para pedirle una entrevista.

Después de 10 años, sigue al lado de Pati Chapoy, a la que
describe como una mujer exigente y aguerrida, pero generosa
con sus colaboradores incondicionales: "Para mí, la señora
Chapoy ha sido una escuela, con una disciplina impresionante
en la que aprendes a hacer las cosas bien o aprendes a hacer
las cosas bien, no hay de otra".

Para Mónica la vida apenas comienza pues tiene muchos planes
y sueños, entre los que se encuentran seguir creciendo como
periodista, encontrar la felicidad a nivel personal y profesional y,
por qué no, encontrar al hombre que la acompañe y hable el
mismo idioma que ella ya que considera que el estado ideal del
ser humano es estar en pareja.